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Camino de Santiago
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5 avril 2009

Santa Cámara

Una pequeña turista pierde su mochila rosada paseando por Londres, durante la reciente reunión del G-20. Diez minutos más tarde un policía se acerca a sus padres para devolverla.

¿Cómo se ha producido el milagro? Santa Cámara, naturalmente. Cientos de ellas vigilan los puntos 'neurálgicos' de la capital británica.

Santa Cámara tiene efectos contrastados. A muchos seda, apacigua, reconforta. A algunos, incluso, excita. En unos cuantos activa la paranoia. Y no falta a quienes indifiere.

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5 avril 2009

Eyes Wide Shut

Digo esto también porque recorren ahora las calles de pueblos y ciudades los Google cars cosechando imágenes en 360° para colgarlas en la red y componer de una buena vez el puzzle total del mundo. Unas cuantas quejas han movido a Google a difuminar las caras de la gente captada por sus grandes ojos abiertos.

15 octobre 2008

España-Bélgica

Esta noche juegan España y Bélgica en Bruselas. Un amigo se presentó hace unos días con unos billetes en la mano. Nos vamos a ver el fútbol, me dijo. Es belga. Para que luego digan que el mundo es una mierda.

Orvalla en Bruselas, no hace falta decirlo.

A ver si tenemos algo que contar mañana, o un día de estos.

2 octobre 2008

Itala tele

Todas las presentadoras, incluidas las del fútbol, se llaman Raffaella Carrà. Son eternas y recauchutadas. En la publicidad, en cambio, todas las mozas son Carla Bruni y se desplazan en Lancia. En la pizzería, el equipo de fútbol del pueblo se alinea en una larga mesa. Son 12 + 1 y componen una restaurada Última cena. Salvo que el capitán, entrenador y preparador físico no habla en parábolas desde el centro sino desde la cabecera de la mesa. Llama la atención la cantidad de tics de los muchachos. Como si la cara les pestañeara a intervalos disjuntos. Como si estuvieran perpetuamente frente a la tele.

12 février 2009

Dalí, sí, sí, sí

Dalí demostró en la televisión norteamericana que si todos hablásemos inglés nos entenderíamos estupendamente. El inglés es una lengua que va directo al grano. Sólo se puede responder por sí o por no (y mayormente por sí).                              

Todas las conversaciones que he tenido en lo que va de día hubiese debido hacerlas en inglés. ¿Qué habríamos ganado con ello mis interlocutores y yo? ¡Concisión en las respuestas!

Aquí, aquí >

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3 décembre 2008

Las edades de la vida

Pepe fue un niño bonito, un artista adolescente hasta bien entrada la edad adulta y ahora es un señor. Añoso, melancólico, con un dejo de ironía en la mirada y una aspiración de nobleza en el corazón. Me confiesa, sin embargo, que al niño bonito que fue lo afeaba el egoísmo del que a menudo era capaz. Que siendo artista adolescente se permitía maneras adocenadas, arribismos de poca monta y otros vuelos de ave de corral. Y ahora que es un señor su punto débil consiste en su propensión a escenificar situaciones ridículas, permutando la hora de sus rendevús, presentándose delante de la asamblea con el marrueco abierto o, en la soledad del baño, buscando a cuatro patas el jodido jabón.

22 novembre 2008

Libros

Avant de quitter la petite grotte, Julien alluma du feu et brûla avec soin tout ce qu'il avait écrit.

LIVROS
CV

Tropeçavas nos astros desastrada
Quase não tínhamos livros em casa
E a cidade não tinha livraria
Mas os livros que em nossa vida entraram
São como a radiação de um corpo negro
Apontando pra a expansão do Universo
Porque a frase, o conceito, o enredo, o verso
(E, sem dúvida, sobretudo o verso)
É o que pode lançar mundos no mundo.

Tropeçavas nos astros desastrada
Sem saber que a ventura e a desventura
Dessa estrada que vai do nada ao nada
São livros e o luar contra a cultura.

