Ir en tren es lo que tiene, se conversa o se escuchan conversaciones. Esta señora morena es del Este del Congo, donde tenía un restaurante. Años atrás, un grupo de hombres armados irrumpieron en su local exigiendo comida y bebida. Ella obedeció, qué más podía hacer. Hasta que, como temía, apareció su hijo, que contaba con 23 años. Sin que ella alcanzara a impedírselo, el muchacho fue a exigir a los irregulares que pagaran si querían seguir bebiendo. Lo mataron de un tiro en la cabeza.

El señor de más adelante saluda a todo aquel que pasa por su lado. Parece estar de excelente humor. Su mujer va de pie, como si intentase evitar que él se levante y se marche. Tiene alzheimer, explica. Me di cuenta el día que tuvimos que tomar un avión. En cuanto subimos y nos sentamos, él miró la pantalla frente al asiento, se levantó y dijo: Aquí nos bajamos, hasta aquí no más llega este autobús.

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Corot, Viejo con niño