vendredi 12 juillet 2013

Summertime

Mañanas teñidas de amarillo y anocheceres que se estiran por el poniente. Tiempo de verano. Nos sentamos a la fresca, como veíamos que hacía la gente mayor cuando éramos niños, a mirar el cielo. A veces lo surcan pájaros y aviones, o nubes y estrellas. Pero lo que miramos es propiamente el cielo, y lo miramos precisamente porque no hay nada que mirar. Admirables cielos de los altiplanos y las hondonadas. Ay Marieke, Marieke, le ciel flamand, cantaba Brel.

Se parecen a la alegría estos días. No la empaña saber que, como un cielo de verano, toda alegría es provisoria.

S

Óleo de François-Joseph Navez

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vendredi 2 novembre 2012

Una canción de Jacques Brel

De Brel me gustan sus mejores canciones: Amsterdam, Ne me quitte pas, Le plat pays, Les bourgeois, Les vieux, Le moribond, Jacky... Casi todas, o sea. El Brel intimista, el Brel costumbrista. También me gusta, curiosidad de belga postizo, oírlo cantar en flamenco. Mijn vlakke land. El flamenco pasa por ser una lengua áspera, pero cantada por Brel suena bien.

Resulta que Brel, además de cantar y componer era un redomado actor que interpretaba sus canciones, al punto que a menudo las sobreactuaba. Y como lo que ha quedado disponible de Brel en la web son grabaciones en vivo, esa impresión de sobreactuación aumenta. Ne me quitte pas, por ejemplo, tiene tal intensidad emocional que la sobrecarga gestual del cantor es casi inútil. Más vale escuchar una versión de estudio, donde Brel da con el tono justo para mi gusto.

Por cierto que también da gusto ver a Brel interpretar. Como en esta Vesoul. La mayoría de sus canciones Brel las cantaba acompañado solo con su guitarra o con orquestaciones. Estas últimas suenan hoy algo démodées. En Vesoul, en cambio, la pequeña orquesta da con el formato exacto. Brel comienza la canción con aires de cantante lírico pero en cuanto suena el acordeón -ese piano proletario- atrapa la guitarra y se suma al ritmo que ponen los músicos, a los que anima constantemente para que éste no decaiga (Chauffe, Marcel, chauffe!).

En cuanto a lo que cuenta: Hago todo lo que me pides, le dice en suma el hombre a la mujer, pero te advierto que se acabó. Aunque de eso, nada. El eterno tira y afloja de Madame y Monsieur que no pueden vivir contigo ni sintigo. Una versión gala de la cueca La consentida. O de O quereres, de Caetano Veloso. Pura ironía que no renuncia a la lírica o pura lírica a la que retiene la ironía. Porque, como dice el cantor, d'ailleurs j'ai horreur de tous les flonflons...

Vierzon (la letra)

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