Os livros são objetos transcendentes
Mas podemos amá-los do amor táctil
Que votamos aos maços de cigarro
Domá-los, cultivá-los em aquários
Em estantes, gaiolas, em fogueiras
Ou lançá-los pra fora das janelas
(Talvez isso nos livre de lançarmo-nos)
Ou ­ o que é muito pior ­ por odiarmo-los
Podemos simplesmente escrever um:

Encher de vãs palavras muitas páginas
E de mais confusão as prateleiras.
Tropeçavas nos astros desastrada
Mas pra mim foste a estrela entre as estrelas.

12 août 2008

La decepción de la Bruni

La sala de espera del fisioterapeuta es exigua. Una silla y una mesilla apenas. Sobre la mesilla se encuentra un único periódico, Le Canard enchaîné. La espera suele ser brevísima, de manera que intento llegar cinco minutos antes para alcanzar a leer el Journal de Carla B. Donde me complazgo en saber que las decepciones francesas se acumulan en Pekín: Carla no ha sido seleccionada para el lanzamiento del disco. También, de la doble decepción de la Bruni cuando se entera de que no es la única 'première' que canta.

10 août 2008

Cubierto y con lluvia

La guerra y las Olimpíadas tienen una magnitud cuyo mérito es dejarlo sumido a uno en su pequeñez. La mía está encerrada, además, en un domingo cubierto y con lluvia, el último de las vacaciones. Mucha gente en la piscina. Los veraneantes están regresando y muchos de ellos se habrán hecho el propósito de prolongar el ejercicio veraniego yendo a nadar. A mi calle ha llegado una familia española, vía un intercambio de casas. He visto que se había quedado su puerta abierta y he querido avisar. Se han asomado Antonio y Belén, muy jóvenes, y hemos hablado. Por otra parte, pinto una habitación. Sin gafas la primera mano, con gafas las terminaciones. En El País y en el blog de al lado se hace cuestión de la lista de diez libros que han cambiado vidas. Pongo estos cuatro, sólo para no ser menos:

1. Silabario hispanoamericano, de Adrián Dufflocq Galdames
2. Yo viví con los jíbaros, cazadores y reductores de cabezas, de Eduardo Barros Prado
3. Satiricón, de Petronio
4. Obra gruesa, de Nicanor Parra

14 juin 2008

La pelota

Como un cuadro de Velázquez, el espectáculo del fútbol es especular. Los jugadores miran a la pelota, los árbitros miran a los jugadores, los entrenadores miran a los árbitros. Los stewards miran a los aficionados y los aficionados miran a unos y otros pero últimamente se miran sobre todo a ellos mismos en la gran pantalla. El único que mira al horizonte es Michel Platini.

El vino para esta noche. Reserva para la victoria. De la casa en caso de empate. Menos que eso no hay.

11 juin 2008

La pelota

Sondeo en Le Monde: ¿Cuál es hasta ahora el equipo que mejor le ha impresionado? 1° Holanda, 67% - 2° España, 24% - 3° Alemania, 9%.

Sobre el primer gol holandés contra Italia: Panucci, en el suelo, detrás de la línea, ¿valida la posición de Van Nistelrooy? Sí, siguiendo a la letra el reglamento.

El España-Rusia es hasta ahora el único partido en el que han marcado los dos equipos.

Rusia no es propiamente Goliat pero ayer fue el día de los Davides. La prensa encumbra hoy con razón la actuación de David Villa. Arsène Wenger, entrenador de Arsenal y comentarista en la televisión francesa, se deshizo ayer en elogios a David Silva.

Los griegos recibieron su merecido de parte de los suecos. Nadie reclama hoy la disposición de los equipos de cuando me llevó mi padre por primera vez al estadio, cinco delanteros, dos medios, tres defensas. Pero una selección dispuesta como la de los griegos merece ser goleada.

Otra de griegos. Los habitantes de la isla de Lesbos, los lesbianos, hartos de burlas y confusiones, inician una campaña para exigir la prohibición del uso de su gentilicio para designar a las mujeres homosexuales. Teniendo en cuenta el tamaño de los dos colectivos, más les valdría cambiarle el nombre a la isla.

Apéndice real: Hoy es el cumpleaños de Fabiola de Mora y Aragón, reina de los belgas. Ochenta años, sin que se le mueva un pelo.

3 novembre 2006

Manojo con niña yemení

Si la distancia no existiera, ella estaría aquí, la niña vendedora de flores, tendiendo el manojo de flores y tomillo que recogió en la ladera frente a su casa y fue a vender al zoco de la ciudad de Jibbla, en el Yemen. Cuando apretaba la pestilencia de la basura acumulada en las calles estrechas que circundan la mezquita, apareció la niña vendedora de flores e impuso la luz de sus ojos y el aroma del tomillo desde su mano tendida.

Y si el tiempo no existiera, el manojo de sus flores no se marchitaría ahora en el vaso junto al escritorio y se mantendría siempre fragante. Pero el tiempo acecha y apenas dentro de algunos meses a la niña vendedora de flores le llegará su primera regla y con ella se despedirá del zoco de Jibbla y no volverá a salir de su casa hasta que quede convenido el matrimonio que le está destinado dentro de unos pocos años, apenas entrada en la pubertad. Irá entonces a vivir a la casa de la familia de su marido, a trabajar a las órdenes de su suegra, de donde no saldrá sino de manera esporádica, a hurtadillas y encubierta, con los ojos como brasas detrás de su mirilla, hasta que una menopausia temprana la franquee de esa servidumbre y le permita ir a cambiar unas cuantas palabras con los comerciantes y artesanos que trabajan en el zoco, donde ahora vende flores, después de haber parido y criado una decena de hijos y haber convenido el matrimonio de esos hijos, como su madre convendrá pronto el suyo. Pero ni siquiera es seguro que alcance esos privilegios de la edad, la esperanza de vida de la niña vendedora de flores de Jibbla es hoy por hoy de apenas 58 años, veinte años menos que la edad a la que el comprador del manojo puede aspirar.

Y si el Yemen no existiera, otro país viejo como el mundo ocuparía su sitio, un país con casas encaramadas entre peñascos y ciudades con altos minaretes, donde canta el muecín cinco veces al día llamando al rezo, y zocos estrechos donde se aprietan artesanos hacedores de objetos asombrosos. Un país periférico, como se dice, rico de historia y pobre de solemnidad, donde sólo son visibles los hombres, y van vestidos con faldón y chaqueta, llevan un corvo al cinto y se toman entre ellos de las manos, y parecen refinados y bruscos a la vez, y mudos o conversadores, un país anterior al plástico pero ya con bolsas de plástico destripadas flameando entre los espinos, con un jefe de estado que se demora hace treinta años en el poder según se desprende de sus veneradas imágenes, un país donde los escasos turistas acarician la ilusión de ser otros, viajeros de otro tiempo o emisarios de otro mundo, eso, mientras no los secuestren.

Y si la niña vendedora no existiera, el comprador de manojos se preguntaría dónde habría de encontrarla, en qué ciudad construida por una reina hace mil años, allí mismo de donde se traído consigo el manojo de flores y tomillo que ahora se marchita junto a su escritorio.

Y si el comprador de flores no existiera, la niña vendedora estaría allí, como siempre, con su palangana de aluminio al hombro llena de agua para refrescar sus flores, con su vestido azul y su tocado blanco y sus ojos negrísimos, tendiendo un manojo de flores  y tomillo a quien quiera olerlo y comprarlo por apenas cien ryales, esperando una vida llena de promesas, una vida en el centro del tiempo y la distancia, junto al zoco de Jibbla.

Publicado por El Utopista pragmático

4 septembre 2005

Son quince minutos

A Andy Warhol, que pintaba mamarrachos pero tenía olfato para los asuntos de la fama, se le debe la fórmula siguiente : En el futuro todo el mundo será famoso durante quince minutos.

Algunos encuentran que el famoso cuarto de hora tarda demasiado en llegar y se hacen « proactivos », como se dice ahora. No bien un avión chipriota se estrelló contra un monte al norte de Atenas, el 14 de agosto, Nektarios-Sotirios Voutas se inventó un primo, lo llamó Kostas Petridis y lo instaló en el avión siniestrado viviendo sus últimos instantes y enviándole un mensaje : « Adiós, primo, aquí estamos congelados ». Enseguida llamó a los canales de televisión y se cubrió de fama efímera : su historia dio la vuelta al mundo en menos de quince minutos, hasta que la policía descubrió la patraña y lo arrestó. Es de suponer que estuvo enchironado más de un cuarto de hora.

Mitómanos siempre han existido, lo novedoso es la velocidad de su reacción y los canales por los que se perfilan.

Hay quien consigue hacer durar la celebridad rodeándola de misterio. En el famoso Hombre del Piano la prensa y el público creyeron ver a un Mozart salvado de las aguas, tan concentrado en su teclado que lo habría olvidado todo, incluso sus señas. Ahora resulta que se llama Andreas Grassl y trabajaba en Saarbrucken. Nadie sabe todavía por qué apareció a centenares de kilómetros de allí en las costas británicas en calidad de náufrago, con las etiquetas de su ropa minuciosamente descosidas y dibujando pianos cuando le preguntaban por su nombre.

Enric Marco, un barcelonés octogenario, le contó a todo el que quiso oírlo durante décadas su horrible estadía en el campo de concentración de Mauthausen. Incluso llegó a presidir la asociación que regrupa a los antiguos prisioneros españoles de campos de concentración nazis. Tuvieron que pasar larguísimos años hasta que un historiador busquilla consiguiese develar la superchería : Marco trabajó en Alemania durante la guerra pero nunca estuvo en Mauthausen.

La literatura y el cine abundan en mitómanos de todos los anchos y largos, lo extraordinario es que la mayoría de ellos están tomados de la realidad. En materia de mitomanía la realidad parece ser insuperable. Mentirosos, mitómanos, cuenteros, culebreros, figuritas y roba-cámaras que se alimentan de luces de colores, la fauna es variopinta. Todos somos iguales a la hora de soñar con una vida intensa y unas aventuras extraordinarias, con lograr nombradía y captar y retener la atención ajena, pero algunos son más iguales que otros.

También es verdad que la televisión « a la Miami » ha multiplicado las oportunidades para que los cazadores del cuarto de hora de celebridad se abran como flores de un día. Incluso para aquellos que aspiran a repetirse el cuarto de hora. Como decía el poeta, es tan corto el amor y es tan largo el olvido.

La Nación de Santiago de Chile, 26 de agosto de 2005

5 septembre 2014

Azí zoy yo

Nicanor Parra cumple cien años. J'ai cent ans, qui dit mieux, cantaba el otro.

Me pregunto qué añade a su figura alcanzar esa edad improbable, asomarse así por la cima de la piràmide demográfica. No le falta singularidad a Parra, ni a la hora de escribir, ni a la de contar.

Una de las páginas que le dedica la prensa recuerda que Parra escribió una tesis sobre Descartes en 1940. Su publicación era un requisito para conseguir una plaza como profesor y está dedicada a su maestro en el Internado Barros Arana, Amador Alcayaga. Parra se mueve con soltura en varios terrenos, ensayo, traducciòn, discurso, plástica. Por otra parte, Descartes conviene perfectamente como título de un libro suyo, descartes en el sentido de textos dejados de lado un momento y recuperados luego. Como Cachureos o Sobras de arte.

Hay quien sostiene que si Parra ha vivido cien años ha sido para compensar el medio siglo escaso que vivió su hermana Violeta. Puede ser. En materia de poder ser, Parra se las trae y se las lleva. Una vez lo llamaron del diario La Tercera. Querían entrevistarlo para una sección llamada Así soy yo. Respondió que encantado, que cero problema. A condición de que la sección pasara a llamarse Azí zoy yo. La señora o señorita le dijo que esperara un momentito, que iba a preguntarle al jefe y lo volvía a llamar en seguida.

19 janvier 2012

Odio quiero más

Me pregunto por qué los septentrionales son indiferentes. Y por qué yo en cambio siempre estoy pendiente de los demás. Será que no tengo bastante conmigo mismo. O por eso mismo. Será que ellos no escuchaban boleros en la cocina cuando eran niños (eso de que odio quiero más que indiferencia porque el rencor hiere menos que el olvido). Parece como si los otros, yo mismo sin ir más lejos, les importásemos un nabo. O, de lo contrario, bien que lo disimulan. No quieren saber qué leen sus vecinos en los trenes y en los aviones, ni qué formas son esas que asoman de sus pantallas, ni adónde van, ni de dónde vienen. 

Pues bien, miro este vídeo, registrado hace pocos días en un bar de Rotterdam, allí donde irrumpió un asaltante muy presto y se estrelló contra un muro de indiferencia septentrional, un muro infranqueable por lo visto porque echó pie atrás con la cola entre las piernas. Y me digo que los septentrionales son indiferentes para no meterse en líos. Y el truco parece funcionar. Porque una vez que el lío está superado, como puede verse abajo, el interés septentrional mueve la cola como una alegre lagartija. 

Odio quiero más que indiferencia

21 août 2011

De PA a pa

Los filmes de Almodóvar ordenados de más a menos (actualización)

  1.    ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
  2.     Hable con ella (¡El Amante menguante!)
  3.     Volver
  4.     La Flor de mi secreto
  5.     Dolor y gloria
  6.     Tacones lejanos
  7.     Mujeres al borde de un ataque de nervios
  8.     La Ley del deseo
  9.     La piel que habito
  10.     Todo sobre mi madre
  11.    Entre tinieblas
  12.    Laberinto de pasiones
  13.    Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón
  14.    Matador
  15.   ¡Átame!
  16.    Los abrazos rotos
  17.    Carne trémula
  18.    La Mala educación
  19.   Kika.
28 décembre 2010

La radio

Días atrás desperté en la habitación de un hotel. Había una gran pantalla oscura y plana, contrariamente a los ventanales que mostraban el paisaje nevado. La encendí.

Y lo que apareció en la tele fue el estudio de grabación de una radio, captado desde arriba. Los mismos personajes que escucho a veces en casa estaban ahora visibles. Se les puede ver hablar, gesticular, levantarse del asiento, salir del estudio y dar paso al siguiente. Los mira uno, pero ellos no te miran. Trabajan para ti, pero hacían como si tú no existieses. Qué alivio. Por primera vez frente a las noticias de la pantalla el receptor está fuera del famoso eje Y-Y (traducido al español como eje 0-0) del locutor que te mira a los ojos, te habla directamente y sostiene tu mirada.

Visto así, qué pesadez la del dispositivo del teledario. Cuánta intromisión. Y qué ligereza la de esa radio vista desde la claraboya. Supongo que el invento ya está patentado. Pero yo me desayunaba, antes del desayuno.

Por cierto, desde que volví a casa no he vuelto a encender la tele para ver la radio. Tampoco hay que exagerar.

5 novembre 2010

La cámara lenta

Tiempo atrás me impuse la tarea de colgar a diario una foto en un blog que llamé Cámara lenta. Lo hice durante unas semanas, pero luego fui abriendo el intervalo. La gallina pone un huevo al desayuno y lo hace saber, pero las mejores fotos son las que el fotógrafo no toma y no por eso dejan de ser buenas. O sea que la cámara, lentísima.

