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Camino de Santiago

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18 juillet 2020

La isla de Cocos

De vez en cuando un amigo me pregunta qué leo. Como hace tiempo que no lo hace aprovecho para contestarle.

Otro amigo publicó una novela policíaca que transcurre en mi pueblo. El primer sospechoso del crimen dice que vive en mi calle. Aparte de eso, el sospechoso se me parece poco porque es feo y roñoso.

Me he leído también El Péndulo. Lleno de erudición, como todo lo que publicaba Eco, y a menudo divertido. El protagonista va a vivir un tiempo a Brasil con su novia brasilera, y juntos participan en sendas ceremonias de candomblé y umbanda, cultos sincréticos cristiano-africanos. La novia brasilera es café con leche, ha vivido parte de su vida en Europa y es profundamente racionalista, por lo que se asoma a esos rituales con distante esceptismo. Como se sabe, el punto culminante de esos ritos afrobrasileros es la encarnación de los dioses de la naturaleza en la persona de alguno de los participantes a la ceremonia, que súbitamente entra en trance, habla en lenguas, pone los ojos en blanco y se sacude convulsivamente. La novia brasilera resiste a la llamada de uno de esos poderes atávicos pero lo propio de los dioses es doblarnos la mano. Tanto así que al día siguiente la novia brasilera se siente tan incómoda que desaparece de la vida del protagonista para siempre. Las líneas que ponen fin a ese capítulo son saudade pura y reconcentrada:

«Permanecí todavía un año en Brasil, pero ya con la sensación de la partida. (...). Pasaba horas larguísimas en la playa tomando el sol. Me dedicaba a remontar cometas, que allá son bellísimas».

Luego me puse con Hamsun, Mujeres en la fuente. Un marinero noruego vuelve del Mediterráneo a su pueblo natal con una pierna menos. Hamsun escribe muy bien, con mucho nervio. Su relato deja flecos sueltos que por suerte él no se siente obligado a redondear. Hasta que de pronto se saca una carta gorda de debajo de la manga: «Después el invierno pasa. Y después otros inviernos pasan». Hombre, hombre...

Stevenson_Family_and_Servants,_Vailima,_July_31,_1892

También me leí una biografía de Stevenson. ¿Por qué decide RLS vivir sus últimos años en Samoa, un lugar cuyo clima no le conviene para nada a su precario estado de salud? El biógrafo, Alex Capus, deja ver una posibilidad bien novelesca.

Se supone que el tesoro de La Isla del tesoro es el de la catedral de Lima, que salió de El Callao a toda máquina a comienzos del XIX para ser puesto a buen recaudo y un corsario de apellido Thompson habría escondido en la isla de Cocos. Siempre se ha creído que se trata de la Isla de Cocos que está entre las Galápagos y América Central bajo juridicción costarricense. Pero resulta que RLS descubrió que el nombre anterior de la isla tonguesa de Tafahi —a unas cuantas horas de navegación desde su isla samoana— es también Isla de Cocos... RLS era rico porque accedió al final de su vida a la fortuna familiar —su abuelo había inventado un faro marítimo— y no necesitaba del tesoro de Lima para beber buen borgoña en plena Polinesia, pero ahí está el hallazgo del nombre de la isla para salpimentar la biografía.

Leyendo a Capus caigo en la cuenta de que Stevenson escribió la parte de la isla en La Isla del tesoro durante un invierno en el que se curaba la tuberculosis en Davos. El contraste entre el paisaje de los Alpes suizos en invierno —blanco sobre blanco— con la vegetación lujuriante de la isla tropical que describía es total.

Yo suelo regalar La Isla del tesoro, el libro, en alguna edición ilustrada. Y digo que la última vez que me se aceleró el corazón fue leyéndolo. También es cierto que cualquier circunstancia es buena para poner este Requiem escrito por RLS y que sirve como epitafio sobre su tumba:

«Bajo el inmenso y estrellado cielo / Caven mi fosa y déjenme yacer / Alegre he vivido y alegre muero / Pero al caer quiero hacerles un ruego / Que pongan sobre mi tumba este verso / Aquí yace donde quiso yacer / De vuelta del mar está el marinero / De vuelta del monte está el cazador».

 

PS / 

Todos sus biógrafos cuentan el momento de la muerte de Stevenson de la misma manera: que justo antes de caer fulminado por un ictus había bajado a la bodega a buscar una botella de buen borgoña para la cena. Sin embargo que en la casa no hay ninguna bodega a la que bajar...

 

PS 2/ La Isla de Cocos surge en medio del océano por una erupción volcánica. Durante mucho tiempo no es más que un enorme peñasco cubierto de lava. Hasta que un día una semilla arrastrada por el viento desde el continente encuentra refugio en la isla y prospera. Ahora la isla es pura selva impenetrable.

