Canalblog Tous les blogs
Suivre ce blog Administration + Créer mon blog
MENU

Camino de Santiago

Publicité
4 octobre 2007

Tintín en el Maletín

Los niños se encargarán de leer los libros buenos y de dar buen uso a los libros malos.

Tint_n

Que los niños puedan leer es lo mejor que les puede ocurrir. O que alguien les lea, mientras no saben, mientras están aprendiendo. De todas las iniciativas habidas y por haber, poner un maletín con libros al alcance de los niños que no tienen libros parece la más sensata. Poner una biblioteca en cada casa es como poner en cada escuela una conexión a Internet con banda ancha. Casi no teníamos libros en casa, canta Caetano Veloso, y la ciudad no tenía librería, pero los libros que entraron en nuestra vida son como la radiación de un cuerpo negro expandiendo el Universo. Los libros son objetos trascendentes.

Ahora bien, según y cuáles. Libros y amigos, pocos y buenos, dice el refrán, sin detallar la cantidad. En el caso de la iniciativa del Maletín literario, se trata de 49 libros que serán distribuidos a 133 mil niños de escasos recursos a lo largo de Chile, a partir del próximo año y hasta 2010. Un jurado de trece miembros los ha seleccionado y ha presentado esta semana la lista resultante.

Tantas cifras mueven a hacer cálculos. Cuántas páginas representan esos 49 libros, cuánto se tardaría un niño en leerlas. De los 49 libros seleccionados, cuántos has leídos. Cuáles te han gustado. Cuáles te llevarías a la famosa isla desierta. Cuáles les regalarías a los sobrinos, a los hijos de los amigos, a los amigos de los hijos, si los libros tuvieran un precio razonable, el precio que tuvieron un día los libros que publicaba Quimantú.

Hay una iniciativa paralela a ésta del Maletín de los 49 libros, que consiste en dotar a los niños pobres de computadores portátiles resistentes y baratos. Computadores que les costarán a los gobiernos interesados por la iniciativa, entre los cuales se cuentan Brasil, China e India, alrededor de cien dólares cada uno. El costo de repartir los 49 libros a 130 mil niños representará el equivalente del precio de casi 50 mil de esos computadores a cien dólares, dotados de un navegador que permitiría a esos niños acceder no a 49 sino miles de libros en línea. No sólo a los libros, desde luego, pero también a los libros.

Para volver a la lista de los 49 libros escogidos por los trece jurados, cualquier resultado se explica por su procedimiento, pero en este caso lo que cuenta es el resultado. Hay unos cuantos aciertos en la lista. La isla del tesoro, de Stenvenson, es el mejor de los mejores. Pero cada uno de nosotros tiene su corazoncito de lector, y le importan los libros que faltan, mucho más que le importan los que sobran. Falta el Quijote, desde luego. Qué manera de faltar. Faltan el Lazarillo de Tormes y las Mil y una noches (la verdad no está en un solo sueño, sino en varios, dice la narradora). Faltan las Décimas, de  Violeta Parra, y Poemas y antipoemas, de Nicanor Parra. ¿Hay un poema mejor para proponer como lectura a un niño que Se canta al mar? En la lista de los 49 libros está Tintín (y Asterix, y Mampato). Enhorabuena. Pero, ¿cuál Tintín?  ¿Tintín en América, un bodrio, o Las joyas de la Castafiore, una joya? También debería estar Borges, desde luego, así se trate de libros para niños. Y, a todo esto, ¿qué leía Borges cuando niño? Lo cuenta él mismo, en El otro: El Quijote, las Mil y una noches y, escondido detrás de los demás, un libro en rústica sobre las costumbres sexuales de los pueblos balcánicos.

Libros y amigos, pocos y buenos. Depende de cuáles, una vez más. Hay uno que no debería faltar en el Maletín, Como una novela, de Daniel Pennac, una invitación, llena de humor y de sentido común, a leer cómo nos dé la gana. El verbo leer no soporta el imperativo comienza diciendo Pennac, y pasa a enumerar los derechos del lector, independientemente de su edad: El lector tiene derecho a no leer. Tiene derecho a saltarse las páginas latosas. Derecho a no terminar el libro. El lector tiene derecho a releer una y otra vez y a leer lo que se le antoje. Y en cualquier parte. El baño siempre ha sido y seguirá siendo una estupenda sala de lectura.

Larga vida al Maletín literario. Los niños se encargarán de leer los libros buenos y de dar buen uso a los libros malos.

logocl 4 de octubre de 2007 PDF

Publicité
2 octobre 2007

Aleluyas para los más chiquitos

[Ni El Quijote, ni Las Mil y una noches, ni Poemas y antipoemas]

Maletin

Un Maletín literario para fomentar la lectura entre las familias chilenas con menos recursos

Las 49 obras incluidas serán distribuidas el año que viene entre 133 mil familias sin recursos

Un jurado compuesto por trece personas ha seleccionado 49 obras literarias para repartir en Chile entre la familias de escasos recursos, durante un periodo entre el 2008 y 2010.

El Maletín literario, como se conoce a la iniciativa, estará compuesto por autores extranjeros y chilenos. Destacan las dos obras de Pablo Neruda que han sido incluidas en el listado:
Todo el amor y El libro de las preguntas.

La lista incluye obras en español como
Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, La Casa de los espíritus, de Isabel Allende y la Antología de poesía y prosa de Gabriela Mistral. La lista no incluye a ningún autor español.

Entre los autores extranjeros, los beneficiarios del Maletin Literario podrán leer
El Principito de Antoine de Saint Exupery, La Metamorfosis y otros cuentos de Kafka, o comics de Tintín y otro de Asterix.

El Maletín, que también incluirá un diccionario enciclopédico, fue una propuesta lanzada por la presidente Bachelet el pasado 21 de mayo, con motivo de la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso. Las obras comenzarán a distribuirse en 2008 entre las 133 mil familias.

Extractado de El País.

Las obras del Maletín literario

1. Diccionario enciclopédico
2.
Horacio Quiroga Cuentos de la selva
3.
Edmundo D'Amicis Corazón
4.
Hans Christian Andersen Cuentos clásicos para niños
5.
Andersen, Grimm y Perrault Cuentos clásicos
6.
Angélica Edwards Cuentos de Grimm y Perrault
7.
Hermanos Grimm Antología de cuentos
8.
Hans Christian Andersen Antología de cuentos
9.
Oscar Wilde El príncipe feliz y otros cuentos
10.
Oscar Wilde El ruiseñor y la rosa y otros cuentos
11.
Violeta Diéguez Jugando con las palabras
12. G
abriel García Márquez Cien años de soledad
13.
Jack London El llamado de la selva
14.
Osvaldo Torres Cóndor Mallku
15.
Adap. José Quidel Un niño llamado Pascual Coña
16.
Francisco Coloane Cabo de hornos
17.
Francisco Coloane Antología de cuentos
18.
Manuel Rojas El delincuente y el vaso de leche
19.
Manuel Rojas Hijo de ladrón
20.
Isabel Allende La casa de los espíritus
21.
Robert Louis Stevenson La isla del tesoro
22.
Antoine de Saint Exupery El principito
23.
Floridor Pérez Mitos y leyendas de Chile
24.
Daniel Defoe Robinson Crusoe
25.
Gabriela Mistral Antología de poesía
26.
Pablo Neruda Todo el amor
27.
Pablo Neruda El libro de las preguntas
28. M
arta Brunet Aleluyas para los más chiquitos
29.
Esopo Fábulas
30. G
raciela Beatriz Cabal Tomasito
31.
Mariana Bravo Walker La cocina popular chilena
32. Themo
Lobos Ogú y Mampato
33.
Goscinny Asterix
34.
Hergé Tintín
35.
Dinie Akkerman y Paul Von Loon Para atrapar la luna
36.
Tim Burton La melancólica muerte de Chico Ostra
37.
Tim Burton Los dinosaurios
38.
Cecilia Beuchat Atrapalecturas 1
39.
Cecilia Beuchat Adivitrabalenguas
40.
Cecilia Beuchat Libro de Tobías
41.
Hernán Rivera Letelier La reina Isabel cantaba rancheras
42. V
iktor Frankl El hombre en busca del sentido
43.
Franz Kafka La metamorfosis y otros cuentos
44.
Ernest Hemingway Cuentos
45.
JD Salinger El guardián entre el centeno
46.
María de la Luz Uribe Cuentecillos con mote
47.
Oscar Castro Cuentos
48.
Ana María Pavez y Constanza Recart Kiwala y la luna
49.
Marcela Paz Papelucho detective.

27 septembre 2007

El meteorito contra la Pachamama

Dos aterrizajes forzosos sobre la Pachamama peruana, Fujimori y el meteorito

Meteorito

El sábado 15 de septiembre un meteorito entró en la atmósfera peruana provocando una intensa luz y abriendo un cráter de treinta metros a dos pasos del lago Titicaca. En las horas que siguieron al fenómeno, a cientos de campesinos de la región se le desataron vómitos, diarrea e incluso tartamudez, todo lo cual los científicos regionales atribuyen a los gases fétidos que emanan del hoyo abierto por el meteorito y a las esquirlas de plomo y plata disparadas por el cuerpo celeste al estrellarse contra la Pachamama.

