Canalblog Tous les blogs
Suivre ce blog Administration + Créer mon blog
MENU

Camino de Santiago

Publicité
9 novembre 2008

Yo hago yoga hoy

A un yogui del instante presente, como este pechito, le fluyen los palíndromos cabeza abajo.

 

Publicité
7 novembre 2008

Festival de cortos

Hace unas semanas actué en un cortometraje, donde hice el papel de un malo muy malo pero discreto. Hace unos días asistí al estreno del corto en cuestión, en el marco de un festival de cortos.

El de los cortos me parece un género muy cómodo. En cuanto empieza uno a aburrirse, el corto termina y todos contentos. Aplausos.

Estos cortos que veo tienen todos una estructura similar: el planteamiento de una dificultad y su resolución inesperada. En general, todos tratan de la comunicación. O de la falta de comunicación.  O algo así.

También, de la frontera difusa y permeable entre ficción y realidad. O, más bien, de la ficción que está siempre yendo y viniendo por los mil y un canales de la programación actual.

Son historias que se dan entre madres e hijos, entre novios, entre amigos, entre pacientes y sicológos.

El corto ganador cuenta de un hijo crecido que aún vive con su madre. Busca trabajo. Y novia. Así concurre a un bar donde se ha dado cita con varias novias eventuales a través de internet. Todos los contactos son insatisfactorios hasta que aparece la última candidata, que es su propia madre. La madre no lo ve, por un defecto óptico aguzado por la coquetería de no llevar anteojos. La madre está encantada de tener a alguien a quien hablar. Perplejo, el hijo se entera de que su madre está sola. El corto termina con una reconciliación vía el teléfono móvil. Es obvio el edipismo de la situación, a la que no le falta ni siquiera la ceguera.

En fin, me extiendo y aún no digo nada del filme en el que soy un malo discreto. Continuará...

6 novembre 2008

Por eso escribo

Kundera

Voy a buscar el librito con las respuestas de 400 escritores a la pregunta de por qué escriben pensando en Kundera, acusado hoy por una delación en que habría incurrido hace sesenta años en Praga. Esta fue su respuesta: ‘Puede ser sólo una ridícula ilusión, pero uno está convencido de que escribe porque dice lo que nadie ha dicho. Escribir es así el placer de contradecir, la alegría de estar solo contra todos, el gozo de provocar a sus enemigos y de irritar a sus amigos. Y es una lástima pero, cuando el libro está listo, uno también quiere que guste. Es inevitable, es humano. Ahora bien, ¿cómo puede gustar aquél que desafía apasionadamente a todos? Esta es la enorme contradicción sobre la que descansa nuestra actividad. ¿Habrá una salida? Sí; de vez en cuando se tiene la suerte de ser mal comprendido’.

Junto a Kundera, que está en el grupo francés y no en el checo, encuentro la respuesta de Le Clézio, flamante Nobel. Es larga pero buena: ‘Lo diré todo. Tenía diez o doce años, vivía en esa casa de tipo napolitano sobre el puerto, completamente decrépita, con sábanas secando en todas las ventanas, gatos peleándose en las terrazas y, por cierto, escuadrillas de palomas. Entonces yo no sabía qué era un escritor, no tenía idea, ignoraba que una vez hubo uno, llamado Jean Lorrain, que vivió en esa misma casa. Me acuerdo de esa casa sobre todo cuando hacía bueno, en verano y al inicio de la primavera, porque leíamos con las ventanas abiertas y oíamos el ruido de los vencejos y los arrullos de las palomas. Había un ruido que me provocaba. No sé decir por qué pero, aún ahora cuando lo pienso, se me pone la carne de gallina y me pongo melancólico e impaciente. Ese ruido precede el momento en que sé que me sentaré en cualquier sitio, cogeré un cuaderno y un lápiz y comenzaré a escribir. Ese ruido eran las voces de los muchachos que voceaban sus nombres llamándose en el patio. Unos silbaban y otros asomaban la cabeza por la ventana y decían: ‘¿No vienen?’. Y los de arriba: ‘¿Adónde vais?’. Iban no sé adónde, a la playa, a la feria, o simplemente a la esquina a hablar, a esperar a las chicas que salían de la escuela, no importa adónde iban. Pero cuando yo escuchaba esos silbidos y los nombres que pronunciaban en el patio, imaginaba otra vida que la mía, imaginaba unas carreras en la infinidad de las calles, imaginaba unos baños en el agua fría del mar, el sol, el olor del cabello de las chicas, la música de los bailes, la noche, la aventura. Nunca escuché que pronunciaran mi nombre en ese patio, nunca nadie silbó por mí. Yo vivía en esa casa, en la misma casa que ellos, pero ellos eran otro mundo. Pues eso es, es por eso que escribo’.