 

PS 3/ Tantos rebuscadores han pasado por la Isla de Cocos dejando abandonados toda suerte de cacharros que ahora es inútil buscar el tesoro con un detector de metales. Mientras más eficaz es éste menos funciona porque el suelo está tan lleno de desechos metálicos que el detector colapsa. Estas cosas y otras cuenta Capus.

 

PS 4/ Otra versión del Requiem de Stevenson que he puesto arriba, traducido por Javier Marías —con algún mínimo retoque:
«Ahora que la cuenta de mis años se ha cumplido / Y yo la vida sedentaria dejo para morir / Caven hondo y déjenme yacer bajo el inmenso y estrellado cielo /Alegre en vida, fui alegre al morir / Caven hondo y déjenme yacer.

Clara fue mi alma, libres mis actos, honor era mi nombre / Nunca huí ante el miedo ni perseguí la fama / Caven hondo y déjenme yacer bajo el inmenso y estrellado cielo / Alegre en vida, fui alegre al morir / Caven hondo y déjenme yacer.

Caven hondo en algún valle verde donde la brisa suave sople fresca en el río y en los árboles cante… / Caven hondo y déjenme yacer bajo el inmenso y estrellado cielo / Alegre en vida, fui alegre al morir / Caven hondo y déjenme yacer».

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18 juin 2020

Las ventanas

No llevo mal el encierro pero prefiero salir y abrazarme con la gente que me espera. Lo cierto es que durante semanas los vecinos desde las ventanas fueron el único estímulo mimético. Y ya sabemos cuánto necesitamos de eso. En los primeros días del confinamiento, no sé si por iniciativa propia o copiando lo visto en otros barrios, una vecina comenzó a cantar a la hora de los aplausos. Y cantaba de maravilla. Así se fueron animando esas veladas confinadas. Y un día a la semana otra vecina leía un poema. Como eran bien traídos los fui poniendo traducidos en Twitter. Los pongo ahora aquí, ahora que se abren las fronteras y se acercan los abrazos. Vengo de dar una vuelta por el pueblo y veo que los muchachos ya beben de la misma botella.

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MÁS ALLÁ DE LA CURVA DEL CAMINO

Fernando Pessoa

Más allá de la curva del camino
tal vez haya un pozo y tal vez un castillo
y tal vez haya sólo la continuación del camino.
No lo sé y no pregunto.
Mientras voy por el camino antes de la curva
sólo miro al camino antes de la curva.
De nada me serviría mirar para otro lado
ni para aquello que no puedo ver.
Me importa sólo el lugar donde estamos.
Hay bastante belleza en estar aquí y no en cualquier otro sitio.
Si hay alguien más allá de la curva del camino
que se preocupen ellos por lo que hay más allá de la curva del camino
ese es el camino para ellos.
Si tuviésemos que llegar hasta allá, cuando lleguemos sabremos.
Por ahora sólo sabemos que allá no estamos.
Aquí sólo hay un camino antes de la curva
y antes de la curva hay un camino sin curva ninguna.

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LOS NABOS AZULES

Pierre Autin-Grenier

Como cantos de pájaros en los árboles
O alguien que a lo lejos toca el piano
El llanto de un niño en la cocina
El salto sordo de un gato en alguna parte
El alcance discreto de un voz mutilada
Casi un suspiro
Un ahogo
Sensaciones ligeras a fin de cuentas
Que hacen creer que tal vez pase algo
Que hacen que finalmente uno entorne la puerta
Sin creer pero aun así
Y por cierto no pasa nada, nada real
Y uno continúa
Y da gusto
O hace daño
En fin, algo.

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ANGINA DE PECHO

Nazim Hikmet

La mitad de mi corazón está aquí, doctor
pero la otra mitad está en China
en el ejército que baja hacia el río Amarillo.

Cada mañana con el alba
mi corazón es fusilado en Grecia.

Y cuando el sueño vence a los presos
cuando se alejan de la enfermería los últimos pasos
mi corazón se va, doctor
se va hacia una vieja casa de madera en Estambul.

Además, doctor, hace más de diez años
que no tengo nada en mis manos
para ofrecer a mis hermanos

Tan sólo una manzana
una manzana roja: mi corazón.

Por todas estas cosas, doctor
Y no por culpa de la arteriosclerosis
ni de la nicotina, ni de la cárcel
tengo esta angina de pecho.

Desde mi cama contemplo la noche detrás de los barrotes
y a pesar de todos estos muros que me aplastan el pecho
mi corazón palpita con la estrella más lejana.

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CANCIÓN XIV

Maurice Maeterlinck

Las tres hermanas querían morir
Se pusieron sus coronas de oro
Y fueron a buscar su muerte

Fueron al bosque:
Bosque, danos nuestra muerte
Aquí tienes nuestras tres coronas de oro

El bosque les sonrió
Y les dio doce besos
Que les mostraron el futuro

Las tres hermanas querían morir
Y fueron a buscar el mar
Tres años más tarde lo encontraron

Oh mar, danos nuestra muerte
Aquí tienes nuestras tres coronas de oro

Y el mar se puso a llorar
Y les dio trescientos besos
Que les mostraron el pasado

Las tres hermanas querían morir
Fueron a buscar la ciudad
Y la encontraron en medio de una isla

Oh ciudad, danos nuestra muerte
Aquí tienes nuestras tres coronas de oro

Y la ciudad abriéndose al instante
Las cubrió de besos ardientes
Que les mostraron el presente.