Las escasas fotos que documentan el evento muestran un agujero a medias lleno por el agua de las lluvias que castigan la región. Ni luces ni sombras del meteorito. Bien puede ser que éste se haya desintegrado o que haya rebotado y esté de vuelta en los espacios siderales. También puede ser que se trate de la caída de detritus de algún programa espacial, chino de preferencia, como apuntan los rumores que recorren la Red y el Altiplano.

Hay quien diga que, de haberse abatido sobre Lima, el meteorito hubiese hecho gran ruido. Paradójicamente, de caer en Lima, o en alguna otra saturada megapolis, el fenómeno hubiese pasado probablemente desapercibido. Las barriadas están llenas de hoyos inexplicables y a la gente que se siente mal, en las urgencias de los hospitales la mandan a comprar aspirinas. Y ya es curioso que los meteoritos suelan caer en despoblados, en la taiga siberiana o en el puna altiplánica. Es como si evitasen la presencia humana, como si fuesen agorafóbicos, enfermos de tímidos. Como quiera que sea, el meteorito ha dirigido las miradas hacia Perú, que ha recibido dos aterrizajes forzosos en una semana, el meteorito y Alberto Fujimori, acusado de corrupción y de varios crímenes, extraditado por la justicia chilena.

Cuando Fujimori, un desconocido agrónomo, se subió a un tractor y comenzó a recorrer el Perú haciendo campaña para la elección presidencial de 1990, gobernaba Alan García. Tal como hoy. Eran tiempos de hiperinflación y de terrorismo. No había entonces dos diarios limeños que se pusieran de acuerdo sobre la noticia que merecía estar en la portada. Tan mal signo es que los diarios titulen todos lo mismo como que titulen todos diferente. La cacofonía de la prensa suena tan mal como los himnos militares en las radios. Casi treinta años más tarde, la prensa peruana titula hoy de manera unánime con el extraditado Fujimori, los diarios serios o semi-serios para documentar los hechos, la prensa “chicha” para presentar al chinito como víctima.

Alberto Fujimori derrotó en esa elección presidencial a Mario Vargas Llosa. El chinito trae buena suerte, decía entonces la gente. Una vez elegido, Fujimori no tardó en instaurar una dictadura, apoyándose en los manejos mafiosos del siniestro Vladimiro Montesinos, hasta que esas artimañas fueron tan lejos que hicieron que Fujimori fuese perdiendo sus comprados apoyos y se viese obligado a huir de su país y a renunciar a su cargo por fax. Lo inquietante del caso es que en 1990 Fujimori fue elegido con el tácito apoyo de los partidarios de García, tal como hoy García gobierna con el apoyo tácito de los partidarios de Fujimori.

Años más tarde, Vargas Llosa se cobraría revancha en su última novela, Travesuras de la niña mala, dando vida a un japonés de nombre Fukuda, un personaje pestífero, un perverso nasal, pedófilo en el sentido alternativo del término, como escribió en este diario Artemio Echegoyen. La caprichosa actualidad ha querido que el nuevo primer ministro japonés, en funciones desde ayer, lleve también ese nombre, bastante común en Japón. En otra novela célebre, Conversación en la catedral, tal vez la mejor de cuantas ha escrito, Vargas Llosa pone en boca de su protagonista, Zavalita, esta pregunta terrible, que se entierra o rebota como un meteorito: ¿Cuándo se jodió el Perú?

logocl 27 de septiembre de 2007 PDF

23 septembre 2007

Diario del monte de los olivos

Escrito e ilustrado en Sicilia en septiembre de 2007
Para la Tita


foto_Antonio_de_la_Fuente

 

Las piedras son mudas y los guías elocuentes

Según Empédocles de Agrigento, los antiguos sicilianos construían como si fueran inmortales y comían como si fueran a morir al día siguiente. 25 siglos más tarde, los sicilianos siguen comiendo de la misma manera. Ahora también construyen como si fueran a morir al día siguiente.

Agrigento, el valle de los templos griegos. Columnas dóricas, concepción europea, mano de obra cartaginesa. 25 siglos más tarde seguimos donde mismo.

Para proteger a los jóvenes de los sueños del alba, los griegos sacrificaban animales en el altar de Zeus. Parece tiempo perdido, 25 siglos después.

¿Por qué los dioses permiten a los hombres prosperar, crecer y multiplicarse? Porque los hombres les ofrecen las mejores piedras, las sobrevivientes, las que fueron griegas y romanas, y luego fueron árabes y después normandas. 25 siglos más tarde, las piedras todavía dan de comer a los guías turísticos.

Sicilia_septiembre_2007_266

Un juego de video

Para llegar a Monreale, hay que atravesar el calvario, el purgatorio y el limbo, esto es un barrio palermitano, oír bocinas, oler bencina, sortear motos,  ambulancias, peatones, carros de bomberos. Atravesar un barrio palermitano es como probar suerte en un juego de video, pero con adrenalina de verdad. En Monreale, las historias que cuentan los mosaicos de la catedral y los capiteles de las 228 columnas del claustro valen la travesía del calvario y la del purgatorio y la de Palermo. Y son mucho más divertidas que un juego de video.

Avispas al almuerzo

Quien dijo que los dinosaurios desaparecieron no se ha dado de cara con un lagarto siciliano. Los dinosaurios no han desaparecido. Sólo que con el cambio climático han ido encogiendo.

Es de noche y despierta el ladrido de los perros. Una pareja de jabalíes pretende comerse su comida. Los jabalíes dan un paso adelante y los perros dan dos pasos atrás. Ladrando, para que no se note.

Se dice que el pez grande se come al pequeño, pero los peces sicilianos son vegetarianos y no se apartan del bañista, más bien lo siguen como si éste fuese un pez y supiese del lugar donde está el tesoro.

Primer trabajo del domingo, salvar bichos de la piscina. Prioridad a las abejas. Segundo trabajo del domingo, espantar a las avispas del almuerzo.

El bosque para el que lo queme

Ciclámenes en el sotobosque. Malas yerbas que huelen bien. Maná, miel de la resina del fresno. El ágave florece a los 25 años y muere. El olivo es milenario y sigue ovulando. Al fuego con ellos. Que termine cuanto antes tanto pastoreo. Que el mundo se hominice cuanto antes. El bosque para el que lo queme.

foto_Antonio_de_la_Fuente_2

El día del Señor

Procesión de San Gandolfo. Estricta jerarquía siciliana. Delante del santo, el monaguillo y el cura. Detrás, el propietario con su cuidada estola, luego el funcionario y, cerrando el cortejo, el campesino, el pueblo llano. Pobres y ricos se muestran en su mejor tenida y se consideran unos a otros, de arriba abajo, sin escatimar miradas. Domingo de fiesta en un pueblo de montaña.

 

 

En siciliano, playa se dice plaia

Cuerpos por el suelo. Un cuerpo sólo se humaniza cuando se levanta, se sacude la arena y junta sus efectos personales.

La novedad del verano, de lo queda de verano, la ponen las masajistas chinas. Massaggio, massaggio, proponen, con su dicción nasal. Cinco euros la aceitada. Las masajistas son muchas. O será un efecto óptico, de tan parecidas que son. El jefe de la cuadrilla las dirige a través de un celular.

Otra profesión que no da abasto es la de tatuador, o como se llame. Casi no hay quien no tenga un asunto tatuado en el pellejo. Estos artistas visuales tendrán un catálogo de huarifaifas para proponer a su distinguida clientela. Y los unos se inspirarán de los otros. La joven lleva un tatuaje en un pecho, la vieja quiere dos en cada uno.

Piedras en la playa. El niño junta las pulidas, las jaspeadas, las lustrosas, las bruñidas, las brillantes y luego las devuelve a la mar. Ya sabe que lejos de la mar son mudas.

foto_Antonio_de_la_Fuente_3

Las siete diferencias

1 Los europeos vienen a Sicilia de vacaciones. Los sicilianos van a Bélgica a trabajar. Sanduichero en Brujas, veraneante en Sicilia.

2 En Sicilia, cuando se pone el sol, aparece la luna, los planetas, las constelaciones. Las últimas en aparecer son las estrellas fugaces y también son las primeras en irse.

3 Las nubes son más vistosas desde arriba. Desde arriba del avión, quiero decir, desde arriba del Etna, desde arriba del monte de los olivos.

4 Viejos en las calles de los pueblos. Y algunos niños, menos. Pero viejos y niños están en el centro del escenario. En la Europa del norte, los niños y los viejos están detrás de las bambalinas.

5 De lejos parecen cuervos pero de cerca se conoce que son curas.

6 Sicilia no es el tercer mundo. Es Europa, con un tercio de tercer mundo en cada tercio. Vomitonas de basura a orillas del camino. Bosque quemado. Vomitonas de basura entre los peces de la mar.

7 La séptima diferencia es por el estilo.

 

Wilkommen in België

El avión se dispone a aterrizar. Hace frío en Zaventem. Los turistas le añadimos la parte inferior al pantalón. La señora siciliana, de regreso después de pasar el verano en la isla, pasa la mano por la gelsemina que trae desde su pueblo para plantarla en Bélgica. Y el jazmín le devuelve el cariño con una vaharada de su olor.

