vendredi 24 juin 2011

La foto

V

Ya la hemos visto suficientemente. Ha estado en todos los diarios, en portada, en sucesos, en deportes, en espectáculos. Durante los incidentes que siguieron a un partido de hockey en Vancouver, Canadá, Richard Lam obtuvo esta foto.

Su notoriedad estaba servida porque la foto se funda en un equívoco. Allí donde se cree ver tendresse au milieu de la détresse, según la fórmula acuñada por un diario belga, hay una joven aturdida por el golpe propinado por un escudo policial y su novio que la socorre. Más que un beso, se trata de una suerte de respiración boca a boca.

Con todo, la imagen es espléndida. Un paréntesis que se abre en medio de la calle, entre la policía que carga hacia uno y otro lado, abertura que ocupa la pareja apaisada. El enfoque exacto en el corazón de la situación, el encuadre, el tono, el color de la foto son perfectos. La imagen, como se debe, cita a varias otras, los besos de Doisneau, de Klimt, de Magritte.

También se inscribe en el espíritu de estos días, en que las manifestaciones se multiplican y en cuyo centro descansa, o lo intenta, una pareja de jóvenes. Se llaman Alex y Scott y, para que a la imagen no le falte nada, se niegan a hablar de ella.

Posté par Josepepe à 16:46 - Commentaires [2] - Permalien [#]
Tags : ,


jeudi 17 septembre 2009

El acomodo

En el aeropuerto de Londres mi tío Pepe observa la compleja ceremonia del peinado de la barba de un anciano sij. Los sijs son originarios del norte de la India y se les reconoce por el turbante y las barbas, que suelen llevar recogidas. A ellos se les debe la noción de 'acomodo razonable', acuñada por la administración canadiense para explicar por qué se les permite a los policías de origen sij llevar el turbante bajo la gorra.

En una palabra como en dos: el problema de los sijs consiste en meter el cabello dentro del turbante mientras que el problema del gobierno canadiense consiste en meter el turbante dentro de la gorra.

Pues bien, esta noción de 'acomodo razonable' desborda el espacio de la gorra y del turbante y alcanza los despachos y los parlamentos del ancho mundo. Gobernar, a día de hoy, es acomodar los asuntos incómodos de manera más o menos razonable. Lo de acomodar se entiende fácil; lo razonable ya es más complejo, porque las razones de unos pueden convencer a las mayorías, pero nunca tanto. En resumen, gobernar consiste en acomodarse las barbas de manera razonable, según el criterio de los que gobiernan. Un acomodo razonable consiste en reelegir a Barroso a la cabeza de la Comisión europea.

___________________________________

Festival de la canción alegre y faldicorta

Finalistas

The good and pleasant people >

Soy loquesoy >

Posté par Josepepe à 11:45 - Commentaires [23] - Permalien [#]
Tags : ,

jeudi 30 juillet 2009

Paisaje con hoja roja

Qué gran país, exclama Pepe. Todo es grande aquí, los paisajes, las distancias, los porcentajes, los camiones, los bosques, los lagos, las porciones en los restoranes. Los canadienses recientes, eso sí, mayormente de origen asiático, son más bien pequeños. Pero ya verás cómo irán creciendo.

Miramos Toronto desde la isla. ‘Canadá tiene muy poca historia y demasiada geografía’, repiten los canadienses, pero el tiempo los va desmintiendo. Cada día hay más historia y algo menos de geografía. El viento lima la cresta de los montes, el agua anega la tierra firme y, como dejó escrito el muchacho sobre el muro, ‘el bosque precede al hombre pero lo sigue el desierto’.

Ahora vemos caer el agua por las cataratas del Niágara. ‘La segunda decepción de la novia’, llamó Oscar Wilde a este tradicional destino para viaje de luna de miel. Imposible no pensar en lo que pueden juntos el tiempo y el agua. Time is as weak as water (El tiempo es tan feble como el agua), dice la canción. Febles son, pero juntos desplazan las cataratas varios kilómetros en unos cuantos siglos. Mientras resistimos a la tentación de lanzarnos cataratas abajo, Pepe me cuenta historias de gente que no la resistió.

Paisajes como éste los pintores del llamado Grupo de los Siete decidieron pintar ‘a la canadiense’. Para hacerlo se internaron en los bosques y acabaron descubriendo nuevos lagos. A los de agua transparente los bautizaron con nombres de pintores que admiraban y a los de agua turbia con nombres de críticos que los denigraban.

DSC00258

En Ottawa nos mezclamos con el gentío durante la fiesta nacional del día primero de julio, al pie de los edificios sede de las instituciones. Son canadienses recientes y se cubren con la hoja roja sobre fondo blanco. Celebran la ‘idea’ de Canadá, tienen la cara del mundo y componen una olla podrida que no huele mal.

A dos pasos de allí, del otro lado del río, comienza Quebec, donde la fiesta pasa desapercibida. La mitad menos uno de la población quebequesa votó, en el referéndum de 1995, por la separación de Quebec del resto de Canadá. Observo de reojo a mi tío, a quien estos asuntillos se la traen floja. O bien lo ponen de los nervios.

La emigración campo-ciudad durante el siglo pasado fue poblando Montreal de descendientes de los colonos franceses. Que, en cuanto se fueron haciendo un lugar en la urbe cosmopolita y ganaron poder, impusieron su lengua. Y, para mantener su sitial, no vacilan en traducir hasta las señales de la circulación: donde ponía stop, léase arrêt. El resultado es que hoy se habla francés en una gran ciudad de América del Norte sitiada por el inglés. So, voilà.

La fauna urbana se dispersa y vuelve a reunirse en torno a los escenarios del Festival de jazz. Es la hora de la cena y todo el mundo se lleva algo a la boca. Hemos de escoger entre comida libanesa, etíope y cochinchínica. Me pregunto qué comían los canadienses antes de la llegada de los extranjeros. Pepa sostiene que antes de la llegada de los extranjeros no existía Canadá. Pero ya los primeros canadienses apreciaban la comida foránea, particularmente el misionero a la olla.

Posté par Josepepe à 10:20 - - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags : , , ,

vendredi 3 juillet 2009

La ardilla

De haber nacido al final del callejón junto al garage se buscaría la vida en el basurero y bebería del agua aceitosa de los charcos.

Pero nació en el jardín japonés del museo de Ottawa, come frutos del aladierno y flores del cornejo y bebe del agua del riego.

Posté par Josepepe à 18:01 - Commentaires [3] - Permalien [#]
Tags : ,

vendredi 26 juin 2009

Voy y vuelvo

Voy camino de Toronto (To ron to). Saludos.

Posté par Josepepe à 08:00 - Commentaires [4] - Permalien [#]
Tags : ,