Durante el viaje, el vecino de asiento de mi tío Pepe va leyendo varios ejemplares de la revista Qué Pasa. Lo que pasa por la revista son retratos de todos los tamaños de mandamases locales, todos de la misma edad o algo mayores que el señor que lee la revista, que andará por los cuarenta. Los señores retratados son quienes sostienen por el mango la sartén, la sartén financiera, política, empresarial, culturosa.

El vecino se lo lee todo, las elecciones, la tele, el comportamiento de los mercados, el vino, los autos. Todo, a través de hombres maduros. Desde su sitio, mi tío Pepe sólo puede ver las fotografías. Es como ver la tele sin sonido. Los políticos parecen actores, los empresarios parecen actores y los actores parecen actores. Todos parecen intercambiables, todos se parecen, el lector se les parece.

Cuando su mujer le habla (puede llegar a ocurrir), el vecino levanta la cabeza del semanario y pregunta : ¿Qué pasa? Pasa que a la señora no le llama la atención que en la revista que lee su marido sólo aparezcan hombres de su edad o algo mayores. Tal vez porque en la revista que lee la señora sólo aparecen señoras de su edad o algo menores. Pura lógica, elocuente simetría.

Las únicas mujeres que aparecen en la revista del señor vienen en envoltorio de galletas, en masa de queque, moldeadas y horneadas, con color de trigo candeal.

Me parece que mi tío Pepe está tratando con excesiva ironía a sus congéneres. Entonces, tío, le pregunto, en las revistas que usted lee, ¿quiénes aparecen?

—La revista que yo leo desapareció hace muchos años, responde, y tardará en volver a publicarse. Se llamaba « En viaje » y la publicaba Ferrocarriles del Estado. Me tiende un ejemplar. Este es el sumario : « Don Juan Tenorio estuvo en Chile », « Excursión al Tupungatito », « El whisky sour es de origen iquiqueño », « Las brujas que se robaron a Teresita Armijo », « Vida y atractivos de Licantén ».

—Qué tiempos aquéllos, le digo, arrastrando el poncho. La nostalgia ya no es lo que era.

—La nostalgia es un sentimiento en vías de extinción, responde, y hay que protegerlo. Pienso en el sumario de « En viaje », cuando se reedite : « Todas íbamos a ser ministras », « Nueva pomada contra la calvicie », « Talca, París y Londres », « Cancionero : Gloria Aguirre ».

—¿Y quién será el director?, le digo, para seguirle la corriente.

Víctor Pey, naturalmente. Yo sólo aspiro a que me nombren corresponsal en Jauja.

Nuestra facundia no parece perturbar al lector de Qué Pasa. Pero, curiosamente, ahora sostiene la revista al revés. Los mandamases aparecen cabeza abajo.

Antonio de la Fuente, La Nación de Santiago de Chile, 25 de octubre de 2005