20 septembre 2007

Chamuscada Sicilia

En Sicilia la mafia ha prendido y se ha enraizado como en ningún otro sitio, chamuscándola como los incendios de los veranos.

Trinacria

Sicilia es una isla exportadora. De fruta, de vino, de aceite. Es un placer tomar unas naranjas sicilianas, un buen vino o su delicioso aceite en la isla misma o en cualquier lugar del mundo. Sin embargo, lo que mejor y más lejos ha exportado la isla, lo que más ha calado en los mercados mundiales es un concepto correoso, el de la mafia.

Es injusto con los sicilianos que se les asocie automáticamente con la Cosa Nostra y sus prácticas. Porque mafias hay en casi todas partes. Basta echar un vistazo al diario para ver que la llamada actualidad suele ser obra de organizaciones mafiosas o bien su marca no anda lejos. Y lo inquietante es que la de los diarios es la actualidad visible o descubierta y lo propio de las mafias es operar en la sombra.

Lo cierto es que es en Sicilia donde la mafia ha prendido y se ha enraizado como en ningún otro sitio, chamuscando la isla como lo hacen los incendios de los veranos. No es casualidad si el pueblo de Corleone se encuentra a unos cuantos kilómetros de Palermo, la  capital siciliana, y tenga el nombre del célebre padrino de la novela de Mario Puzo, llevada al cine por Francis Ford Coppola.

Por las calles de Palermo desfiló este sábado 8 de septiembre un millar de personas en apoyo al periodista palermitano Lirio Abbate, amenazado de muerte por la mafia local por denunciar, en su libro Los cómplices, a los hombres de ésta en el Parlamento, así como la extorsión que la mafia ejerce sobre los comerciantes locales y, también, la anuencia de éstos para plegarse a estas exigencias.

El sondeo semanal de La Repubblica indica que el sentimiento de miedo aumenta no sólo en Sicilia sino en el conjunto del territorio italiano. Un hecho seguro es que nos sentimos inseguros, escribe el diario romano. La ola migratoria ha traido buen número de pobres hasta las costas italianas y en las ciudades la figura que la representa es la del lavavetri, el limpiavidrios que se acerca a los automovilistas en las esquinas armado de un trapo y de una escobilla. Una incongruencia más, junto a los millones de autos y de motos que han tomado por asalto unas ciudades  creadas para circular a pie o a caballo. Como de costumbre, el miedo se proyecta en las víctimas de las mafias más que en las mafias mismas, que son quienes organizan el tráfico de seres humanos, las que reescriben los balances, las que compran el silencio informativo.

Sicilia, desde donde escribo estas líneas, se ve tranquila y no particularmente amenazadora, chamuscada eso sí, como está dicho, por los numerosos incendios del verano. Pero es bien sabido que las aguas mansas esconden culebrones. Tal vez sea Leonardo Sciascia, el novelista siciliano que mejor ha descrito la mafia y sus prácticas, quien exprese el sentimiento indecible que asalta al extranjero frente a la belleza de ésta, la mayor isla del Mediterráneo, donde una piedra es griega, la otra romana, la tercera árabe y la cuarta normanda: Sicilia tiene tres puntas y siete caras. Ver las casas y descubrirlas habitadas es una sorpresa. En ellas, la gente se mueve como en un mundo que está más allá de las palabras, como en una sobreviviente y sin embargo atrofiada humanidad. Aquí nuestras voces suenan dispersas, irreales.

logocl 20 de septiembre de 2007 PDF

Publicité
13 septembre 2007

Nicanor Parra contra la ley de la perspectiva

Nicanor Parra no respeta la ley de la perspectiva y se agranda a medida que se aleja.

Parra

A la lista de definiciones de antipoesìa que propone el propio Nicanor Parra (un temporal en una taza de té; una capilla ardiente sin difunto) cabrìa tal vez agregar otras dos: la antipoesìa es una manera de leer el diario y un método para redactar titulares de prensa. Espero que un estudio que subraye la familiaridad de la antipoesìa con el periodismo ya estè escrito y contenga al menos estas dos ideas: Parra escribe antipoesìa con materiales similares a aquéllos con los que se hace un periòdico. Y, también, el lector ideal para la antipoesìa es aquél que acaba de leer el diario y lo bota al papelero. Para reciclarlo, desde luego.

Borges decìa que quien quiera enterarse de cuanto ocurre en el mundo pierde su tiempo leyendo el diario. Parra no lo contradirìa probablemente y, sin embargo, propone otro camino y con materiales de derribo tomados de la prensa formula un discurso alternativo. Octavio Paz, surrealista diplomàtico (lo que no es lo mismo que ser diplomàtico surrealista), aconsejaba por su parte a un aprendiz de poeta: En los ratos libres pasta sin cesar: hay inmensos predios de periòdicos.

Lo cierto es que Parra ha escrito magnìficos poemas directamente sacados de los diarios, como los espléndidos Mil novecientos treinta y Noticiero 1957, compuestos ambos con los endecasìlabos (Plaga de motonetas en Santiago) con los que los periodistas encabezan las noticias. La experiencia del Quebrantahuesos, en la que se embarcaron Parra y Jodorowsky en su ya remota juventud consistìa precisamente en cortar y pegar titulares de diarios para romperle los huesos al lenguaje periodìstico e intervenir por esa vìa en las conversaciones entre parroquianos quienes, como es bien sabido, suelen intercambiar frases directamente tomadas de la prensa.

El formato màs reciente de la antipoesìa, el del discurso de sobremesa, es también marcadamente periodìstico, tanto por sus temas, cuanto por la manera, que es la de un comentarista de una actualidad tan cambiante como repetitiva. Parra resume la actualidad o la adelanta. Un poema como La batalla campal, escrito en 1969, que relata el enfrentamiento entre energùmenos y robots frente a La Moneda, prefigura el  11 de septiembre de 1973. Treinta y cuatro annos màs tarde la Encuesta Casen confirma que la desigualdad entre chilenos es creciente. Este es, entonces, el consejo de Parra a Su Excelencia: Nadie debe ganar màs que SE el Presidente de la Repùblica. Ni menos, dijo el otro.

Incluso el artefacto aquel que afirmaba que la izquierda y la derecha unidas jamàs seràn vencidas aparece tres dècadas màs tarde como algo màs que una mera boutade, cuando la la derecha prueba a aduennarse de los valores de la izquierda y èsta se muestra a menudo profundamente reaccionaria. En Italia por estos dìas da mucho que hablar, como todo en Italia, aun antes de ser publicado un libro de parreano tìtulo: El liberalismo es de izquierda. Parra lo dirà a su manera, ni capitalista ni socialista, sino todo lo contrario: ecologista intransigente. Quien lea los Discursos de sobremesa verà que Parra repite y se repite, como hacen los pedagogos y los periodistas, poniendo en boca de unos y de otros sus propios conceptos. Incluso prodiga consejos que el gremio periodìstico desoye: Escriban lo menos posible y solamente en el idioma patrio.

Este septiembre, Nicanor Parra cumple 93 annos. Desde luego, como dice él mismo hablando de los demàs, Parra no respeta la ley de la perspectiva y se agranda a medida que se aleja.

 logocl 13 de septiembre de 2007 PDF

PS: Escribo en un teclado italiano. Disculpas por los acentos y la ausencia de la vieja y querida letra enne.

6 septembre 2007

Animales a diario

En Flandes, en el norte de Bélgica, ya hay más cerdos que humanos.

Laika

Dice la novelista australiana Elizabeth Costello, alter ego del premio Nobel sudafricano J. M. Coetzee, que en la defensa de los derechos de los animales es sospechoso el abuso de gorilas pensativos, de jaguares sexy y de pandas a los que dan ganas de apretar. Deberían ser pollos y chanchos, ratas blancas y langostinos, los que salieran en la portada de los diarios. No recuerdo a cuándo remonta la última vez que vi a un animal en la portada de un diario. Me refiero a un animal-animal, cubierto de plumas o de pelos, y no a un miembro de la fauna emplumada y depilada que encandila a los telespectadores. Tal vez se trate de la perra Leika, a quienes los soviéticos pusieron en órbita en 1957 y condenaron a morir por asfixia tras consumir, en diez días que le parecerían eternos, el oxígeno que contenía aquel ataúd espacial.

No en portada, pero sí en las páginas interiores pueden leerse numerosas noticias protagonizadas por animales. En Australia, la multiplicación de gatos salvajes, una amenaza para la fauna local, da pie a una campaña para reducir el número de garduños, en la que se recomienda incluso pasarlos por la cacerola. El wild cat stew (estofado de gato salvaje) sabría a pollo o conejo, según los gastrónomos. Un consumado carnívoro puede estar dispuesto a comerse a otro carnívoro, aun cuando los científicos adviertan del riesgo de contraer bacterias y toxinas. A un vegetariano, en cambio, la idea de comerse a un carnívoro le pondrá los pelos de punta. Para responder a la consabida pregunta sobre el porqué se convirtió en vegetariana, Elizabeth Costello echa mano a Plutarco: Por mi parte, me sorprende que usted pueda llevarse a la boca el cadáver de un animal muerto, que no encuentre insoportable masticar esa carne marchita y tragar el jugo de esas heridas mortales.