5 novembre 2008

Mata de arrayán florido

McCaín pierde y McAbel gana. Ampliamente. Normal, en un país de lectores de la Biblia.

Por lo pronto, y esperando que llegue de manera inocua el mes de enero, cabe desearle a Bush que se vaya por la sombrita. Por la sombra que él mismo se dará. Una vez traduje el nombre de Bush como ‘arbusto’, nombre de una de sus compañías petroleras. Pero Bush no es arbusto: es matorral. Es, como dicen en Chile, mata de… ¡mata de arrayán florido!

4 novembre 2008

El viejo del pilar

La estación está llena. En un pilar, un post-it escrito en verde con letra de chica: '¿Te molesta imaginarme con otro?' Qué canalla. El tipo llegará a la cita y, paf, se va encontrar con el papelito. Tal vez se lo merezca pero, aun así, qué jodida la tipa. En eso, llega un viejo cojeando. Se apoya en el pilar. Lee el mensaje, mira el gentío, vuelve a leer, parece dudar, vuelve a leer. Disimuladamente desprende el post-it y lo echa al basurero. Con una lucecilla en los ojos, la de quien acaba de evitar una crucifixión. Incluso si el crucificado se lo merecía. Dan ganas de darle un beso al viejo.

Thierry Fiorilli, en Le Soir.

Publicité
1 novembre 2008

Aquí hay tomate

31 octobre 2008

La espera

Calmábamos la saudade mirando las imágenes de Guercino. Eramos de otra manera cuando nos despedimos bajo el quicio de la puerta, a medio camino entre el frío que venía de fuera y el calor que nos había alojado. Eramos los mismos, pero no sabíamos quiénes seríamos mañana. Si nos sería anunciada la alegría o la pena.

Buen viaje, decíamos, bon voyage.

Guercino_2

30 octobre 2008

Ara que tins vint anys

Para Daniel

Ara que tinc vint anys, ara que encara tinc força, que no tinc l'ànima morta i em sento bullir la sang. Ara que em sento capaç de cantar si un altre canta. Avui que encara tinc veu i encara puc creure en déus... Vull cantar a les pedres, la terra, l'aigua, al blat i al camí que vaig trepitjant. A la nit, al cel, a aquest mar tan nostre i al vent que al matí ve a besar-me el rostre. Vull alçar la veu per una tempesta, per un raig de sol o pel rossinyol que ha de cantar al vespre. Ara que tinc vint anys, ara que encara tinc força, que no tinc l'ànima morta i em sento bullir la sang. Ara que tinc vint anys, avui que el cor se m'embala per un moment d'estimar o en veure un infant plorar... Vull cantar a l'amor. Al primer. Al darrer. Al que et fa patir. Al que vius un dia. Vull plorar amb aquells que es troben tots sols, sense cap amor van passant pel món. Vull alçar la veu per cantar als homes que han nascut dempeus, que viuen dempeus i que dempeus moren. Vull i vull i vull cantar. Avui que encara tinc veu. Qui sap si podré demà. Però avui només tinc vint anys. Avui encara tinc força i no tinc l'ànima morta i em sento bullir la sang.

JMS

29 octobre 2008

000

Creemos ser país y apenas somos paisaje, escribió una vez Nicanor Parra.
Por si hiciera falta, va James Bond y lo confirma.

29 octobre 2008

¡Agua!

