vendredi 27 mars 2015

Obituario

Santi se casó con mi hermana.

Yo era un niño y no tenía hermanos. Tenía hermanas. Guapas, además. De niños, a los que teníamos hermanas guapas nos llamaban «cuñado», nos cubrían de solícitas bromas. Pero en cuanto Santi apareció, se acabaron las bromas. Y, en contra de lo que decían los bromistas, no nos convertimos él y yo en cuñados. Fue mejor que eso. Santi se convirtió en mi hermano. En mi hermano mayor, además. Todos sabemos lo que representa tener un hermano mayor. Uno bueno, quiero decir. Uno como Santi. 

Cuando se casaron mi hermana y él, lo ayudé a mudarse a su nueva casa. Entonces me mostró un cuaderno donde anotaba sus haberes y deberes. Andando el tiempo, si un día no entendía yo del todo algo suyo, me acordaba de su cuaderno y todo cuadraba.  

Estando en su pueblo, en Cameros, su hija me contó que una vez llegaron juntos ella y Santi y fueron a pasear al río. Allí se subió Santi a una peña y cantó a viva voz una canción que cantaba cuando niño. Yo me sé todas esas canciones porque Santi me las enseñó. Y las voy cantando ahora una a una, mientras pienso en él.

Descanse en paz.

Posté par Josepepe à 12:55 - Commentaires [8] - Permalien [#]


El túnel

Poco después de despegar de Bruselas, el avión entró un corredor formado por dos grandes masas de nubes, una arriba y la otra abajo, un largo túnel gris por el que el vuelo discurrió durante casi una hora. La visibilidad era buena a los costados, sólo que arriba había una espesa capa gris y abajo otra.

Cuando por fin el túnel acabó por abrirse, aparecieron como por encantamiento los Alpes cargados de nieve, mansamente encendidos por una luz invernal. Y ya luego la planicie lombarda, los Apeninos, Roma. Va rápido el bicho. Era un avión de Virgin Express, una compañía que ya no existe y que fue una suerte de avanzadilla del low cost. Pilotaba una mujer joven. La había visto embarcar. El avión no iba lleno, y los pasajeros éramos más bien solitarios y silenciosos.

He vivido despegues aparatosos, turbulencias persistentes, aterrizajes aproximativos. Algo de miedo he llegado a sentir, que por suerte he olvidado en seguida. Pero ese vuelo del túnel desembocando en los Alpes...

Source: Externe

Posté par Josepepe à 00:35 - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags :

mercredi 25 mars 2015

Los Alpes, la Ardena

Dos imágenes sobre la tragedia aérea en los Alpes. La de ABC es grosera. La del Frankfurter Allgemeine es ligera, significativa. De hecho está hecha sólo de signos.

_________

El tren deja atrás la planicie brabanzona y se adentra por el bosque ardenés. Ver la Ardena por estos días confirma la evidencia de que entre el fin del invierno y el inicio de la primavera hay una estación intermedia que se parece más al fin del invierno que al inicio de la primavera.

Source: Externe

Óleo de Camille Barthelemy

Posté par Josepepe à 20:34 - Commentaires [4] - Permalien [#]
Tags : , ,

dimanche 22 mars 2015

El griego (2)

Meses mas tarde, «sobre la más improbable tela de fondo y bajo la más inesperada de las encarnaciones», tal como nos había advertido Primo Levi, reaparece ante sus ojos el griego Mordo Nahum.

Lo hace en medio de un prado, cerca de Minsk, en Bielorrusia, casi irreconocible de tan gordo y cubierto con un uniforme soviético aproximativo. ¿Necesitas algo, una mujer?, le pregunta el griego a Levi. Y uniendo el gesto a la palabra le indica una veintena de criaturas que se reparten por el prado, vestidas de manera rudimentaria e incongruente. Soñolientas, rubias y rosas, de contextura robusta, abundantes carnes y rostro bovino. Vienen todas de Besarabia, le explica Nahum, y están bajo mis órdenes. Antes de mí, esto era un desmadre. Pero desde que me hice cargo, todo va viento en popa. A los rusos les gustan así, blancas y fofas, asegura. Es un buen negocio. Y, a veces, moi ausssi j'y prends mon plaisir.

