La muchacha escoge al azar una de las direcciones que el encargado de la agencia le tiende. El piso que debe limpiar está patas arriba. Cuando llega la dueña de casa, sim embargo, ésta quiere que se largue cuanto antes y está dispuesta a pagarle por no haber hecho nada.

Entre una cosa y otra, la joven acaba por pasar un largo día entre esa casa, de una pareja joven con un hijo párvulo, y la de la vecina, una peluquera divorciada. Es la víspera de la fiesta de Año nuevo en Teherán y por las calles retumban los petardos que anuncian la fiesta. Ese podría ser un ruido alegre pero acaba por pesar en el ánimo.

La Fiesta del fuego (a saber cómo se llamará en persa) es el tercer filme de Asghar Farhadi, y cuenta una historia similar a la de Una Separación. Todas las películas de Farhadi parecen contar la misma historia. Algo anida dentro de las casas, algo de lo que no se libera nadie ni aún saliendo a la calle. La muchacha del filme se casará dentro de poco y se prepara para ser como esas señoras que conoce durante el largo día de La Fiesta... Tanto así que al final de la película, la muchacha ya sabe algo más sobre esas señoras, sobre ella misma. Algo más, pero probablemente también algo menos.