7 mai 2020

Are you ready?

Una novela es el tiempo que uno le consagra o el encuentro entre ese tiempo y el tiempo del relato, esa intersección. Entre otras muchas cosas, claro. Me explico con este ejemplo:

«El pueblo (...) ha sido afectado por una epidemia de insomnio. El contagio es a través de la respiración. Cuando cumplent 320 días sin dormir, los infectados mueren. Lo feo es que los ojos quedan abiertos hasta la eternidad. El pueblo comienza a estar habitado por gente en estado zombi, atontada de sueño. El tiempo está fuera de quicio. Se descubre una píldora que cura el mal, pero cuesta una fortuna. Los pocos que la consiguen se vuelven mezquinos y acaparan las dosis».

Todo esto ocurre en una novelita que lee la protagonista de El Sistema del tacto, una novelita de terror dentro de la premiada novela de Alejandra Costamagna, publicada en 2018. El año pasado esas líneas no me hubiesen dicho mucho (soy mal público para las historias de zombis) pero leídas ahora, con qué intensidad resuenan.

Y así con todo. Ania, la protagonista, está en un pueblo argentino, Campana, adonde ha ido al funeral de un familiar. A la hora de vestirse para asistir a la ceremonia se da cuenta de que el polerón negro que echó a la rápida al hacer la maleta tiene estampada esta frase con letras blancas: Are you ready?

Aparte de esta determinación pandémica, he leído esta novela que, por la vía de mostrar fragmentos de la vida de una familia de emigrantes piemonteses en el Cono Sur, deja ver los componentes más íntimos de la experiencia migratoria: la distancia, la ausencia, el apego, la identidad, la he leído, digo, pensando en los italianos de mi curso cuando niño, en Canessa y el flaco Perugia, en Carniglia y el pollo Carini, recordando lo poco que alcancé a saber de ellos e imaginando el resto.

La novela, excelente por cierto, acaba de una bien voltairiana manera: «Se levantará de madrugada y ajustará la manguera y prenderá la llave y dejará que el agua corra sobre los mechones de pasto y vaya labrando un charco que delinee, gota a gota, los contornos de una laguna propia». Cerré el libro e hice eso, regar el jardín.

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4 mai 2020

Yo antes era de Pedro y ahora soy de Pablo

A la entrada de la biblioteca de mi pueblo hay una estantería donde quedan disponibles los libros que descatalogan. Llegar y llevar es la consigna. A la iniciativa se suman algunos lectores que dejan allí los libros que creen que estarán mejor en otras manos. Como esa estantería hay unas cuantas más por todo el pueblo, pero fue en la de la biblioteca donde ocurrió lo que quiero contar. Y es que un día encontré allí una corrida de libros que me pareció que me estaban todos destinados. Ninguno lo había leído y todos los quería leer. Como si la selección la hubiese hecho alguien que me conocía perfectamente bien.

Entre esos libros estaba éste.

 

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Cuando leí El Reino, de Emmanuel Carrère, me di cuenta de que la idea que yo me hacía de Pablo de Tarso estaba completamente fuera de lugar. A pesar de haber oído cuando niño en decenas de misas sus Epístolas, yo creía que Pablo era una especie de escudero de Pedro, su Sancho Panza. Y no, en absoluto. Pedro y Pablo fueron más bien rivales o, al menos, se repartieron la tarea de llevar la buena nueva por dos mundos diferentes. Pedro, a los judíos. Pablo, a los gentiles, los paganos, los griegos y romanos. La intuición genial de Pablo fue ésa justamente, que el cristianismo sólo prendería si conseguía convencer fuera del marco estrecho del judaísmo. Y para lograrlo se permitió unas cuantas libertades con la ley judía, como la de no imponer a los conversos el doloroso sacramento de la circuncisión.

(Gracias, Pablo).

Y sin embargo Pablo circuncidó con sus propias manos a su secretario, Timoteo. Pero es que por lo visto Pablo se alimentaba de sus contradicciones y era probablemente una mezcla explosiva de intelectual abstracto y de redomado pragmático. Lo mismo en cuanto a su relación con la ley judía, una institución harto más amplia de lo que uno podría creer de buenas a primeras, ley que respetaba cuando estaba entre judíos y se pasaba por el aro en ámbitos más amplios. ¿Un mestizo culturalmente hablando nuestro Pablo? ¿Un pionero en materia de sincretismo cultural? Y no sólo porque consiguió cristianizar a helenos y romanos sino también —y éste era tal vez el prerrequisito de la operación— porque logró helenizar el cristianismo.

Pablo fue el altavoz que el mensaje de Cristo necesitaba. Jesús se expresaba en parábolas sobre cuestiones que su público comprendía, aunque a veces se sintiera desconcertado. Y lo hacía en arameo para gente que hablaba arameo. Cuando fue llevado frente a Pilatos, Jesús no dijo ni una palabra porque ambos no tenían un lenguaje en común. Jesús era un profeta de andar por casa, que Pablo tradujo a las tres lenguas principales de su tiempo y de su espacio, el hebreo, el griego y el romano, que él dominaba, así fuese trabajosamente.

Otra que deja caer Ben-Chorin es que Pablo era feo y Jesús también. Pablo, según un apócrifo del sII era «un hombrecillo calvo, narizudo, cejijunto y con las piernas torcidas». En cuanto a Jesús, éste no tenía «ni buen aspecto ni prestancia». Y con esos materiales y tanto menos, Pablo convirtió a medio mundo a un Cristo pantócrator más o menos wagneriano —menos el del madero que el que anduvo en la mar. Un pablismo en toda la línea.

Leyendo a Ben-Chorin se me confirma que su libro es una fuente principal de Carrère en la parte de El Reino consagrada a Pablo. No recuerdo si lo cita nominalmente —es una pena que no tenga mi ejemplar conmigo para verificarlo, se lo presté a una amiga y por allí andará. Lo cierto es que las historias que cuenta Carrère sobre Pablo son las mismas que cuenta Ben-Chorin.

De esas historias, mi favorita es la de Eutiquio. Ya la conté una vez pero la cuento de nuevo. Un muchacho griego, Eutiquio, estaba sentado en una ventana escuchando a Pablo, se quedó dormido, se cayó y se mató. O eso creyó la gente. Pablo, no. Pablo lo recogió y lo devolvió a la vida.

Ben-Chorin agrega una variante romana, la de Patroclo, el «échanson» de Nerón. Me levanto para abrir el diccionario y ver qué diablos es un «échanson». El que pone las copas, o sea. El Ganimedes de Nerón. Tal como Eutiquio el griego, Patroclo estaba escuchando predicar a Pablo desde una ventana, se durmió, se cayó, se mató y Pablo lo reanimó.

Pues bien, los celos y la furias de Nerón fueron tales al ver que su Ganimedes se unía a los conversos por amor a Pablo, que desató una matanza de cristianos, incluidos Pablo y Patroclo.

Lo dicho, yo de la oposición contra Nerón no me he movido, pero antes era de Pedro y ahora soy de Pablo.

24 avril 2020

Job

Algunos somos más de mirar cuadros que de leer la Biblia pero a veces una cosa lleva a la otra.

En plena vejez Job estaba contento con su suerte. Tenía una bonita familia, una fortuna suficiente y a pesar de los años no le faltaba salud. Su fe en su Dios era absoluta. Pero Dios se dejó embolinar por una provocación de Satanás. «Job te ama y te respeta sólo porque lo colmas de bienes. Déjame demostrarte que si se los quitas no tardará en renegarte», le dijo Satanás a Dios. Y Dios aceptó el desafío.

Así fue como Job enfermó de la más espantosa de las maneras, vio morir a sus hijos, perdió sus bienes y fue abandonado por su mujer.

Y sin embargo su fe en Dios se mantuvo igual. Al punto de que Dios volvió a hacerlo feliz. Y la Biblia le hizo un sitio y ubicó su libro nada menos que entre los Proverbios y los Cantares.

El 10 de mayo se celebra su fiesta.

Esperemos que para entonces ya estemos medianamente desconfinados. Y esperemos sobre todo que los viejos dejen de sufrir.

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Chagall, 1960 / De la Tour, 1620

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19 avril 2020

Muche grazie

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Leo el Epílogo de los Diarios de Iñaki Uriarte.

Me ocurre a veces que abro uno de los Diarios para encontrar una cita y ya puesto me releo los tres tomos de A a Z. La última vez que llegué al final del tercer tomo reparé en que no había leído el Epílogo, publicado en la edición de la imagen que reúne los tres tomos.

El Epílogo es magnífico. ¡Macanudo! Y no sólo tiene gracia, también tiene mucha sustancia:

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Y si es verdad que uno lee para encontrarse en lo leído, me he encontrado a mí mismo en muchos sitios y sobre todo en el probador del Corte Inglés de Oviedo:

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Y también ahora sí que puedo agradecer las cosas como es debido, como le dice un vasco a un camarero en Capri:

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3 avril 2020

El puma concolor

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Es verdad que puede matar pero qué bicho tan guapo. Huerito y de ojos hueros, para decirlo en vernáculo. A la gallardía del tigre, el puma concolor, que así se llama, suma un detalle que lo hace entrañable: no ruge, ronronea.

Mírese si no al ejemplar de la foto, echado a los pies de su ama. Pirulo se llamaba. Así lo bautizó su ama, doña Clotilde Irarrázaval, dueña del fundo Los Toros de Melipilla, en la zona central de Chile. Se trata de una escena pre-reforma agraria por donde la mires.

Supongamos que él y ella estaban confinados. Digamos que ella se reponía de la pandemia de influenza de 1957. De no haber sido domesticado, Pirulo recorrería a esas horas su paraje cordillerano. La domesticación es la modalidad del confinamiento para los animales. Para los humanos se llama domesticidad.

En una radio similar a la de doña Clotilde escuchaba mi viejo las noticias. Al momento de comenzar el noticiero, el locutor iba desgranando los nombres de las radios comarcales que integraban la cadena. Me encantaban esos nombres que evocaban ciudades distantes y poblaciones confinadas. Una de esas radios se llamaba justamente Los Confines de Angol.

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Por ese entonces leí este libro, cuya acción se situaría en los confines de Angol. La ilustración de la portada da a entender que el puma fue atrapado vivo, pero no. Entonces a los pumas los mataban a escopetazos. La suerte que corrió Pirulo era una excepción.

Tres pumas al menos han sido avistados merodeando por las calles de Santiago de Chile en estos últimos días. Y filmados, que es como ocurren ahora las cosas. Dos fueron reducidos y si todo va bien serán devueltos a sus hábitats cordilleranos. Del tercero no hay noticias por ahora. Me cuenta esto Roberto, buen observador de las cosas de la fauna austral.

16 mars 2020

El kilómetro viral

Procuro no contaminar desánimo pero este es un canal confidencial, así que como lo siento lo digo.

Cuando me enteré del brote en Wuhan me preocupé, cómo no, y activé los protocolos de la empatía, que a veces la tengo un poco remolona. Un mes más tarde, cuando me enteré del brote en Bérgamo, la inquietud y la empatía se activaron solas. Ya cuando el brote en Madrid, mejor no te digo. Y con el primer caso en mi pueblo me eché a temblar.

El kilómetro sentimental funciona conmigo como funcionará con el más lejano de mis congéneres y un caso en mi pueblo puede más que mil en las antípodas. Y ese primer caso en mi pueblo se dio calculo que a la distancia exacta de un kilómetro. Un kilómetro del que por cierto conozco sentimentalmente cada palmo.

El mundo es ahora mundial pero me sigue quedando lejos. A una distancia medible sólo a través del kilómetro sentimental.

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Instrumento para medir la distancia concebido por Cassini para observar el cometa de 1652 desde el observatorio de Panzano

12 mars 2020

La escandalera

Diario de Lima, 2

Me escribe una lectora para preguntarme si soy joven o viejo. Poser la question c'est y répondre, dicen por aquí.

Podría contarle que estaba solo en el comedor del hotel en Lima esperando a que me trajeran una ensalada de fruta cuando asomó una niñita. Se acercó y me miró detenidamente.

—¿Eres un viejo?, me dijo.

—Y tú, le respondí, ¿eres una niña?

Me impresionó en Lima la cantidad de gente joven que la recorre en todos los sentidos. Y no es que no haya gente mayor, es que hay muchos jóvenes. Es verdad que yo me moví mayormente en una zona del Cercado de Lima que es, como mi pueblo, territorio de universidades, escuelas y colegios.

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Por el bandejón central de la avenida y el borde del parque por donde circula la juventud limeña las cotorras provocan al anochecer sobre las copas de las jacarandas y los ceibos una magna escandalera. Escandalera a la que se suman los taxistas que bocinan en cuanto ven un peatón, y mira si no habrá peatones en Lima.

Para quienes vivimos en pueblos grandes o en ciudades pequeñas, la energía que desprende una gran urbe es embriagadora. También puedo decir que las generaciones producen una energía diferente. La de los jóvenes es galvánica. Me acuerdo de un pueblo remoto en la isla de Santo Antão, en Cabo Verde. No pasaba nada en ese pueblo durante el día hasta que al caer la tarde se juntaba la juventud en la costanera y la caminaba arriba y abajo, una y otra vez. Es probable que, de ser canalizado, el calor que desprendía ese ritual acercaría la isla al continente.

En el pueblo donde vivo, como en el Cercado de Lima y por las mismas razones, viven muchos jóvenes y también unos cuantos viejos. Juntos componen una atmósfera de costumbrismo cosmopolita. Suena a oxímoron y ojalá lo sea.

1 mars 2020

No se demore

Es la primavera más precoz que he conocido y sin embargo el invierno tarda tanto en irse. Tanto así que he llegado a traducir poesía contando los días para que mejore el tiempo y disminuyan las noticias alarmantes. En mi descargo digo que el poema traducido puede sacar de apuros en una de esas veladas en las que de repente alguien te mira y sostiene que tú tienes cara de aficionado a la poesía, que por qué no recitas algo.