Levi recuerda entonces la vez en que le había preguntado al griego si sabía distinguir un huevo duro de uno crudo (puestos a girar sobre una superficie, el huevo duro gira largo rato mientras que el crudo se detiene en seguida). Mordo Nahum lo había fulminado con una mirada despectiva: «Cítame un solo artículo con el que yo no haya comerciado».

Source: Externe

Óleo de Petre Serban

Posté par Josepepe à 00:00 - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags : ,

dimanche 15 mars 2015

El griego

Este diálogo de Primo Levi y el griego Mordo Nahum, sobrevivientes de Auschwitz, pocos días después de la liberación del campo por el ejército soviético, en La Tregua:

«Cuando hay guerra, hay que pensar antes que nada en dos cosas: primero zapatos y luego comida, y en ese orden, contrariamente a lo que se cree habitualmente, porque sólo el que tiene zapatos puede ir a buscar comida y no al revés. Pero la guerra terminó —objeté yo, y así lo creía, como muchos otros en esos meses de tregua, en un sentido infinitamente más universal comparado con lo que se puede llegar a pensar hoy. «La guerra es eterna» respondió memorablemente Mordo Nahum».

(Me pregunto si el nombre del blog y el del libro, Guerra eterna, se lo deben a Mordo Nahum, el amigo de Primo Levi).  

Más adelante, Levi cuenta que volvió a ver a Nahum en mayo de 1945, «cuando todos los griegos de Katowice, un centenar, hombres y mujeres, desfilaron cantando en nuestro campo en dirección de la estación: volvían a su patria, a su casa. A la cabeza marchaba nuestro hombre, Mordo Nahum, el primero entre los griegos, llevando la bandera albiceleste». 

Antes, Levi cuenta haberle escuchado hablar con elocuencia «de sus múltiples actividades en Salónica, de sus aventuras cuando compraba, vendía y pasaba mercaderia de contrabando por mar o, de noche, a través de la frontera búlgara, de los fraudes de los que había sido victima con escándalo y de aquellos que gloriosamente él habia perpetrado. Y de las horas alegres y serenas pasadas con sus colegas al borde de su golfo, después de un día de trabajo en ciertos cafés sobre palafitos que Mordo Nahum describía con un abandono inhabitual, y de sus largas conversaciones. ¿Qué conversaciones? Sobre dinero, aduana, fletes, naturalmente. Sobre lo que hay que entender por «conocer», «espíritu», «justicia», «verdad». De qué índole es el lazo endeble que une el alma del cuerpo, cómo se establece en el nacimiento y se desune en la muerte. Qué es la libertad y cómo puede conciliarse el conflicto entre libertad y destino. Lo que viene después de la muerte, también, y otros grandes temas griegos. Todo eso al anochecer, desde luego, una vez terminados los negocios, frente a un café, un vino, unas aceitunas, en un juego lúcido de la inteligencia entre hombres activos también durante el descanso, sin pasión».

Mordo Nahum aparecerá una última vez frente a Primo Levi «varios meses más tarde, sobre la más improbable tela de fondo y bajo la más inesperada de las encarnaciones». Volvemos después de unos comerciales.