Iba yo anoche pensando en las pantallas. Había visto en la librería la pantalla de la dependienta dividida entre un solitario juego de naipes y las imágenes de un concierto en Youtube: la soledad y la multitud se repartían su pantalla. Antes éramos persona (máscara), ahora somos pantalla. Pasamos el día frente a la pantalla y ésta nos devuelve nuestra propia cara. Somos lo que miramos. Así, hasta que entremos en la pantalla y ya no salgamos más. En eso iba pensando, y en la etimología de la palabrita: screen, écran, pantalla, la que muestra y esconde, ya lo consultaría con el joven etimólogo, cuando cayó, dos pasos por delante, un chorro de agua lanzado desde una ventana del segundo piso. Creo que era agua, bien podía ser meado de gato. De haber ido dos pasos por delante y de haber recibido el agua en la cara, me hubiese detenido a llamar hijo de puta al de la ventana. No creo que el agua me estuviese dirigida a mí, personalmente, pero esto no me sirve de consuelo, incluso me parece peor. Se llega a creer uno máscara o pantalla, se llega a creer uno transparente y resulta que no es más que el viejo personaje de la caricatura que camina por la calle y recibe un macetero en la cabeza.

27 octobre 2008

Municipales 2008

Elegido alcalde el señor Alcalde
Alcaldesa la señora Alcaldesa
La izquierda gana por la izquierda
La derecha arrasa por la diestra.

Tutti contenti tutti contenti con los fideos Parma.

Tutti_contenti

24 octobre 2008

A otro perro

D. me cuenta que en en la plaza del pueblo de al lado hay un obelisco que se llama del Perro del equipaje. En los años de la hambruna por la peste de la patata marcharon muchos lugareños a Winsconsin. A uno de ellos, a la hora de embarcar se le escapó el perro y fue a buscarlo. Lo encontró, pero entretanto el barco había zarpado de Ostende llevándose su equipaje. El barco naufragó en la travesía, el lugareño volvió a su pueblo, de donde nunca más volvió a salir, y el obelisco está ahí para recordar la historia.

Otra de perros. En Quebec hay un friso que dice así:

Je suis un chien qui ronge l'os
En le rongeant je prends mon repos
Un temps viendra qui n'est pas venu
Que je mordrai qui m'aura mordu.

Soy el perro que roe el hueso
Royéndolo me tranquilizo
Vendrá un tiempo que aún no ha venido
En que morderé al que me habrá mordido.

Chien_d_or

22 octobre 2008

Mis manos son lo único que tengo

Manos

Tomado del Álbum 'Cargas con el móvil' de Miguel Ángel Larrea. Mis manos son las segundas desde la izquierda.

20 octobre 2008

Chez Pushkin

LiraenPushkin

Esta escena en el café Pushkin, en la Avenida Grecia de Santiago de Chile, junto al viejo Instituto Pedagógico, allá por 1980. Impedidos de escuchar a José Donoso, de paso por Chile, al interior de las aulas, nos trasladamos al ahumado recinto del Pushkin. Habla Donoso y escucha atentamente un grupo de estudiantes entre los cuales, apoyado en el pilar y con la mano derecha sobre la eterna visera, Rodrigo Lira. En un momento y sin venir mayormente a cuento, un efebo evoca a Georg Trakl. Donoso, sensible a la poesía expresionista tanto como a la presencia efébica, exclama: «Ah sí, Trakl, por cierto. ¿Qué has leído de él?». Al efebo le sobreviene entonces una brusca turbación escénica y balbuce: «Un libro... con tapas amarillas».

La foto es de Remis Ramos Belmar.

17 octobre 2008

Hare Crisma

image001

16 octobre 2008

El gol de Iniesta

Una fiesta la de anoche en Bruselas. Un partido vibrante y con un final feliz. No hay mucho que agregar a lo que cuenta Cayetano Ros en EP, cuya crónica, esta vez, está bastante bien.

No voy casi al estadio, veo el fútbol por la tele. Eché de menos el ralentí y descansé de relatores y comentaristas. Y disfruté del estar ahí. Va rápido el juego y todo lo que lo acompaña. Hay muchos estímulos y no está la cámara para seleccionar por uno.

El equipo español tiene rango y ayer supo hacerlo valer. Los belgas jugaron bien el contragolpe pero España nunca pareció dudar de que conseguiría la victoria. Tal vez Del Bosque demoró en hacer los dos cambios que se imponían. El partido, la lluvia, el terreno, eran favorables para el juego de Xabi Alonso y no para el de Santi Cazorla. Y, por fin, Guiza trajo la fuerza que faltaba en la segunda parte por la izquierda, donde Iniesta no defendía casi.