El asunto es que ayer tomé una >

14 juin 2011

El otro Soto

'Llegó un día al pueblo un circo. En el circo había un domador de leones. Tenía la desgracia de llamarse Soto. La gente estaba asombrada, entonces empezaron a hablar de este Soto. A Soto, el cuchillero, le dio rabia porque hablaban de Soto, pero ese Soto era otro. Cuando el domador estaba una tarde en el despacho de bebidas, se le acercó Soto el cuchillero y le dijo: 'Yo quiero saber su gracia' (su nombre). El otro le respondió: 'Soto, para servirlo'. El cuchillero dijo: 'Aquí el único Soto soy yo, de modo que no se apure, elija su arma y yo lo espero fuera'. Nunca se peleaba bajo techo, porque era ofender la casa, aunque la casa fuese un prostíbulo. El domador no sabía qué hacer, pero alguien le dio un puñal. Entonces salieron a la calle y, como el domador no sabía manejar el cuchillo, Soto lo mató. Luego todos los testigos dijeron que el domador lo había provocado. Además, como éste era el héroe local y el otro un forastero, todo quedó como si nada hubiese pasado.

La historia del otro Soto la cuenta Borges en una entrevista con Reina Roffé. En ella, Borges evoca también su relato sobre dos teólogos que en vida se odian y se destripan, y cuando llegan frente a Dios constatan que Dios los confunde, que para él forman una sola persona.

El otro, teólogo o domador de leones, es un de los asuntos que ponían a trabajar al maestro, afán que resolvía con unos relatos espléndidos.

Durante unos años leí a René Girard y llegué a entender que la mímesis, la manera de encarar al otro y al equívoco que el otro obra en uno, es asunto central en toda vida humana. Girard elaboró su teoría mimética a partir de su trabajo como crítico literario, apoyándose en una lectura de los clásicos, la Biblia delante pero, curiosamente, que yo sepa, no parece haberse referido a Borges.

Borges consigue en este materia dar otra vuelta de tuerca enfrentando a Borges no ya con el otro exterior, sino con el otro sí mismo, que es de lo que trata El otro, el relato de su encuentro ya mayor consigo mismo cuando joven:

'Me le acerqué y le dije:
-Señor, ¿usted es oriental o argentino?
-Argentino, pero desde el catorce vivo en Ginebra -fue la contestación.
Hubo un silencio largo. Le pregunté:
-¿En el número diecisiete de Malagnou, frente a la iglesia rusa?
Me contestó que sí.
-En tal caso -le dije resueltamente- usted se llama Jorge Luis Borges. Yo también soy Jorge Luis Borges. Estamos en 1969, en la ciudad de Cambridge.
-No -me respondió con mi propia voz un poco lejana.
Al cabo de un tiempo insistió:
-Yo estoy aquí en Ginebra, en un banco, a unos pasos del Ródano. Lo raro es que nos parecemos, pero usted es mucho mayor, con la cabeza gris.
Yo le contesté:
-Puedo probarte que no miento. Voy a decirte cosas que no puede saber un desconocido. En casa hay un mate de plata con un pie de serpientes, que trajo de Perú nuestro bisabuelo. También hay una palangana de plata, que pendía del arzón. En el armario de tu cuarto hay dos filas de libros. Los tres volúmenes de Las mil y una noches ( ) y, escondido detrás de los demás, un libro en rústica sobre las costumbres sexuales de los pueblos balcánicos'.

El viejo, conservador, no puede por menos que burlarse del joven que cree en la fraternidad de todos los hombres. Una manera como otra de contener la emoción.

'Noté que apenas me prestaba atención' prosigue el viejo. 'El miedo elemental de lo imposible y sin embargo cierto lo amilanaba. Yo, que no he sido padre, sentí por ese pobre muchacho, más íntimo que un hijo de mi carne, una oleada de amor. Vi que apretaba entre las manos un libro. Le pregunté qué era'.

Era éste.

29 mars 2009

¿Se puede reír de todo?

A condición de que sea divertido.

La risa de las muchachas es una fuerza física, un trance. No importa saber de qué se ríen. De nada en particular y de todo en general. La risa de los viejos, en cambio, es un jadeo alambicado. Mi tío Pepe, sin ir más lejos, sólo se ríe cuando corresponde con su vieja amiga desde lugares distantes que se llaman Bukavú o Teresina (o Pelotas, o Bobo Diulasso). Lo que consiguen las palabras entonces es la ligera vibración de una recóndita membrana que aún no tiene nombre. Él la llama Pepa (a la membrana, y también a su amiga). 

Viva la Pepa.
 

23 novembre 2009

El efecto maliposa

Como hoy es lunes, toca hablar de fútbol. Después de la mano de Henry, de la mano negra de los apostadores. La policía alemana saca a luz una mafia que amaña partidos en el fútbol europeo. En cuanto a Bélgica, se trata de una corruptela de segunda división, que afecta a un equipo de suyo malo, el Namur. Llaman la atención las cifras del montaje. En un match, los apostadores habrían puesto 50 mil euros y se habrían llevado un tercio de la apuesta. No digo que sea poco. También es verdad que habrán tenido que aceitarle la pata al equipo completo y los guantes al arquero. Hace un par de años se destapó otro escandalete. Partidos de segunda división belga eran objeto de apuestas en China. El efecto maliposa. No se toca una pelota en Namur sin que que se muevan las redes de Shangai.

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Por fin se demuestra para qué sirve el ordenador. ¿No somos todos Ron Houben?

16 mai 2010

Junto a la Fuente Alemana

Cuando éramos todavía unos adolescentes / nos juntábamos aquí junto a la Fuente Alemana / desde donde nos íbamos a un hotel a hacer el amor. / Hoy me quedé en este lugar esperándote / llegaron los vendedores de globos y maní y las gitanas / llegó primero el crepúsculo y después la noche / vinieron los recuerdos y la melancolía / pero tú no has llegado ni llegarás: / tú me esperas en casa tal vez preocupada por mi demora.
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Tu cuerpo es publicidad de ti misma /me crea la necesidad de ti.
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Mujer / trata de quererme un poco menos / mira que si me quieres tanto / terminaré poniéndome celoso de mí mismo.
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Un día te cansarán mis besos / mis caricias y palabras. / Cuando llegue ese día yo quiero / que valientemente te las ingenies / para serme infiel conmigo mismo.
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Desde hace mucho tiempo / no siento lo mucho que me das / y sólo me fijo en lo poco que dejas de darme.
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de Poemas de amor, de Osvaldo Ulloa Sánchez

28 avril 2010

Las banderas

En las casas en el campo de la región central de Chile se desplegaban, a mediados del siglo pasado, banderas blancas y rojas. La bandera blanca significaba 'se vende pan' y la bandera roja, 'se vende carne'.

Cuando se había vendido todo el pan o la carne, se arriaba la bandera. O más bien se entraba a la casa, porque la bandera no se izaba sino que solía asomar por una ventana o acomodarse en la reja que separaba la casa de la calle.

Esta costumbre debe de haber desaparecido durante los años de la reforma agraria. Busco por encima y no encuentro en la red ni un solo indicio de este recurso minimalista y eficaz del comercio doméstico.

20 février 2010

La repubblica

Antes de asumir la presidencia de Chile, el candidato electo Sebastián Piñera vende, como se lo impone la ley, la aerolínea y el hospital, pero se guarda de vender el canal de televisión y el equipo de fútbol. Sigo considerando, sin embargo, que el paralelo con Berlusconi es abusivo. En Chile aún no se cultivan bananas.

16 novembre 2009

De nada (antes, El Atlántico)

Un vendedor de conexión a internet parisino decide promocionar su negocio avisando que los primeros que se alleguen recibirán dinero en billetes. Platita. Se allegan, como es imaginable, muchos. Tantos, que el promotor se acojona y cancela la oferta. El público allegado se va calentando al verse reúnido y desprovisto de sus expectativas. La policía se encarga de mandar al público de vuelta por donde vino.

Este vídeo que registra el evento es desabrido, salvo el momento (minuto 1) en que un agente del orden dialoga con la multitud.

El agente del orden: Les anuncian que van a distribuir dinero... ¿Dónde, en qué país han visto algo así?
El público: ¡En Estados Unidos!
El agente del orden: Pero Estados Unidos no es Francia. Voilà. Están ustedes descubriendo que entre Estados Unidos y Francia está el Atlántico.

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