Source: Externe

Posté par Josepepe à 17:00 - Commentaires [2] - Permalien [#]
Tags : ,

lundi 9 mars 2015

Los jesuitas

Me entero de que tres colegios jesuitas de Cataluña abandonan la pedagogia tradicional, por asignaturas, y se acogen a la llamada pedagogia por proyectos. Al mismo tiempo, voy leyendo en las memorias de Jorge Edwards, Círculos morados, el relato de su experiencia escolar en el colegio jesuita de Santiago, donde los pedagogos iban desde el oscuro pedófilo Eduardo Cádiz al más o menos iluminado Alberto Hurtado, el más reciente santo chileno. Edwards se refiere también en esas páginas a la experiencia de James Joyce en varios colegios jesuitas irlandeses, que el propio Joyce narra en el Retrato del artista adolescente, principalmente. 

Mucho ha pasado desde que Joyce y Edwards fueran monaguillos en iglesias jesuitas ubicadas en puntos extremos del mundo y expusieran en sus libros la pesadez de esa pedagogía cargada de sombras tutelares: «Por el fondo caminaban los curas con sus sotanas». Andando los años, los resultados de la nueva propuesta pedagógica que asoma nos llegarán a través de los relatos de sus testigos presenciales y sus formas ahora ligeras se irán volviendo espesas, repetitivas, cargantes.

Source: Externe

James Joyce

Posté par Josepepe à 22:52 - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags : ,

vendredi 6 mars 2015

Un anciano

Hablando de gente así, veo pasar a un anciano que arrastra los pies por las calles del pueblo. Es el mismo que hace treinta años puso una bomba en un supermercado para cargársela a sus enemigos politicos, enemigos a los que sólo conocía por fichas e informes. La puso mal la bomba y lo atrapó la policía, y lo dejó en ridículo frente a los suyos, porque él también era uniformado, y de más grado que sus arrestadores. Un pariente suyo no se quejaba de que hubiese puesto la bomba sino de que no le hubiese avisado a él, que vivia en el barrio del supermercado. En los primeros meses de la dictadura había dado muerte a unos cuantos de muy mala manera. A una muchacha uruguaya la enterraron en el desierto, decapitada. Tras el chasco de la bomba, le dio por la religión y pasaba largas horas rezando en la iglesia. Por ese tiempo fue procesado por la justicia y su defensa consistió en negar e inculpar a otros, que a su vez lo inculpaban a él. Ahora sólo sale de la casa para ir al supermercado. Arrastrando los pies.

Source: Externe

Posté par Josepepe à 17:39 - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags :

lundi 2 mars 2015

El funeral

El affaire del anuncio en falso por parte de la AFP de la muerte de Martin Bouygues, propietario de la cadena de televisión francesa TF1, me recuerda otro por el estilo, a otra escala, provocado por una señora muy querida.

Estaba en su casa una apacible tarde de sábado cuando recibió una llamada de su hermana menor. Había ocurrido un accidente de tráfico terrible y había muerto la hija de Horacio. Por la precipitación de su hermana y su propia conmoción, la señora entendió que había muerto Horacio. Se dieron cita en la iglesia donde se celebraría el funeral y ella quedó encargada de dar la mala noticia al resto de sus hermanas. Son muchas, una docena. A todas llamó para avisar que había muerto Horacio.

Cuando la señora llegó a la puerta de la iglesia y vio con pasmo que la recibía Horacio en persona, juntó valor y, como pudo, le dio el pésame. Un pésame genérico, inespecífico, porque, si Horacio estaba vivo, ¿quién había muerto entonces? 

Una a una fueron llegando las hermanas, solas o con sus hijos y maridos, y en la cara de todas podía verse cómo asomaba la estupefacción al ser acogidas por el supuesto fallecido y la incertidumbre subsiguiente: entonces, ¿de quién era el funeral, quién estaba allí, en aquel ataúd, frente al altar?

Cuando llegó por fin la hermana menor y ocupó un lugar entre todas ellas en la iglesia, gracias a unos discretos cuchicheos y a unos frotamientos de antenas consiguieron por fin descifrar el enigma. Y serenarse. Las carcajadas nerviosas las dejaron para más tarde.

Source: Externe

Óleo de Edvard Munch

Posté par Josepepe à 05:05 - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags :