Un relato de Tolstoi, Donde está el amor está Dios, también llamado a veces El sueño del zapatero.

Un viejo zapatero maltratado por la vida encuentra consuelo en la lectura del Evangelio. Poco a poco, la palabra de Dios va operando el milagro en su espíritu mohíno y nuestro zapatero remendón recobra la alegría por la vía de tratar de alegrar la vida de los demás.

Asombra ver cómo en unas pocas páginas se dan la mano la maestría formal y la intención ideológica. No conozco lo bastante al ruso como para saber si está primero el oso o la miel, si su maestría como narrador lo lleva al Evangelio para dar forma al personaje. O si es su fe evangélica la que lo pone a trabajar en ello. O las dos cosas.

Por cierto, el tono y el asunto son decimonónicos y les sacarían sonrisas amarillas a los frívolos y a los escépticos. También por eso, chapeau le vieux !

800px-Ilya_Efimovich_Repin_(1844-1930)_-_Portrait_of_Leo_Tolstoy_(1887)

Óleo de Iliá Repin