Mi abuelo era paralítico. Una vez le pidieron que contase una historia sobre su maestro. El se puso a contar cómo el santo Baal Schem acostumbraba a saltar y a bailar cuando rezaba. Al contar la historia, mi abuelo se puso de pie, la narración lo arrebató sobremanera y, sin darse cuenta, se puso a saltar y bailar como hacía su maestro. Así fue como se curó de la parálisis. Y así es como se cuenta una historia.

Martin Buber

79g1_chagall_pioggia_553

Marc Chagall, La lluvia, 1911