En otro registro, los diarios abundan en historias animales que tienen todo de las fábulas. Como este love story entre elefantes en la India, en el que un elefante silvestre libera a trompadas a una elefanta domesticada de las cadenas que la atan a un circo y se van juntos por la carretera de la selva. Toda historia feliz carga con su dosis de melancolía y en ésta la nota triste la pone la segunda elefanta del circo, que se deja morir de pena por la ausencia de su amiga y de depresión por no haber sido ella la elegida. Y el dueño del circo, que queda al borde la quiebra.

Un congreso de expertos advierte, en Suiza, sobre la desaparición de muchas razas de animales de granja, a causa del éxito de las razas más productivas. La amenaza se cierne particularmente sobre África, donde las vacas holandesas comienzan ya a remplazar en el paisaje a los cebúes provistos de bellos cuernos, pero menos carnosos y lecheros. Lo mismo con los pollos broiler y los rozagantes chanchos europeos. Por cierto, Europa está llena de cerdos y hay regiones, como Flandes, en el norte de Bélgica, donde hay más cerdos que humanos. Y sin embargo, pese a la sobrepoblación humana y porcina, no se siente en Flandes estrechez. Salvo en las autopistas. Contrariamente a África, continente poco poblado, en cuyas ciudades parece asomar la gente a borbotones. En el sur de Europa, corre peligro el burro, que apenas se utiliza como fuerza de trabajo. Y ya se sabe quiénes han venido a remplazarlo.

El reino animal está siendo domesticado y europeizado a grandes trancos, al punto que hoy en Europa se producen más animales brasileros que en el propio Brasil. Como contrapartida, en los sitios de video en Internet los últimos retazos de vida salvaje tienen mucho éxito de audiencia, gracias a las filmaciones de los turistas en las reservas africanas. Así puede verse a un grupo de búfalos rescatar a uno de sus cachorros de las garras de una manada de leonas y de las fauces de un cocodrilo, en una bella demostración de unidad y de estrategia.

La noticia del día la da el Reino Unido, permitiendo los embriones híbridos entre hombre y animal. Para los antiguos griegos, en el mundo había seres de tres órdenes, dioses, hombres y animales. De entonces ahora, el predominio humano se hecho incontestable y dioses y animales han ido desapareciendo. De la portada de los diarios, quiero decir.

logocl6 de septiembre de 2007 PDF

PS: En septiembre se llenan las escuelas, las fábricas, los trenes, las autopistas. Llega el momento de irse de vacaciones. Por si no consigo colgar aquí los Caminos de los dos jueves venideros (el próximo celebra a Parra y el siguiente tendrá un airecillo mafioso), los pueden encontrar en las páginas de opinión del diario. Gracias por la compañía a la distancia.

2 septembre 2007

Lámina animal

Concurso de pesca. Los pescadores arrojan bolas de sebo a las carpas, que muerden el anzuelo y pasan la tarde en una red bajo el agua, hasta que las dejan alejarse aleteando. Pasa una formación de patos. Una gallina de agua los sigue a distancia. Tal vez los imite. Una oca ocre se apoya en una pata. Por este lugar pasan las estaciones. Es el otoño y la avutarda, la oca ocre, se apoya en una sola pata.

Lac

También hay quien va al circo o duerme la siesta. Los domingos por la tarde son lentos y previsibles como las estaciones. Por eso dejan huella.

Plonk

(La imagen es de Plonck & Replonck)

30 août 2007

Crematorios del Peloponeso

Los incendios tienen de todo, menos de naturales. Con el fuego hacen su agosto cultivadores, madereros y pirómanos.

20070827

El tiempo, asunto eterno. O provisoriamente eterno. No el tiempo, el implacable, el que pasó, no el tiempo que pasa, sino el tiempo que hace. El sol y la lluvia, y la nieve de este invierno. Que nieve en Santiago, pase. Que nieve en Buenos Aires, eso ya es noticia en la sección internacional. A ver cuándo nieva en Rio de Janeiro.

Noticia por estos días es el fuego de los incendios. Que los incendios en Grecia se lleven por delante más de sesenta vidas humanas y conviertan las aldeas del Peloponeso en crematorios abiertos es una tragedia. Que sean los pirómanos los que metan fuego es para mesarse los cabellos. Los pirómanos podrían buscarse una locura más razonable. El verano pasado el calor, el viento y los pirómanos se cebaron con Galicia, en una punta de Europa, y éste lo hacen con Grecia, al otro extremo.

En cambio, que este verano sea el más lluvioso en cien años en Inglaterra no deja de ser normal. Según Julian Barnes, los ingleses no entienden qué puede tener de particular el diluvio bíblico, con sus cuarenta días y cuarenta noches de lluvia intensa. Eso es un verano normal en las islas británicas.

La culpa de tanto desbarajuste la tiene el Anticiclón de las Azores, unas altas presiones temperamentales que, cuando se instalan en América del Norte y en el Caribe se llaman Anticiclón de Bermudas, y cuando se estiran hacia la vieja Europa se llaman Anticiclón de las Azores. Es éste el que lleva o trae sol o lluvia según donde se instale. Este verano ha traído algo de sombra a Portugal y a España, lluvia persistente a Inglaterra e incendios a Sicilia, a Canarias, a Croacia, a Albania, a Bulgaria, a Turquía, y ahora a Grecia.

Ahora mismo, más de diez mil incendios abrasan Brasil, lo que es abrasar doble, porque Brasil quiere decir pau brasil, árbol de brasa, árbol que arde, especie que abundaba en sus costas cuando los portugueses llegaron a cortarlo a destajo. Arde la Mata Atlántica, que era tupida hasta hace pocos décadas y de la que subsiste hoy apenas un íngrimo seis por ciento. Por cierto, estos incendios tienen de todo, menos de naturales. Con el fuego hacen su agosto pirómanos, cultivadores y madereros. Al borde del Mediterráneo, los incendios abren la puerta a la especulación inmobiliaria. En la espesura brasilera, todas las oportunidades son buenas para acabar con la selva y meter ganado y plantar soja.

En Australia no llueve casi desde hace cinco años. Los arroyos se han secado y los ríos llevan un diez por ciento del cauce habitual. Según los expertos, regiones enteras de la isla-continente están bajo la amenaza de una caída en picada de la producción agrícola, con la consiguiente alza de los precios en el mercado mundial de los productos alimentarios de base, subida que se ve reforzada por la fiebre de los biocarburantes que arrastra a medio planeta. El gobierno australiano responde a la sequía de particular manera e insiste en su rechazo a firmar el protocolo de Kyoto.

Por mi parte, escribo desde un lugar rodeado de bosques, abrigado de los incendios por la lluvia perseverante. Por la mañana asoman un par de ardillas, animales listos y rápidos que desconocen el vértigo, ese sentimiento humano. Y que desconocen el fuego de los incendios, esa manía de pirómanos. También, si hay suerte, puede oírse el golpeteo en la madera de algún pájaro carpintero. Es la lluvia la que hace al bosque, y con él a la ardilla y al carpintero. La lluvia que llueve sobre mojado. La lluvia que lo apunta a uno y lo deja mojado como pitío. La lluvia persistente, la que atenta contra la autoestima.

Lejos de aquí, en Cabo Verde y a lo largo de todo el Sahel, el borde que separa el Sahara del corazón del Africa verde, debería por estos días comenzar a llover, abierta la corta estación de las lluvias. Pero no llueve. De hacerlo, los campesinos podrían celebrar una fiesta. Pero no da el tiempo, apenas caen las primeras gotas deben ponerse a trabajar para que la poca agua que caiga se aproveche y no se pierda.

logocl 30 de agosto de 2007 PDF

PS: Titular de algún diario sobre los incendios en Grecia: 'La llama olímpica'. El pitío es uno de los varios carpinteros que vuelan en Chile, llueva o no llueva. Curioso, hoy no llueve. (Hoy es jueves, esto es Bélgica).

26 août 2007

Borges and me (breve relación)

Servant

Dejé, hace unas semanas, este comentario en el blog de Clonclón a propósito de Borges. Se trata de una apretada síntesis de mi brevísima relación interpersonal con Borges:

Como voy sabiendo de su apego a Borges, puedo contarle que nos dimos una vez de cara con él. Salía del cine, del brazo de Kodama, una noche de verano en Buenos Aires, en marzo de 1983. ¿Qué puede ver un ciego en una sala oscura? El Sirviente, de Pinter, filmado por Losey, cuyos diálogos apreciaría. Lo saludamos y le pedimos una entrevista, por pura deformación profesional. Nos dijo que llamáramos al día siguiente muy temprano y nos dio su teléfono, que tuvimos que memorizar. El diálogo duraría unos cuantos minutos apenas, lo suficiente para que en torno nuestro se juntara un buen número de curiosos. Al día siguiente bajé a la recepción del hotel para telefonear. Borges se puso en seguida, pero antes de que alcanzase yo a formular un saludo, cortó. No quise insistir. En julio de 1986, dos meses después de su muerte, estuvimos en Plainpalais, el cementerio donde descansa en Ginebra, rodeado por las tumbas de los notables de la ciudad. Nos costó encontrar su sepultura, a pesar de que sería la más reciente entonces. Alguien había birlado la placa con su nombre.

