vendredi 29 mars 2013

Otro viernes santo

Será otro viernes santo sin pañolones morados cubriendo a los santos, sin la presencia ausente de las monjas tras la celosía de madera de esa iglesia de piedra de la calle Carmen, sin la música solemne que emitía la radio gorda de la casa, sin el bacalao que preparaba mi madre.

Y será también otro viernes santo sin el paganismo de la primavera, cuando para resarcirnos de los pañolones y de las carmelitas asábamos ubres y criadillas y bebíamos Casillero del diablo de la botella escuchando a Frank Zappa.

Ahora es sólo la víspera de un fin de semana largo y en el jardín escarchado hay huevos de chocolate esperando a los niños.

H

Óleo de Theodoros Ralli

Posté par Josepepe à 16:54 - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags :


dimanche 24 février 2013

El mirlo

La nieve sería muy monótona si Dios no hubiese creado las cornejas. Antes se decía esto en relación a los cuervos, pero cuervos ya no quedan. Antes, en tiempos de Jules Renard.

Cuando ya no queden cornejas (dificulto que un día no queden cornejas) habrá que decirlo en relación a los mirlos. Antes no se podía decir esto en relación a los mirlos, porque en invierno emigraban. Ahora no emigran porque apegándose a las casas consiguen algo de calor y de comida, lo suficiente como para que les salga a cuenta no hacer ese viaje tan largo que antes emprendían rumbo a Almería y más allá. Admiro al mirlo que vive en el jardín de Maeterlinck, me alegra el día verlo remover la nieve para llegar a lo que va. La nieve sería muy monótona si Dios no hubiese creado los mirlos.

C

Velázquez, San Antonio abad y San Pablo ermitaño, detalle

Posté par Josepepe à 18:45 - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags : , ,

lundi 27 juin 2011

Mi cuenta en Twitter

MEn 1926, Maurice Maeterlinck publicó con gran éxito, como todo lo que publicaba, uno y a veces dos libros cada año, La vida de las termitas, un tratado entomológico. Un plagio abierto y más bien descarado de Die Siel van die Mier, del escritor sudafricano Eugene Marais.

Marais había ido dando a conocer sus ideas sobre el termitero como «unidad orgánica» en la prensa sudafricana en afrikáans durante los años veinte. Maeterlinck escribía en francés pero hablaba neerlandés, lengua de la cual deriva el afrikáans, y la reproducción de artículos escritos en afrikaans en la prensa flamenca y holandesa era común en ese entonces. El plagio estaba servido, pero Maeterlinck no parecía tenerlas todas consigo porque ya en la introducción al libro intentaba justificar la ausencia de referencias por razones técnicas y para no abrumar al lector. Lo común en estos casos.

Sostenido por un grupo de amigos, Marais clamó justicia a través de la prensa sudafricana y quiso llevar el asunto ante una corte internacional.  Sólo consiguió algo de nombradía intentado transformar el agravio personal en afrenta nacional: «Me pregunto si Maeterlinck se sonroja cuando lee la aclamación de la crítica y si se para a pensar en lo que le ha hecho a un pobre trabajador boer desconocido». El escritor consagrado y mundano que fagocita al escritor provinciano y periférico, esa película ya la vimos pero sigue en cartelera.

Hay quien atribuye incluso el suicido posterior de Marais al plagio de Maeterlinck y a la falta de reparación. Lo cierto es que, tras el chascarro, Marais se internó en el desierto y se abstuvo para siempre.

De tales rivalidades entrañables está hecho el mundo en general y el mundo de los plumíferos en particular. Vi Tín me recordaba hace unos días el entuerto Burton-Speke sobre las fuentes del Nilo, que, según Ulschmidt, está a la base del Informe de Brodie.

El cuento es que, cuando apareció Twitter, abrí una cuenta a nombre de Maeterlinck y la ilustré naturalmente con una foto de Marais. También porque mi calle lleva el nombre del único premio Nobel belga (vivo al llegar a la intersección de Yourcenar con Michaux, para más señas). Y soy un simbolista de barrio, muy de hormigas coloradas y de pájaros azules, aunque espero no llegar nunca a prologar los discursos de Salazar.

En Twitter sólo tengo ocho seguidores, truchos todos, o como se diga. Y sólo sigo a ocho oradores, para estar en el mundo, por mientras.

Posté par Josepepe à 12:12 - Commentaires [5] - Permalien [#]
Tags : , , ,

dimanche 19 décembre 2010

Ask and tell

Circuló tiempo atrás por internet un cuestionario que en cuatro preguntas le daba a uno la posibilidad de hablar mal de los vecinos y bien del sentido de la vida en general. De la idea se ha apropiado Yann Arthus-Bertrand, ése que saca fotos desde el cielo, para montar una exposición sobre la base de cuatro preguntas y miles de respuestas.

Está en el aire esta idea del exprésese. Antes se expresaban sólo los voceros y los excéntricos, pero antes se acabó. Vease el caso de los mandamases y sus gomas, tal como lo desvela Assange. Qué banda de cacatúas. Véase el caso de todos nosotros chez Zuckerberg, ahora que tenemos perfil nuevo. Y así.

He estado hablando de esto con mi tío. Según él, en materia de expresión y recepción la fórmula de los diarios es infalible: filtraciones, defunciones, un poco de horóscopo, crucigrama, sol y lluvia y sonetos de fútbol. Sin olvidar la página tres. Leo el diario, dice, y adivino en seguida cuáles serán (sexo, dinero y prestigio) las noticias más leídas.

Yo le digo que eso era antes y antes se acabó.

No es así, contesta. Cuando antes se acabe, el mundo lo va a saber, porque una lluvia de estrellas del cielo va a caer. Tenemos antes para rato, me dice. Y se va a comprar regalos, pero se deja olvidada la lista.

__________

Biden dice que Wikileaks no es un periódico y Assange no es un periodista (a press person). Habrá que creerle, si él lo dice...

B

__________

Antes y ahora, ¡viva el periodismo aficionado!

__________

El invierno con más nieve desde 1901, dice el diario. Lo interesante del caso es que el invierno comienza mañana. El jardín de Maeterlinck, ayer:

DSC08290

Posté par Josepepe à 13:33 - Commentaires [6] - Permalien [#]
Tags : ,