El día 6 de enero, en LA, CA, mi amigo JM exhibe dos series de fotos de los tiempos analógicos. Ilustra la invitación una de JB en Brasil, en 1981.

La imagen viene al pelo porque en esos tiempos analógicos, antes de Brasil, JB estuvo en Chile en pleno pinochetismo y, 33 años después de aquella visita, planea volver. Tendría tres cosas que contar de ese entonces, pero lo dejo en dos. En la conferencia de prensa final, a punto ya de embarcar JB rumbo a Brasil, había más hombres de gris que periodistas. Los hombres de gris fotografiaban a los periodistas y los periodistas fotografiaban a los hombres de gris. En blanco y negro, por supuesto.

En otra ocasión, JB cantaba para un grupo reducido y, por accidente, una periodista cultural volcó un vaso de vino tinto sobre los inmaculados pantalones de la estrella, que en seguida se eclipsó y reapareció un par de minutos más tarde vestida con otro pantalón blanco inmaculado. Desde entonces sé que una estrella siempre tiene un pantalón de recambio a mano.

JB

PS / Entre las fotos de JB en Brasil, ésta, en São Paulo, con la estrella, el fotógrafo, el intérprete, Eduardo Suplicy, Lula, un par de niños y una botella de Brahma. Nótese que la estrella y Lula miran al fotógrafo, en cuanto Suplicy mira intensamente a la estrella.

Publicidad / Entre las fotos expuestas, aquélla del sombrero de Jipijapa (8x10, enmarcada, US$ 250).