Clonclón
    ¡Y lo cuenta así, como si tal cosa! Acaba de convertirse usted en el nick más envidiado por mí de todo el blog.

Hernández
    Yo aún diría más: Josepepe es el personaje más envidiado de toda la blogosfera.

Anónimo
    Pero si le colgó el teléfono...

Clonclón

    ¿Y qué? Yo daría lo que fuera por que Borges me hubiera colgado el teléfono.

El ocurrente
    Joder, qué ciego.

PS: Hernández parece ser un tipo macanudo.

23 août 2007

Terremoteados

No es fácil vivir sin agua ni luz y con poca comida. Y con los rateros a la vuelta de la esquina. Todo lo cual nos recuerda nuestra propia experiencia de damnificados telúricos, de tristes terremoteados.

Terremoto2

Como en todo terremoto que se precie, en el de Pisco una semana más tarde las réplicas aún no cesan. El epicentro, por su parte, se ha ido desplazando lentamente hacia otras localidades aledañas para terminar por situarse, en los diarios y en las televisiones, muy lejos del Perú, allí donde se mueve ahora la trémula actualidad. Hablamos del epicentro informativo, desde luego. En Pisco mismo, sobre el terreno, un voluntario español se quejaba unos días atrás de que no lo dejaban trabajar. Se había traído al perro socorrista, decía, y había pagado los dos pasajes, pero la inseguridad le impedía trabajar. Un paso más y pedía que prohibieran los terremotos lejos del primer mundo.

La ayuda tarda en llegar y en ser repartida. Y trae sorpresas. Unas latas de atún vienen decoradas con la cara de dos peces gordos, Chávez y Ollanta Humala, y esta leyenda: « Ante los saqueos, desesperación y caos, solidaridad con nuestros compatriotas ». ¿Quién es el oportunista donador? ¿El partido de Humala, el gobierno venezolano, la CIA?

Las primeras noches, tras una catástrofe como la de Pisco, se hace difícil dormir sabiendo que hay gente atrapada bajo los escombros. Y se hará aún más difícil dormir sintiendo las réplicas, sin saber si el sacudón siguiente será más fuerte que todos los anteriores. Tampoco es fácil vivir sin agua ni luz y con poca comida. Y con los rateros a la vuelta de la esquina. Todo lo cual nos recuerda nuestra propia experiencia de damnificados telúricos, de tristes terremoteados.

A cada cual sus grietas en el suelo y en el cielo raso. A cada generación su terremoto. La de nuestros padres se asomó al mundo con el terremoto de Chillán y se hizo adulta, de temblor en terremoto, con el maremoto de 1960. Tras éste y hasta 1985, conocimos una seguidilla de terremotos coincidente con el tembloroso estado en que se sumió la sociedad chilena por entonces y con la posterior lluvia de ceniza que representó la dictadura. Se calcula en torno a 50 mil la cifra de víctimas por terremotos en toda la historia nacional. Pero ésta es una cifra aproximativa, echada con la olla, y está muy lejos de la precisión de medida de un sismógrafo.

La serie de terremotos, explosiones volcánicas y el maremoto que afectó al sur de Chile en mayo de 1960 constituye la mayor sacudida registrada por la ciencia telúrica, habiendo alcanzado los 9.6 grados en la escala de Richter. Quien haya probado el agua salada del lago Budi o visto cómo las calles de Toltén viejo desaparecen en el océano convendrá en que se trató de un verdadero cataclismo. Murieron entonces tres mil personas, seis veces más que en el reciente terremoto pisqueño. El sur de Chile era, hace cincuenta años, mucho menos poblado de lo que es hoy la costa sur de Lima, a pesar de que aquél es un vergel y ésta un desierto.

Después de cada terremoto, la terapia colectiva consiste en contar con detalles lo que cada cual hacía en los momentos previos a la sacudida y cómo se puso a salvo. Luego la sesión continúa con el terremoto precedente y así sucesivamente hasta el año que corresponda según la edad de los comentaristas. Un protagonista de la notable película La frontera, de Ricardo Larraín, convencido de que al momento del maremoto en el mar se abre un hoyo oscuro que comunica con el centro del universo, se echa mar adentro cuando el océano se retira para lanzar su ola devastadora.

De manera casi simétrica, en pleno terremoto el cielo de Lima mostró un fogonazo de gran luminosidad. Para muchos se trató de un vulgar corte de circuito eléctrico. Pero hay quien dice que un fenómeno como ése se llama triboluminiscencia, que se trata de una liberación de iones producida por frotación durante un fuerte movimiento telúrico visible únicamente en una noche de invierno, como fue el caso la semana pasada en Perú. El fenómeno fue visto por mucha gente y hay incluso quien lo registró. La mayoría de la población, sin embargo, tenía los ojos puestos en otra parte. A esa hora la televisión limeña transmitía el programa « A vacilar ».

logocl 23 de agosto de 2007 PDF

19 août 2007

Ahora yo era

Buena pregunta la de saber cuándo comienza uno a añorar o a idealizar su infancia. Y a poner distancia con la infancia de los que ahora son niños.

Me llega, vía Enrique, un power point que circulará entre gente que tendrá mis años:

De niños andábamos en autos que no tenían cinturones de seguridad ni bolsas de aire.
Cuando andábamos en bicicleta no usábamos casco. 
Tomábamos agua de la manguera y no de una botella de agua mineral.
Salíamos a jugar con la única condición de regresar antes de que oscureciera. 
No teníamos celular. Así que nadie podía ubicarnos. Impensable .
No teníamos playstations ni juegos de vídeo. Teníamos amigos.
Nos subíamos a la bicicleta o caminábamos hasta la casa de un amigo y salíamos a jugar. 
¡Ahí, afuera! ¡En el mundo cruel ¡Sin un guardián! ¿Cómo hacíamos?

Tampoco me faltan a mí razones para añorar mi propia infancia, ni la leche al pie de la vaca de mi abuela, ni la vecina que pasaba al pie de la ventana cantando Corazón de melón. Con todo, prefiero evocarla probando traducir esta canción infantil de Chico Buarque, João e Maria, cantada en el tiempo de los juegos, un tiempo que cubre presente y pasado, el tiempo del 'ahora yo era'.

Agora eu era o herói e o meu cavalo só falava inglês. A noiva do cowboy era você além das outras três. Eu enfrentava os batalhões, os alemães e seus canhões, guardava o meu bodoque e ensaiava o rock para as matinês.

Agora eu era o rei, era o bedel e era também juiz. E pela minha lei a gente era obrigada a ser feliz. E você era a princesa que eu fiz coroar, e era tão linda de se admirar que andava nua pelo meu país.

Não, não fuja não, finja que agora eu era o seu brinquedo, eu era o seu pião, o seu bicho preferido. Vem, me dê a mão, a gente agora já não tinha medo. No tempo da maldade acho que a gente nem tinha nascido.

Agora era fatal que o faz-de-conta terminasse assim. Pra lá desse quintal era uma noite que não tem mais fim. Pois você sumiu no mundo sem me avisar e agora eu era um louco a perguntar o que é que a vida vai fazer de mim ?

Chico_buarque_joao_e_maria

Ahora yo era el héroe y mi caballo sólo hablaba inglés. Tú eras la novia del vaquero, tú y las otras tres. Yo me enfrentaba a los batallones, a los alemanes y a sus cañones, guardaba mi bodoque y ensayaba un rock para la matiné.

Ahora yo era el rey, era el bedel y era también el juez. Y dictaba una ley que obligaba a la gente a ser feliz. Y tú eras la princesa que mandé coronar. Y eras tan bonita de admirar que andabas desnuda por mi país.

No, no te escapes, finje que ahora yo era tu juguete, yo era tu trompo, tu animal favorito. Ven, dame la mano, ahora no teníamos miedo. Ni siquiera habíamos nacido cuando era el tiempo de la maldad.

Ahora era fatal que el tiempo de los juegos acabase así. Más allá del patio había una noche que no termina nunca. Porque desapareciste del mundo sin avisar y ahora yo era un loco preguntando qué va ser de mí.

17 août 2007

Diálogo con mi jardinero

En cuanto asoma un libro cuyo título contiene la palabra jardín dan ganas de leerlo. Tonterías de uno. Así fue como asomó un librito llamado Dialogue avec mon jardinier, de Henri Clueco. Ibamos justamente a comprarlo cuando vimos el cartel que anunciaba la película.

Un pintor parisino necesita un jardinero para su casa en la provincia francesa, que ha heredado de sus padres, porque no tiene manos para hacer rebrotar el jardín de su madre. Se presenta un jardinero, y resulta ser un antiguo compañero de colegio. Obrero ferroviario jubilado, el jardinero ha tenido manos para hacer túneles y las tiene también para cultivar rosas y cebollas. Así se convierte el jardinero en el chaperón del pintor por aquel mundo provinciano que rodea esa casa. El pintor está viviendo lo que los franceses llaman le demon du midi. El jardinero no. El jardinero rebautiza al pintor Dupinceau y el pintor lo rebautiza, a su vez, Dujardin, y los diálogos entre ellos son por el estilo.

