Del Diccionario de lugares comunes, de Flaubert:

Concupiscencia: Dicen los curas cuando hablan de sexo.
Cristianismo: Liberó a los esclavos.
Fénix: Bonito nombre para una compañía de seguros contra incendios.
Fotografía: Reemplazará a la pintura.
Genio: Un neurótico.
Gentilhombre: De acuerdo con las circunstancias, pronunciar «galantuomo» o «gentleman». Ya no quedan.
Gramáticos: Todos pedantes.
Grupo: Útil en política y para salir a caminar.
Harén: Comparar siempre un gallo con sus gallinas a un sultán con su harén. El sueño de todos los estudiantes secundarios.
Hembra: Emplear sólo al hablar de animales. Al contrario de la especie humana, las hembras de los animales son más feas que los machos. Por ejemplo, el faisán, el león, el gallo.
Hidroterapia: Cura todas las enfermedades y las provoca.
Italia: Decepciona, no es tan hermosa como dicen.
Italianos: Todos músicos, todos traidores.
Japón: Todo allí es de porcelana.
Muchachas: Evitar que en el zoológico visiten la jaula de los monos.
Laconismo: Idioma en desuso.
Magistratura: Todos los magistrados son pederastas.
Magnetismo: Bonito tema de conversación para conquistar mujeres.
Mareo: Para no sufrir mareos basta con pensar en otra cosa.
Monarquía: La monarquía constitucional es la mejor república.
Negras: Más calientes que las blancas.
Negros: Maravillarse de que su saliva sea blanca y de que hablen francés.

Flaubert

(Un placer de traductor de domingo: Traducir un diccionario es desordenarlo.)