En un caso así, desesperado, siempre se puede recitar El arenque ahumado.

Que escribió Charles Cros en 1872 para entretener a su hijo. Y luego recitaba en los cabarets con cierto éxito. Y en una época, media Francia se sabía de memoria.

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Fue un comediante, Coquelin Cadet, quien lo popularizó a fines del XIX e incluso escribió una guía para interpretarlo. La guía de Coquelin acaba así:

Sonriendo gentilmente, baje gradualmente la mano cada vez que diga «chicos» para indicar la edad y la altura de los niños. Salude y salga rápido.

Pues eso. No se demore.

27 janvier 2020

Voy y vuelvo

Diario de Santiago y Lima

Llegué a Santiago de madrugada el primer día del año. En los últimos viajes había encontrado un aeropuerto estrecho, con largas filas y otras incomodidades. Esta vez el aeropuerto parecía sólido y en virtud de la hora estaba despejado y fluido. Cruzamos la ciudad rápidamente y pudimos ver las primeras luces del alba y oír el canto de los pájaros. Una epifanía el amanecer.

Al regreso a Bélgica salí a la calle y me encontré con un muchacho del vecindario. Vengo llegando del país de tus padres, le dije. Y yo me estoy yendo allá ahora mismo, me dijo él.

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Santiago levante y poniente en 1884, óleos de Marianne North

31 décembre 2019

La vida es breve y el vino es generoso

RR

La lectura del Diario de Raúl Ruiz me ha acompañado durante las últimas semanas. Lo acabo ahora y ya lo estoy echando de menos. Son 1200 páginas que cubren los últimos años de su vida, de 1993 a 2011.

Lo que escribe Ruiz casi a diario es siempre interesante y su manera de dialogar con el lector deja suficiente libertad a ambas partes. Fue un cineasta prolífico e hizo más de 120 películas, la mayoría sobre la base de textos literarios. Su Diario es a la imagen de su obra y combina cine, literatura, estética y filosofía con cenas y vinos a menudo en buena compañía.

Sobre cine, la noción de reomodo, que así la explica: Un gato persigue a un ratón. En la lengua usual hay tres elementos: gato-ratón-persecución. El reomodo consiste en envolver los tres elementos en un solo movimiento. También hay que decir que la relación entre un realizador y los productores es algo paradójica: el productor permite filmar, al mismo tiempo que impide hacerlo con la soltura que el director quisiera.

Y un par de consideraciones sobre pintura y cine: «Se me había olvidado que los cuadros tienen guión, como un filme, escrito por guionistas afamados». «Un cuadro de Van der Weyden nos mira doquiera que nos hallemos. Y nos mira a los ojos y nos evalúa: si estamos furiosos, trasluce furia; si reímos ríe. El cuadro asume la forma del que lo mira». Y la más resultona, ésta: «Fui a la inauguración de una exposición y había tantos cuadros que no se veía la gente».

«La vida es dura y moriremos sin entender gran cosa». «El cuerpo no me acompaña a ninguna parte». «La vida es breve y el vino es generoso». En la frase corta Ruiz es de primera.

Ya lo que se permite decir Ruiz sobre Chile no me permito yo ni siquiera pensarlo. Fui poniendo una banderita chilena junto a cada párrafo en que habla de Chile, a menudo mal y veces pésimo, aunque, quién sabe, con la socarronería chilota nunca se sabe bien de qué se está hablando. Las banderitas las dejo para la vuelta, que allá vamos...

Continuará

1 décembre 2019

A pito de las estatuas

En una secuencia de «J'accuse», dos oficiales de inteligencia se citan en el Louvre para intercambiar información y a pito de las estatuas terminan discutiendo sobre la diferencia entre una falsificación y una copia. En otra escena que incluye un cameo del propio Polanski, un grupo de civiles y militares celebra mientras los músicos arrancan con el quinteto n° 2 de Gabriel Fauré. El presidente de la República francesa por ese entonces era Félix Fauré, pero no parece que fuesen primos él y el músico. Los oficiales franceses involucrados en el caso (representados por buenos actores, la mayoría de ellos miembros de la Academia) llevan todos el bigote con las puntas subidas propio de la época. La justicia y la presión civil le recorta trabajosamente y sólo en parte el bigote a la cúpula militar.

«J'accuse» cuenta con precisión el affaire Dreyfus, un caso clave en materia de antisemitismo en la Francia de fines del XIX. No es fácil meter el caso en un filme. Aparte de algunos momentos redondos, como los juicios que se suceden y la publicación del «J'accuse» de Zola en L'Aurore, el caso Dreyfus se estira por años y no acaba con un cierre único y definitivo. Se estira en el tiempo y llega hasta nosotros.

30 octobre 2019

Las banderas

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Sin teléfonos con cámara los muertos en Chile desde el 18 de octubre de 2019 no serían 23 sino cientos, escribía alguien en Twitter.