____________

JPD El actor que representa al jardinero, Jean Pierre Darroussin, es lo más parecido que se ha visto en muchos años a Rodrigo Lira. Inquieta un poco ver que, de vivir hoy, Lira tendría probablemente su aspecto. Lira sabía mucho de botánica y de jardines, y el suyo era, en esta materia, un saber sacado de los libros. En cuanto asoma un libro cuyo título contiene la palabra jardín dan ganas de leerlo. Tonterías de uno.

16 août 2007

Trajes típicos

Paradojas de la mundialización, los saldos de Pinochet tienen más publicidad en el ancho mundo que en la angosta faja. Pinochet da todavía mucho paño que cortar y su familia sigue sin dar puntada sin hilo.

savino1

Según parece
, la sastrería santiaguina que liquida los trajes de Pinochet ha dado por liquidada la mercadería. O, a falta de eso, ha dado por liquidada la liquidación. Lo cierto es que los trajes de Pinochet han desaparecido de la vitrina de la sastrería sin que la prensa haya podido dar con la identidad del comprador de los trajes. Al precio que tienen, el comprador no será el Museo del traje típico de Doñihue, ni tampoco la antigua y prestigiada tienda de disfraces La Muñequita de Ovalle o la cadena de tiendas Disfrázate conmigo.

Los ternos de Pinochet son caros y su venta es confidencial (se venden por debajo del abrigo) pero, ¡milagro de la cibernética!, la sastrería d’Adriany, a la que hasta anteayer conocería apenas un puñado de santiaguinos, se ha visto propulsada a los espacios siderales gracias a la premura de Augusto Pinochet hijo por liquidar el guardarropía paterno. Hoy el nombre de la sastrería d’Adriany está en la prensa turca, húngara y boliviana, sin ir más lejos. Y, paradojas de la mundialización, los saldos de Pinochet tienen más publicidad en el ancho mundo que en la angosta faja. Pinochet da todavía mucho paño que cortar y su familia sigue sin dar puntada sin hilo.

A Pinochet, explica Manuel Délano en El País, le preocupaba su apariencia personal. Para lucir de mayor estatura que otros generales, su gorra de capitán general era cinco centímetros más alta. Compraba telas en tiendas exclusivas para sus trajes, que la prensa ha estimado cercanos a los 200. Poco antes de ser detenido en 1998 en Londres, por orden del juez español Baltasar Garzón, compró telas. En sus corbatas lucía una perla.

Otros que habrán aprendido por estos días la formidable publicidad que acarrea asomarse por la Red son los compañeros y amigos de un chistoso temucano que subió a un sitio de chamuchina los teléfonos de aquéllos como si se trataran de los números de los famosos de la tele. Por cierto que esos celulares se caldearon recibiendo las llamadas de un ejército de ociosos y hostigosos. Jugar a ser famosillo, buscar la fama vicaria, puede en un principio parecer divertido pero acaba apareciendo pervertido.

Hasta hace poco, como quien dice hasta el año pasado, esas bromas tontas y pesadas se hacían en los baños públicos. Ahora se hacen en la Red. Porque, a falta de cambiar el mundo, los blogs y los foros en Internet están cambiando el aspecto de las puertas y muros de los retretes. Desde que la gente se expresa por el canal informático, muchas veces de manera anónima, ha ido disminuyendo lenta pero seguramente el número de grafitos en los baños. Lo afirma el profesor de psicología de la Universidad belga de Gante, Stefan Lievens, quien ha publicado en In't geniep - Graffitti op toiletten (A escondidas - Grafitos en los baños) el resultado de un acucioso estudio de 2 130 textos recopilados, desde 1984 hasta nuestros días, en los retretes públicos de Flandes.

Según Lievens, el 58% de esos desahogos literarios versan sobre sexo. Al resto lo agrupa en categorías diversas, como afirmación de sí mismo (8%), contestación (8%), ecología (8%), sin sentido (8%) y fútbol (1%). Estas categorías son discutibles, puesto que todo acto es afirmación de sí mismo, comenzando por el sexo, y ningún mensaje carece de sentido, al menos para el insensato que lo concibió y para aquel que intenta interpretarlo. Pero dejemos al profesor trabajar. De manera general, Lievens constata que el racismo como contenido y el inglés como idioma apuntan al alza. En cuanto al género, los baños para hombres suelen tener más lectura que los femeninos.

Para desocupar y despedirnos le pedimos al profesor que nos presente los mejores grafitos recopilados, a lo que accede encantado. Este es su podio: 1) Coito, ergo sum. 2) Aquí terminan hechos ruina Los tesoros de la cocina . 3) Vendo traje poco uso que me regaló mi papi. Tratar en la sastrería d’Adriany.

logocl 16 de agosto de 2007 PDF

PS: ¿Pinochet? Al parecer siempre estuvo obsesionado por los detalles vestimentarios. En su biografía, en la Wikipedia, se afirma que 'su matrimonio estuvo a punto de terminar por líos de faldas'. Véasele, en esta foto, de compras con una amiga. Hablando de compras, en eBay se vende por 1.99 euros el catálogo 'Folter in Geschichte und Gegenwart von Nero bis Pinochet'. Si eso no es el Burda de los verdugos, no sé qué pueda ser.

13 août 2007

Palindromía III

Un niño va por primera vez al circo y descubre que hay dos tipos de payasos: los buenos y los malos. Tampoco se le escapa que unos payasos son gesticuladores y otros son artistas de la palabra. Retruécanos, dobles y triples sentidos, palabras como malabares, como papirotazos. El niño sale de la carpa jugando con las palabras, las revuelve e invierte. Sin querer queriendo, se está iniciando en el arte anagramático y palindrómico.

Anagramar consiste en desordenar las letras y verificar el resultado. Tres anagramas de Nicanor Parra:

Pablo Neruda = Nobel para Ud
García Lorca = Gracia Loca
Violeta Parra = Ave Porta Lira.

Hay un programa que anagrama en un abrir y cerrar de ojos. Por cierto que  no basta con reordenar las letras para dar con un buen anagrama. Ya lo dijo Duchamp, el arte es intencionalidad. Como quiera que sea, sépase que Ergo he's bug es anagrama de George Bush.

Escher

Palindromar es arte mayor. Se dice que la primera frase que soltó el hombre fue un palíndromo. Fue cuando Adán se presentó a Eva: Madam, I'm Adam (en castellano: Nada, yo soy Adán), diálogo que se debe a James Joyce y su traducción a Cabrera Infante.

Julio Cortázar era un buen hacedor de palíndromos. Este, por ejemplo:

Átale, demoníaco Caín, o me delata.

Otro argentino, Juan Filloy:

Allí tápase Menem esa patilla.

(A propósito de argentinos, hay un doble anagrama vergonzante para este gentilicio, que la cortesía trasandina me impide formular aquí.)

El autor venezolano Darío Lancini ha escrito un libro de palíndromos de palindrómico título: Oír a Darío.

Muchos y buenos palíndromos son, como el mejor arte, de autor anónimo:

Dábale arroz a la zorra el abad

La ruta natural

Somos o no somos.

Mi amigo Marcelo Maturana es un temible hacedor de palíndromos. Según él, la fiebre del palíndromo es una dolencia mental, en los antípodas del arte de contar ovejas. Se trata de una ruta de ida y vuelta hecha de palabras: y la vuelta se lee igual que la ida. Sospecho que lee los libros al revés y así caza los palíndromos al vuelo. Maturana tiene centenares de ejemplares atrapados en sus redes y jaulas y los libera con parsimonia en los textos que publica bajo varios heterónimos en la prensa chilena. Copio aquí algunos de los últimos ejemplares que ha echado a volar:

Satán sala las natas

Oír ‘Aída’ a diario

Ají traga la lagartija

Oré para ti, modoso sodomita rapero.

Al lado del arte de Maturana, el mío es de escuela primaria. Esta es a día de hoy, con todo y por todo, mi contribución a la palindromía general del mundo:

La rara mar Aral

Hoy no me dé demonio.

Ya es algo comparado a lo que dio de sí el gran festinador del lenguaje que fue Augusto Monterroso, quien, según cuenta Maturana, tras muchos meses de clavar los codos en la mesa, logró apenas pergeñar un palindromito de kindergarten:

Acá caca.

10 août 2007

El Rey Leoncete

Al menos tres son las moralejas de esta simpática filmación hecha por un turista en Sudáfrica.
1) Los gatos venden su dignidad por un plato de Whiskas.
2) El lagartijo es un bicho inconstante.
3) Los ratones unidos venceremos.

Hakuna Matata.



9 août 2007

Retrato de Hitler con babero

Su primer crimen lo cometió Hitler a los pocos años en la persona de su hermano menor, mucho más listo que él, frente al cual el futuro Führer se pudría de celos.

hitlerbaby

Todo Wagner
, desde luego, pero también Beethoven y Tchaikovsky, interpretados por el violinista polaco de origen judío Bronislaw Huberman. Estas y otras perlas sonoras contenía la colección de discos de Adolfo Hitler que encontró un oficial ruso en el bunker del Fürher, junto a su cadáver.

