dimanche 8 mars 2009
Mi amor brasileño
Javier Marías, hoy:
'Pocas escenas me han divertido tanto como una, a
la vez bonita y ridícula, de Mi amor brasileño, de Mervyn LeRoy, en la
que Ricardo Montalbán primero le canta a Lana Turner una canción
disparatada y luego baila con ella una samba hasta desmayarla.'
La canción disparatada de 'Mi amor brasileño' (Latin lovers).
Y la samba, 'a la vez bonita y ridícula'.
vendredi 7 novembre 2008
Festival de cortos
Hace unas semanas actué en un cortometraje, donde hice el papel de un malo muy malo pero discreto. Hace unos días asistí al estreno del corto en cuestión, en el marco de un festival de cortos.
El de los cortos me parece un género muy cómodo. En cuanto empieza uno a aburrirse, el corto termina y todos contentos. Aplausos.
Estos cortos que veo tienen todos una estructura similar: el planteamiento de una dificultad y su resolución inesperada. En general, todos tratan de la comunicación. O de la falta de comunicación. O algo así.
También, de la frontera difusa y permeable entre ficción y realidad. O, más bien, de la ficción que está siempre yendo y viniendo por los mil y un canales de la programación actual.
Son historias que se dan entre madres e hijos, entre novios, entre amigos, entre pacientes y sicológos.
El corto ganador cuenta de un hijo crecido que aún vive con su madre. Busca trabajo. Y novia. Así concurre a un bar donde se ha dado cita con varias novias eventuales a través de internet. Todos los contactos son insatisfactorios hasta que aparece la última candidata, que es su propia madre. La madre no lo ve, por un defecto óptico aguzado por la coquetería de no llevar anteojos. La madre está encantada de tener a alguien a quien hablar. Perplejo, el hijo se entera de que su madre está sola. El corto termina con una reconciliación vía el teléfono móvil. Es obvio el edipismo de la situación, a la que no le falta ni siquiera la ceguera.
En fin, me extiendo y aún no digo nada del filme en el que soy un malo discreto. Continuará...
vendredi 22 août 2008
Rear Window
Desde la ventana de la habitación puede ver un patio interior donde crecen los árboles que él mismo ha plantado. Antes sólo andaba por ahí entre árboles y arbustos y escuchaba las voces de las conversaciones de los vecinos, la madre con su hija pequeña, los niños que juegan, el perro, el gato, una pareja mayor. Ahora, desde la ventana de la habitación no sólo puede oírlos y reconocerlos a través de esas voces y esos ruidos, sino verlos. Y son, más o menos, como los imaginaba, sin tratar de imaginarlos, como los veía inevitablemente al oír sus voces. Ahora sus rostros precisan esas imágenes inciertas. Se trata de una sensación similar a la del lector cuando se enfrenta a las imágenes de la adaptación al cine del libro leído antes. Por fortuna, estas nuevas imágenes del patio interior no tienen esa fuerza impositiva de la pantalla. En el patio también hay árboles y algo de distancia. Y, en los buenos días, pájaros.
dimanche 3 août 2008
La despedida de solteros
En la cama, de Matías Bize, muestra el encuentro de Bruno y Daniela en la habitación de un motel de Santiago de Chile. Tras el primer polvo, Bruno quiere preguntar '¿quién eres tú?' y la que formula es la pregunta chilena por antonomasia: ¿