Genial el gol de Iniesta. Eso es saber qué hacer en el área rival con tres rivales al frente. Mantener la pelota pegada al pie con la cabeza levantada. El gol de Villa, una gozada. Cómo sabe jugar el guaje sin la pelota. Y eso que el defensor belga Kompany jugó ayer un partidazo. Pero Villa se las arregó para estar en el momento justo, el penúltimo. Y meterla dentro. Y correr a dedicarnos el gol.

Por lo demás, muy buen rollo en el estadio y en la ciudad entre belgas y españoles. Estábamos todos como en casa.

15 octobre 2008

España-Bélgica

Esta noche juegan España y Bélgica en Bruselas. Un amigo se presentó hace unos días con unos billetes en la mano. Nos vamos a ver el fútbol, me dijo. Es belga. Para que luego digan que el mundo es una mierda.

Orvalla en Bruselas, no hace falta decirlo.

A ver si tenemos algo que contar mañana, o un día de estos.

14 octobre 2008

La broma

'Milan Kundera delató a un estudiante a la policía comunista', titula El País. Y debería titular: 'Según una publicación checa, Milan Kundera habría delatado a un joven desertor a la policía comunista en 1950'.

Leo el reportaje de le revista checa Respekt en cuestión. Sea o no cierta la acusación, o sea cierta sólo en parte, es probable que en adelante leamos o releamos a Kundera a la luz de la historia ésta. Incluso lo haremos con los libros que vengan, si aún escribe otros. Es lo que tiene la información. Verdad o infundio, La Broma, la primera novela de Kundera, no volverá a ser la misma broma. La reeditarán con una sobrecubierta impresa: 'Quién embromó a quién'.

Desde París, Kundera desmiente: 'Es una atentado contra el autor' afirma en Le Monde, que titula así: 'Milan Kundera habría colaborado con la policìa secreta comunista'.

La vida te da sorpresas, dirá Kundera. Hace unos días casi me llevo el premio gordo y hoy aparece el Cobrador del frac.

26454

11 octobre 2008

Antípodas

Entiendo que los escritores se agrupan en tres categorías:
1. Los escritores que escriben y publican.
2. Los escritores que escriben pero no publican.
3. Los escritores que no escriben.
De más está decir que los últimos suelen ser los mejores.

No lo digo a propósito del Nobel, pero también. Lo que sí digo es que para ganarlo hay que irse lejos y escribir desde más lejos aún. Y, decir: mi patria es mi lengua. El Nobel premia últimamente la literatura de la interculturalidad y la idea que  nos vamos haciendo de ella. Como la Champion's league, o sea. Pinta tu aldea si quieres ser universal y luego vete a pintar a las antípodas. Xingian es franco-chino, Naipaul es británico-trinitense de origen indio, Coetzee es sudafricano blanco y vive en Australia, Lessing es británica-zimbabuense y Le Clézio es franco-mauriciano y vive en Nuevo México. Por lo demás, es el menos parisino de los escritores franceses, lo que es de agradecer. Aquí puede vérsele, 'no obstante', retratado por Cartier-Bresson, en París, en 1965, junto a su primera mujer, Marie-Rosalie.

CB_LC

10 octobre 2008

Epílogo

De espaldas durante el viaje de regreso. Si el automóvil es una silla de ruedas, como dice Parra, también puede llegar a ser un diván o una camilla para quien tiene el lomo adolorido. Un avión, para el que mira al cielo. En lugar de la autopista y sus camiones se ven por la ventanilla nubes y pájaros. Los romanos interpretaban los asuntos de este mundo y el otro siguiendo el vuelo de los pájaros. Las nubes también cuentan sus novelas y proponen sus acertijos. En la cima de una montaña suiza, a la entrada del túnel de San Godardo, se ve una colonia reciente de paneles solares. En la plana Lorena, en cambio, amenaza la vieja fumarola de una central nuclear. Y tras la frontera belga el cielo se cubre definitivamente. Para vivir en un país en donde siempre está nublado conviene recordar que por encima de las nubes nunca está nublado.

(Y con ésta me despido, cogollito de ciruelo, este viaje se ha estirado demasiado y se nos aburre la inconcurrencia.)

Publicité
Camino de Santiago
Publicité
Sobre el nombre de este blog
Publicité
Derniers commentaires
Publicité