En pleno auge del nazismo y la persecución de los judíos, mientras Hitler repasaba en sus vinilos los grandes momentos de la música sinfónica, muchos judíos alemanes, impotentes frente a las vejaciones que sufrían, ponían fin a sus días tomando una dosis letal mientras escuchaban también a sus músicos preferidos. Entre 1941 y 1943, la tasa de suicidios entre los judíos alemanes fue de 1 500 por 100 000 (cien veces superior a la media mundial). Paul Celan, sobreviviente del nazismo (y posterior suicida), evoca en Fuga de muerte cómo los nazis obligaban a tocar y bailar a los judíos en los campos de concentración mientras sus familiares se iban convirtiendo en humo.

Coincidencia o no, por estas fechas en que se desvela el contenido de la colección musical de Hitler, ha muerto Raúl Hilberg, que fue quien encontró en el local del partido nazi en Munich, en los días finales de la Segunda guerra, las sesenta cajas de la biblioteca personal del Führer. ¿Qué contenían esas cajas? Libros sobre Federico II de Prusia, sobre arquitectura y unos cuantos libros sobre historia judía. Fue Hilberg quien escribió años más tarde, apoyándose en un titánico trabajo documental, La destrucción de los judíos en Europa. El genocidio judío, según Hilberg, es el resultado de una estructura compleja, imposible de explicar únicamente a través de la voluntad de un puñado de criminales. Hitler se limitaba a abrir la luz verde del exterminio, lo que no es poco en una administración de burócratas banales.

Sobre la obra de Hilberg se apoyó Hannah Arendt para formular su tesis sobre la banalidad del mal. Porque el mal, como mostró Arendt, tras seguir el proceso a Eichmann en Israel, no es fruto del diablo. El mal es redomadamente banal. Ni siquiera puede decirse que sea el fruto de la ignorancia. Jonathan Litell, que ganó el premio Goncourt en 2006 con su novela Los Benévolos, cuenta cómo los jerarcas nazis discurrían sobre el imperativo categórico kantiano, o la noción de ser y tiempo en Heidegger, mientras disponían la masacre.

Norman Mailer, en cambio, en su reciente y también monumental Castillo en el bosque, rastrea la infancia del líder nazi para sacar a relucir cómo y por qué el diablo metió en esa cuna la cola. Hijo del incesto y del disimulo, su primer crimen lo cometió Hitler a los pocos años en la persona de su hermano menor, mucho más listo que él, frente al cual el futuro Führer se pudría de celos. Aprovechando que tenía la tos convulsiva, Hitler niño se fue a babosear al lado de su hermano para contagiarlo y mandarlo precozmente a la fosa. Todo parece premonitoriamente siniestro en esa infancia aciaga. Mailer describe la tierra natal de Hitler como aquélla por donde cada campesino debía empujar su carreta por todas las variedades posibles del barro, del magma espeso, como la lava, a las riadas de lodo, pasando por los aluviones de ripio, el fango, la pecina, los pedruscos y los terrones de marga ordinaria.

En retórica, la ley de Godwin, ahora al uso en los foros de Internet, indica que mientras más dura una discusión, mayor es la probabilidad de que salgan a relucir Hitler y el nazismo. En nuestro intranet nacional, la ley se verifica con la alusión a Pinochet y a la dictadura. Y no consuela saber que los atormentadores locales no oían a Mahler, ni leían a Goethe, ni se dejaban influir por ninguno de esos señores extranjeros. No es su aspereza mental la que explica sus estragos, o no sólo. No los mejoraron las improvisadas clases de filosofía que recibieron de Jaime Guzmán y de José Miguel Ibáñez en el Diego Portales. El mal, ya está dicho, es banal y proliferante. Cualquier pailón es capaz de abrir el gas e ir a la esquina a comprar fósforos. Cualquier Caín, cualquier Abel.

logocl 9 de agosto de 2007

PS: El mal es banal y tiene algo de diabólico pero es, sobre todo, ridículo. Véase, en el PDF, la foto del padre de Hitler.

8 août 2007

Desahogos literarios

Geniep Enhorabuena, los blogs están cambiando al mundo. Desde que la gente se expresa por este canal ha ido disminuyendo lenta pero seguramente el número de grafittis en los baños públicos. Lo afirma el profesor de sicología de la Universidad de Gante, Stefan Lievens, quien ha publicado en In't geniep - Graffitti op toiletten (A escondidas - Graffitti en los baños) el resultado de un acucioso estudio de 2 130 textos recopilados, desde 1984 hasta nuestros días, en los retretes públicos de Flandes. Según Lievens, el 58% de estos desahogos literarios versan sobre sexo. Al resto lo agrupa en categorías diversas, como afirmación de sí mismo (8%), contestación (8%), sin sentido (8%), ecología (8%) y, last but not least, fútbol (1%). De manera general, Lievens constata que el racismo como contenido y el inglés como idioma apuntan al alza. En cuanto al género, los baños para hombres suelen tener más lectura que los femeninos.

Aquí terminan hechos ruina
Los tesoros de la cocina.

Coito, ergo sum.

6 août 2007

Y ese niño podría venir con nosotros

Lectura a tres voces de Mañana en la batalla piensa en mí

Ma_ana

Visitante asiduo como soy del blog de Clonclón, me enteré de que éste había leído recientemente Mañana en la batalla piensa en mí, la muy leída y premiada novela de Javier Marías. Como casualmente yo mismo había comenzado a releerla, se me ocurrió formular cada día un comentario sobre la novela en el blog de Clonclón, comentarios a los que éste fue puntualmente respondiendo. Circe, otra lectora del blog y de la novela, se sumó a este intercambio.

Josepepe: Estoy releyendo, como Circe y usted, según entiendo, Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías. Más que sobre sujetadores, que también, me parece que la novela trata de la paternidad.

Clonclón: Pudiera ser, siempre que se refiera usted al Padre Tiempo de negra espalda que, como la Revolución, devora a sus hijos.

Circe: No creo que el tema sea la paternidad. ¿Sobre las vueltas inesperadas que da la vida, quizás? No sé. Esa novela es como el Dragón Khan.

Clonclón: Pudiera ser sobre las vueltas que da la vida... ¿No aparece varias veces un tiovivo envuelto en niebla del que sólo se ven las cabezas fantasmales de los falsos caballos? ¿No hay unos aviones de mentira colgados sobre la cama inconsciente del niño Eugenio, cuyo mundo ha cambiado sin que él lo sepa? Su hipótesis es de lo más plausible.

Josepepe: Las páginas que Mañana en la batalla piensa en mí dedica al gremio de los negros de negros, de los escritores fantasmas de escritores fantasmas, provistos de prosa campanuda y proveedores de arengas espumantes por encargo, dan que pensar que tal vez otra de las cualidades de los blogs sea la de ser una reserva para este incomprendido sindicato. Con todo, la novela se deja leer muy bien.

Clonclón: Qué me va a contar a mí de negros de negros, si yo fui el creador del clon de un clon. Pero tiene usted toda la razón al decir que  Mañana en la batalla piensa en mí se deja leer muy bien, que no es poco en estos tiempos.

Josepepe: El protagonista de Mañana en la batalla piensa en mí va a Palacio a recibir el encargo de redactar un discurso. Javier Marías pone en boca del Rey una reflexión sobre el destino y la Corona. ¿Le parecen verosímiles esas palabras?

Clonclón: La verdad es que me pareció completamente inverosímil la meditación del Rey, pero no creo que Javier Marías buscara ninguna verosimilitud, así que no puede considerarse un fallo: todos los diálogos que aparecen en la obra se presentan sin disimulo como recreados por el autor. De algún modo, podría decirse que el narrador les escribe los discursos a todos sus personajes, no sólo al Rey.

JosepepeAl contarse, el mundo depende de sus relatores, escribe Javier Marías. No sé si se trata de un reflejo de narrador, de la misma manera como para un carpintero todos son problemas de clavos.

Clonclón
: Pensé lo mismo que usted al leerlo, pero no con tanta sencillez ni tanta gracia. Yo recordé a aquellos filósofos que se dedican a meditar acerca del ideal de hombre para acabar concluyendo, mire usted que suerte, que el ideal de hombre es el filósofo.

Josepepe: En la mitad de Mañana en la batalla piensa en mí nos espera el previsible encuentro con la prostituta. Estábamos avisados y, sin embargo, sostenida por algo de suspense y sobre todo por la escritura, la situación retiene la atención. Un pequeño plus: también vale, para lectores distantes, como paseo por la Castellana.

Clonclón: A ver si es usted capaz de averiguar a qué viene lo de la prostituta. Imagino que será un contrapunto a la trama principal (a la trama, vaya) o algo así de fino, pero la impresión primera, e imborrable, es que esa historia fue metida con calzador y podría ser eliminada sin mayores problemas. También Mañana en la batalla piensa en mí tiene su curioso impertinente.

