¿Cuál es tu nombre de aborigen? (2)


De los cuatro personajes mencionados en la entrada anterior (Narcisse Pelletier, Octave de Vallombrun, James Picard y Georges Devereux), sólo Vallombrun es ficticio. Y es el que me resulta más interesante. ¿Qué lleva a un noble ilustrado a dejarse reputación y fortuna en la peregrina aventura de entender la circunstancia vital del salvaje blanco? Su voluntad de entrar en la historia de las ciencias humanas, naturalmente. Y también un interés genuino por el otro, interés que está, en parte al menos, al origen de la etnografía. En el caso de Vallombrun y Pelletier, a falta de una formulación mejor la gente traduce ese interés como atracción sexual. Pero lo que los maledicentes no llegan a ver es que la atracción sexual no es necesariamente genital. Lo cierto es que las páginas más conseguidas del libro de Garde son aquellas en que describe las aventuras sexuales del salvaje blanco de regreso al mundo de los civilizados decimonónicos. Descripciones que no tardarían en borrar sus herederos. Por lo que Garde tiene que inventarse un personaje para poder contarlo.

S

[Nouvelle Hollande: Baie des Chiens-marins, Presqu'île Péron, Entrevue avec les sauvages] Grabado de Jacques Arago