El poder de la imagen también opera en otro sentido y hay quien cree que mostrar imágenes de gente subida a una estatua o destruyéndola constituye una incitación al odio.

El asalto a la casa de Gobierno y la demolición de la estatua de su jefe es lo que tradicionalmente se espera de una revolución. Hasta ahora en Santiago las manifestaciones se mantienen o son mantenidas a distancia de La Moneda. Algunas estatuas, en cambio, han sido sometidas a escarnio o «intervenidas», como hubiese dicho un lenguaje curatorial en desuso, o derechamente destruidas.

Es verdad que el poder mimético de la imagen hace que el mero hecho de verla parece representar una forma de adhesión o al menos de aceptación de lo que muestra.

Una estatua bien situada sirve como soporte para echar a flamear banderas durante las manifestaciones. Es el caso de la estatua del general Baquedano en la plaza Italia de Santiago, un espacio abierto al borde del río que divide la ciudad en múltiples segmentos.

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Las banderas que flamean sobre los hombros del general Baquedano por estos días son variopintas. Se ve mucho un emblema mapuche de creación reciente, frente al cual la bandera chilena pierde protagonismo.

«No necesitamos banderas» cantaban Los Prisioneros durante la dictadura de Pinochet. No parece ser el caso para muchos manifestantes en Chile hoy que, en cambio, sí corean con entusiasmo otra canción del mismo grupo, «El baile de los de abajo». Entiéndase «los de abajo» tanto por los habitantes de las partes bajas de la ciudad como por aquellos que no se suben a la estatua de Baquedano.

Foto de Susana Hidalgo

20 octobre 2019

Quebra-quebra en Chile

Impresiona ver un estallido social cuando y donde no se lo espera. En Brasil dan un nombre muy sonoro a estos reventones: «quebra-quebra». Una multitud pasa delante del supermercado con toda normalidad y súbitamente entra y lo rompe todo.

Es el caso de Chile ahora mismo, lo fue el de Ecuador hace unos días y el de Francia hace unos meses. En los tres casos, la causa inmediata, la chispa que provocó el incendio, fue el aumento del precio del combustible o de la tarifa del Metro, el encarecimiento de la movilización. En los tres casos también, los gobiernos no demoraron nada o casi nada en anular la medida en cuestión. Con resultados diversos. Inmediatos, en el caso ecuatoriano y relativos en el caso francés. Pero en Ecuador la anulación de la medida fue el resultado de una negociación directa con los líderes de los grupos movilizados, lo que en Francia sólo se dio a medias e indirectamente. En cuanto a Chile, es muy pronto para saber por dónde irá la cosa.

Para explicar el estallido chileno se abre camino la teoría según la cual en los países con ingresos medios las demandas sociales van más rápido que el crecimiento económico que permitiría cumplirlas. Apoyan esta idea muchos datos. Uno, para ilustrar: «Un 70% de la población gana menos de 770 dólares mensualmente y 11 de los 18 millones de chilenos tienen deudas». Es decir que si bien la mayoría adhiere al modelo (lo que llevó a esa mayoría a elegir como presidente a un empresario que prometía modelo para todos), el modelo no adhiere a la mayoría.

Puede que el modelo no alcance para todos, pero la minoría en el poder insiste en decirle a la mayoría que sí puede vivir como ella con la condición de que se levante más temprano y sepa comprar. Esto es lo que declararon recientemente sendos ministros chilenos: uno dijo que la gente podía levantarse más temprano para tomar el Metro con tarifa baja y el otro que no todo subía de precio, que las flores estaban más baratas. «Si quieren pan, denles tortas», habría dicho María Antonieta la víspera de la revolución.

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Foto de Claudio Reyes

PS/ Si te explican lo que ocurre en Chile y lo entiendes es que te lo han explicado mal.

12 octobre 2019

Por dónde cortaría Salomón

Una descendiente de Mariano Benlluire reclama a la justicia que exhumen a su abuelo para establecer su filiación vía el famoso ADN y la justicia acepta y ejecuta. Un dilema bien redondo, creo yo. ¿Qué privilegiar en un caso así, no digo ya la justicia sino cada cuál: la exigencia de la identidad reconocida (y lo quede de la herencia) o la paz debida a tus muertos? ¿Por dónde cortaría Salomón?

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28 septembre 2019

Provenzal e imprevisible

El Diario de Raúl Ruiz cubre desde 1993 a 2011, el año de su muerte.

He visto unos cuantos filmes de Ruiz pero estoy lejos de haberlos visto todos (probablemente suman más de 100 y menos de 200) y hasta ahora no había tenido el impulso de buscar las películas que iba filmando Ruiz mientras escribía su diario. Hasta ayer, en que me di una vuelta por la mediateca del pueblo, a ver si encontraba alguna. Y curiosamente encontré la que filmaba por los días que voy leyendo ahora en su Diario, los del año 2000.