Josepepe: Me sigue pareciendo que Mañana en la batalla piensa en mí trata de la paternidad.

Clonclón: No acabo de ver claro que esa idea esté presente en la novela, o al menos no con tanta relevancia. ¿Lo dice por el caso del niño Eugenio?

Josepepe: Por cierto. La historia es como una perinola o, como dijo usted mismo, un tiovivo entre la niebla o aun unos aviones de mentira que giran en torno a un niño que duerme.

Clonclón: Es que hay algo de sonámbulo, de nebuloso, en toda la novela. La escena de la puta, que yo sigo sin ver muy bien a qué viene, tiene algo de esto: hay un aire de sueño, o quizá de pesadilla, en ese no saber con certeza si aquella mujer que lleva en el coche es la misma con la que convivió varios meses hace no tanto tiempo.

Josepepe: Qué curioso que lo diga. Me pareció tan inverosímil como supuesto y, sin embargo, eso no me impidió dejarme llevar tras la resolución del falso enigma. ¿Cómo puede dudarse si se trata o no de la mujer con la que se ha vivido hasta hace poco? ¿Porque se ha convertido en otra, en una puta?

Circe: Toda la fabulación sobre la puta y la ex es lo que más me ha aburrido de la novela. Estoy bastante harta de esta fantasía tan extendida consistente en una supuesta equiparación de la mujer legítima con la prostituta. Me molesta que el tratamiento de los personajes femeninos sea inevitablemente tan superficial en muchos autores.

Clonclón: Me da cierta vergüenza reconocerlo, pero no me había dado cuenta de esto que usted dice. En efecto, todo ese capítulo no es más que la típica y tópica fantasía masculina de ver a la legítima como a una prostituta. La única diferencia es que, mientras que la mayoría de los hombres la realizan comprándole unos ligueros a su esposa, Javier Marías prefirió escribir una historieta un poco aburrida que no venía demasiado a cuento. Para mi gusto lo único interesante es esa incapacidad del protagonista para confirmar si es o no su antigua novia esa mujer que se sienta a su lado. A primera vista parece inverosímil, y recuerda un poco a esas comedias del XVII en las que había creer que una mujer disfrazada de hombre daba el pego en cualquier circunstancia, pero si uno lo piensa bien puede llegar a ocurrir: a mí, que soy bastante despistado para caras y nombres, me ha pasado algo parecido con gente no tan cercana como una novia, pero tampoco muy lejana. Quizá hubiera sido mejor que Javier Marías hubiera escrito un relato independiente con esa historia, en lugar de incrustarlo de mala manera en su novela.

Josepepe: Me parece que Circe y usted han dado en el clavo con la historieta de la prostituta. Por otra parte, contando todo a través del narrador, Javier Marías condena a éste a ser un sempiterno husmeador, un espía de su propia causa (a riesgo de resultar un poco cargante). También, imagino que ha de haber más de una relación entre esas películas que el protagonista ve en la televisión y la forma de la novela. Como no he visto esas películas ni conozco el cine al que es aficionado Javier Marías, el de Welles y Wilder, no me atrevo a suponer mucho más, pero sí me atrevo a preguntarle a usted cómo ve a este narrador que parece estar constantemente dentro de una película que él mismo ve a intervalos en la televisión (siempre muy tarde por la noche).

Clonclón: Me temo que no puedo ayudarle en esto: soy muy poco cinéfilo. Mientras leía la novela trataba de recordar algo de Campanadas a medianoche, que había visto hacía años, pero en vano. Sólo puedo sospechar, como usted, que Javier Marías alude a su propia narración, incompleta y fragmentaria (el relato intercalado de la ex novia-prostituta), con esas películas entrevistas a altas horas de la noche que el narrador se promete ver completas algún día. El porqué de esas películas precisamente, sin embargo, es también un secreto para mí. Por cierto, suscribo con entusiasmo su primer párrafo: "Contando todo a través del narrador, Javier Marías condena a éste a ser un sempiterno husmeador, un espía de su propia causa (a riesgo de resultar un poco cargante)".

Josepepe: Javier Marías nos dice que toda muerte puede ser vivida como representación o como espectáculo del que se da noticia, o bien como encantamiento. La novela va de una a la otra, lo que puede explicar a la vez su calidad y su éxito masivo. En cuanto al asunto de los connovios o conyacentes, tal vez quepa recordar que Lévi-Strauss ve la circulación de las mujeres como un sistema de comunicación entre hombres.

Clonclón: Completamente de acuerdo con lo primero: la teatralidad de la muerte, su carácter espectacular, es lo que hace tan eficaces los primeros capítulos. En cuanto a lo segundo, gracias por la referencia de Levi-Strauss, de la que no tenía noticia. Me gustó esa parte filológica de los coyacentes. Al leerlo, recordé que Borges decía que él no sentía hostilidad, sino simpatía, hacia los hombres que estaban enamorados de la misma mujer que él. De algún modo, aquel amor compartido era un vínculo (en términos borgianos, que curiosamente no utilizó para explicarlo: si el amor es el mismo, los dos hombres serían el mismo hombre). La idea es idéntica, si sustituimos amor por sexo, sólo cambia la sensación que produce: de repulsión, a Javier Marías, y de adhesión, a Borges.

Josepepe: No sé si el curioso impertinente, al que se referió usted antes, será el protagonista de la novela. Pero lo que definitivamente no sé es cuál es el otro curioso impertinente.

Clonclón: El curioso impertinente, la novela ejemplar que Cervantes intercaló en El Quijote sin que viniera muy a cuento, fue mi manera de referirme al relato de la posible ex novia prostituida, pero ahora que lo dice el apelativo le viene bien al narrador de la novela, incapaz de resistirse a la tentación de husmear en la vida de la mujer que murió a su lado.

Josepepe: No lo recordaba y me fui de cabeza a leerlo. Y sí que viene a cuento. La cabezonería de algunos hombres por poner a prueba la virtud de la mujer parece tener mucho de obsesión por conocer a los eventuales connovios.

Clonclón: No deja usted de sorprenderme: es verdad que hay un cierto aire de familia entre el marido receloso de Cervantes y el ex novio de Javier Marías. Se me ocurre a mí ahora que Julián Marías, el padre del novelista, ofreció una explicación de El curioso impertinente que a mí es la que más me convence: al introducir una ficción por completo ajena a El Quijote, una ficción del todo impertinente, Cervantes consigue el milagro de que tomemos por realidad a los no menos ficticios Don Quijote y Sancho.

Josepepe : Si, como afirma Javier Marías, por el hecho de existir y de ser leída y releída una novela existe, así ha quedado Mañana en la batalla piensa en mí existiendo aun después de cerrada. Así es como, habiendo aceptado saber de sus protagonistas, ahora ya los recordamos y los recordaremos todavía no sé por cuánto tiempo más. Tras un paréntesis muy cómico (que el diálogo final entre los casi connovios sea tenso y desagradable aumenta retrospectivamente la ligereza y comicidad de la situación anterior, en el hipódromo, con las chicas ensombreradas y el Almirante Almira, de predestinado nombre), la novela se cierra con otra muerte, ridícula e improbable como la muerte que la abre, y nos quedamos con una muerte de entrada y otra de salida, en circunstancias que, como casi todo el mundo hoy, no sabemos muy bien qué hacer con los muertos. Y a lo que iba al inicio, tal vez la novela ilustra (lo hace al menos para mí) de qué embarazosa manera la gente se convierte hoy por hoy en padre y madre. La posibilidad de que el niño Eugenio acabe siendo el hijo del protagonista está insinuada desde el inicio de la novela y sugerida abiertamente al final de ésta: “Y ese niño podría venir con nosotros”. Yo he releído el libro buscando esa confirmación pero he encontrado mucho más, gracias a haber podido comentarlo aquí con Circe y usted.

Clonclón: Todos los lectores conocen la pena que produce terminar ciertos libros. Lo que no es tan frecuente es lo que ahora me ocurre a mí: me da pena que haya terminado usted el libro. Me gustaban estos intercambios diarios, y los echaré de menos. No creo haberle sacado jamás tanto partido a una novela como el que le he sacado a Mañana en la batalla piensa en mí y se lo debo enteramente a usted y a Circe. Como regalo final, no está nada mal la frase que rescata ("Y ese niño podría venir con nosotros"), que me hace ver -¡al fin!- que tenía usted razón al señalar como decisivo el tema de la paternidad. Es usted un magnífico lector, Josepepe. Muchas gracias por compartir su lectura conmigo.

4 août 2007

Mister Minit

El bastón resbalaba en las superficies embaldosadas. Le hacía falta una punta de goma. En Mister Minit no había, pero el dependiente dijo que podía improvisar una. Cortó un trozo de caucho, lo pulió al esmeril, lo pegó, lo clavó. Se pasó sus buenos cinco minutos en la empresa, durante los cuales se fue formando una fila de clientes. A la hora de pagar, dijo que no se debía nada. El mundo será una mierda, ya lo sé, pero no siempre.

________________

Lo que tarda en llegar una noche de verano como la de hoy y lo poco que dura.

Publicité
Camino de Santiago
Publicité
Sobre el nombre de este blog
Publicité
Derniers commentaires
Publicité