Muere John Berger. Ya hay suficientes obituarios en la prensa, así que mejor lo recuerdo con un relato mínimo, tomado de este libro.

Un hombre atrapa una rata que le come el pan, la observa detenidamente y la libera en el campo. Al día siguiente caen dos. Parecen ignorarse entre ellas pero cuando las libera escapan en direcciones opuestas. Otro día cae una rata vieja que se cuelga cabeza abajo con su cola aferrada al techo de la trampa. Cuando la libera, se aleja zigzagueando. Al hombre, las ratas le hacen pensar en canguros, por la fuerza de las patas traseras y la manera como usan la cola para apoyarse y saltar. Un día cae una rata gorda que pare en la trampa nueve ratillas peladas. Al día siguiente el pan amanece intacto y el hombre deja de cazar ratas.

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