Se trata de Las Almas fuertes, basada en una novela de Jean Giono. Uno ve moverse a la Casta Laetitia y a su gente por la Provenza del XIX como si bailaran un baile conocido y al mismo tiempo imprevisible. Cuenta Ruiz que la Casta se las vio negras para asumir su papel, que la producción le quería imponer un coach que ella rechazaba y tal y cual. Y sin embargo el resultado es que todo fluye y nada chirría. Pura magia del montaje y de la maestría.

En una palabra como en dos, una preciosidad.

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PS/ Leo en las páginas siguientes que Ruiz lo pasó mal defendiendo su montaje frente a los productores. Estos estaban en desacuerdo con su versión y presentaron un montaje alternativo al festival de Cannes, que felizmente lo rechazó. Si entiendo bien. A no ser que el montaje que he visto, el que está en el DVD, sea el de los productores, y mis elogios arriba sean para ellos. No lo creo, pero no lo sé.

PS 2 / Sobre el acento provenzal de los protagonistas dice Ruiz con guasa: Se demora uno una hora y media en acostumbrarse, el tiempo que dura la película.

24 septembre 2019

La venganza

«La naturaleza esta enfadada y te devuelve el golpe» avisa Antonio Guterres, el de la ONU.

Animistas somos todos, para qué vamos a decir una cosa por otra. Como sea, la fórmula de Guterres me recuerda la que soltó un brasilero en La Paz el año de la pera cuando se enteró de que la policía había arrancado los cactus San Pedro de las inmediaciones de la ciudad:

«Natureza vai se vingar».

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21 septembre 2019

Olor a pobre

He llevado el vicio por el cine coreano al extremo de ir al cine a ver Parásitos.

En Corea, dónde si no, una familia de pobres consigue incrustarse en una casa de ricos en calidad de sirvientes, cómo si no, y adueñarse ilusoriamente durante un sarao de la posición de los patrones. Un sarao que terminará mal. Como en «Las sirvientas» de Genet, en más a lo bestia. Es verdad que historias de pobres parasitando el lugar de los ricos hay muchas, de La Cenicienta adelante... En este caso, la picaresca del pobre buscándose la vida se convierte pronto en una espiral mimética con final paroxístico. Porque Parásitos comienza como comedia y acaba en tragedia a punta de golpes de efecto y de utilización a destajo del suspense para dar paso a la catarsis final.

El hijo pobre convertido en profesor de la hija rica gracias a una superchería le toma el pulso cuando ésta pierde pie en un examen y le dice que ha fallado una respuesta porque ha dejado escapar el ritmo. Solo se aprueba en la vida gracias a un ritmo sostenido. Así también con la película y su guión supervitaminado. La exigencia de mantener al espectador con el aliento cortado la cumple tan ampliamente que la cumple un poco demasiado.

Tanto como el favoritismo de Bong Joon Ho por los pobres es acusado. La capacidad de adaptación de éstos es más darwiniana que la del camaleón —son más listos que el hambre— y sus defectos los hacen ser entrañables. Visto así, no se entiende por qué son tan pobres. Los ricos en cambio son lelos y neuróticos, por lo que caen redondos en las trampas que les tienden los pobres. Será porque se enamoriscan de ellos igual como hacemos los espectadores. Hay un único problema que llevará la historia por mal camino: el viejo pobre apesta. Apesta a pobre.

Es la primera Palma de oro coreana. Vendrán otras.

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14 septembre 2019

El apego

El diario gratuito que leo en el tren trae un crucigrama tan fácil que no dura dos estaciones. Así que entre la tercera y la cuarta estación leo una entrevista al autor de unos libros llamados Sexo y amor y ¿Por qué el amor es tan complicado?

Dice cosas interesantes: Que lo que llamamos pareja en Occidente es un fenomeno reciente, no tiene cincuenta años. Antes viviamos en familia más que en pareja y el hombre solía estar fuera y la mujer en casa. Hoy en cambio el hombre y la mujer pasan más tiempo juntos y las mujeres esperan que los hombres las escuchen, las comprendan, las sostengan. Antes las mujeres encontraban todo eso en el espacio de las mujeres. Ahora con la pareja nuclear somos la primera generacion en que hombres y mujeres estamos cara a cara.

El autor entrevistado hace a continuacion una referencia al desfase sexual que produce el hecho de que el hombre suele estar más dispuesto al comercio carnal que la mujer. En cambio la mujer es multiorgásmica y el hombre no. Todo esto en referencia a un comportamiento sexual más o menos primate.

Más adelante dice que la estadística muestra que 90% de las separaciones se dan por iniciativa de la mujer. Las mujeres se interrogan constantemente sobre la pareja, cosa que los hombres no hacen. El apego no es el mismo. Para los hombres éste es inamovible: eres tú quien yo quiero. Punto.

Lo ultimo es lo mejor: Los escritores exitosos suelen ser huérfanos de padre mientras que los matemáticos suelen ser huérfanos de madre.

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