lundi 28 juillet 2008

Llamadas telefónicas

No recuerdo cómo conseguí el número de teléfono de Jorge Amado estando yo en Bahía. Lo cierto es que lo llamé para pedirle una entrevista. Respondió un señor con una voz particularmente bronca, quien me dijo que don Jorge estaba en el extranjero. Entendí en seguida que se trataba del propio Amado y le llevé la corriente intentando ganar su simpatía.  Amado era una persona extremadamente simpática incluso cuando asumía el personaje del encargado de alejar a los intrusos. En un momento de la conversación intentó pronunciar algunas palabras en español lo que me hizo ver que tenía ganada la partida. Pronto admitió ser el propio Amado, me contó que se encontraba absorto intentando terminar su novela Tocaia grande, que no daba entrevistas pero que haría una excepción y me citó a su casa de Itapoã para una conversación de media hora. Finalmente pasé la tarde entera, deliciosa por lo demás, hablando con él y su mujer, Zélia Gattai, en la terraza frente al mar. Al anochecer, João, el hijo de ambos, me llevó de regreso a Salvador. La entrevista está publicada en La Bicicleta, en un ejemplar que no tengo conmigo. Hay un lector de la revista que firma Mayoneso y que va publicando en un blog uno a uno los números de La Bicicleta. Habrá que esperar a que publique ése para releer la entrevista que está dedicada principalmente a la relación de Amado con Neruda.

Sí recuerdo cómo conseguí el número de teléfono de Caetano Veloso. De paso por la ciudad, éste había alquilado un auto (um fusquinha preto), había salido a cenar con unos amigos y se lo habían robado subito presto. De esto me enteré por un suelto publicado en el diario local en el que se pedía ayuda para localizar el coche y se dejaba un número de teléfono. Me respondió una mujer, seguramente la empleada doméstica, quien me puso con un intermediario. A pesar de que el portugués que hablaba yo por ese entonces era correcto, éste, en cuanto advirtió mi acento extranjero, se pasó al inglés. Você está falando sem vontade, recuerdo haberle dicho. Pude haber insistido o haber intentado más tarde pero me dije, como el zorro, que las uvas estaban verdes. En cuanto llegué a Bahia me había comprado el cassette de su disco Uns, que acababa de ser publicado, y escuchaba con fruición esas canciones. Me gustaba particularmente Peter Gast. De haberlo entrevistado le hubiese preguntado seguramente por Gast, de quien yo ignoraba todo entonces y que fue, según me entero ahora, secretario de Nietzsche. Lo vi cantar a Caetano en el Castro Alves de Salvador y, después, lo he visto dos o tres veces en Bruselas, pero nunca le he oído cantar en vivo esa canción (como tampoco O homem velho, otra que me gusta mucho). De estos y otros asuntos sin gran importancia me voy acordando mientras descubro este blog, Obra em progresso, con canciones inéditas y viejas canciones dedicadas a Obama ('Sou um mulato nato, democrático no sentido lato do litoral'), a Ronaldo ('Três travestis'), la polémica con Castro e ainda mais...

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Escribiendo este mensaje se me ocurre crear una nueva categoría para este ya viejo blog. Y buscando una imagen de fusquinha, descubro este blog tan ingenuo como divertido, Gererê.

Posté par Josepepe à 16:12 - - Commentaires [0] - Permalien [#]
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