Canalblog Tous les blogs
Suivre ce blog Administration + Créer mon blog
MENU
Camino de Santiago
Publicité
15 septembre 2010

La Esperanza

Los 33 (9)

Este miércoles 15 de septiembre de 2010, a las cuatro de la tarde, hora chilena, está previsto, en el hospital de la ciudad de Copiapó, el nacimiento de Esperanza, hija de Ariel Ticona, uno de los 33 mineros atrapados en San José.

Es la tercera hija del matrimonio formado por Ticona y Elisabeth Segovia. Las dos hijas mayores de la pareja nacieron de parto natural, pero Esperanza vendrá al mundo a través de una cesárea. La razón para el cambio de método estriba en que los padres quieren que el parto sea filmado. De esta manera, el padre podrá también ser partícipe del feliz evento desde su refugio a 700 metros bajo tierra.

Las nuevas generaciones de niños chilenos nacen crecientemente a través de cesáreas. Habíamos oído toda clase de razones para explicar el fenómeno. La incompatibilidad entre la cámara y el parto natural es nueva, acaba de salir y viene llegando. Que el parto se produzca justo antes del largo feriado de la fiesta nacional es sólo una coincidencia insignificante.

Por otra parte, alguien podría intentar una analogía con el parto o la cesárea que se prepara para los mineros que esperan en el vientre de la tierra, pero para qué.

La niña iba a llamarse Carolina, pero sus padres han decidido ahora darle el nombre de Esperanza. Es la palabra clave que los une en el mina y fuera de ella, el nombre que le han dado al campamento instalado junto a la bocamina donde viven de manera provisoria las familias de los mineros.

El padre, Ariel Ticona, es el único de los 33 que no se ha mostrado hasta ahora en los imágenes emitidas desde el refugio subterráneo, razón por la que sus compañeros lo han rebautizado como El Incógnito. Su mujer dice que lo suyo es una mezcla de timidez y de porfía. Porfía que lo llevará, está segura de eso, a volver a trabajar en una mina en cuanto consiga salir de ésta.

Como sea, bienvenida Esperanza. Y a sus padres chancleteros (así se les llama en Chile a quienes sólo tienen hijas) recitarles el poema de Nicanor Parra:

Entonces  fue cuando le preguntaron
Si se acordaba de Nuestro Señor Jesucristo.
Las preguntas de ustedes respondió el Padre Eterno
Por más viejo que sea
¿Cómo podría haberlo olvidado?
No  se olvida tan fácilmente a un hijo único.
¿Y no le hubiera gustado tener una niñita?
Y al Padre Eterno se le llenaron los ojos de lágrimas.

M4

Publicité
13 septembre 2010

El boliviano

Los 33 (8)

Pensaba decir algo sobre Carlos Mamani, el único extranjero entre los 33 de San José. Había leído que el día del derrumbe era su primera jornada de trabajo en la mina. Pero resulta que no, que ese 5 de agosto cumplía su primera semana laboral como minero (espero que haya alcanzado a cobrar su salario).

Ahora bien, como me enseñaron mis mayores, no dejes que la realidad te arruine una buena historia. De manera que adelante.

Carlos Mamani nació en el campo orureño, en pleno Altiplano boliviano. Tiene 23 años, está casado y tiene un hijo. Fue su suegro, minero en San José, macero por su oficio, quien lo llevó a trabajar a la mina. De su suegro se creyó en un primer momento que también estaba atrapado tras el derrumbe. Pero no, había alcanzado a salir.

Mamani es el más joven de los 33, el más bisoño y el único extranjero. El único boliviano en un grupo de chilenos. Es de esperar que su posición sea una forma adicional de cohesión para el grupo, y que Mamani sepa sobrellevarla.

Eso, en cuanto a la mina. Fuera de ella, el asunto también tiene su alcance. Piñera, que no da puntada sin hilo, ha prometido que en cuanto se produzca el rescate acompañará personalmente a Mamani en su regreso a La Paz. El rédito político de la operación resulta evidente. Otra cosa es que la operación resulte evidente. Y otra más es que la operación resulte.

M3

Foto de ...

11 septembre 2010

El 34

Los 33 (7)

'El 34' llaman al minero que conducía el camión que salió de la mina San José escasos minutos antes de que se produjera el derrumbe que sepultó a los 33 mineros. Cayeron miles de toneladas de piedra dura y el 34, Raúl Villegas, lo vio por el espejo retrovisor. 'Era como un volcán', dice, 'como un volcán de los que se ven por la tele'.

'Ese día yo salí a la boca de la mina en el preciso instante en que los niveles se derrumbaron', cuenta Villegas al Diario de Atacama.

Haber recargado combustible con anticipación es lo que le permitió salvarse, según él. Y lo que dejó atrapado en la mina a su amigo de toda la vida: 'Yo tengo un colega y amigo que trabaja conmigo en la misma empresa de transportes, que es amigo de niño, nos criamos juntos en la población, y él quedó en la mina por circunstancias, porque en realidad el que tenía que estar adentro ese día era yo, no él, pero yo había dejado mi máquina petroleada el día anterior, y él tuvo que ir a echar petróleo, entonces en ese lapso pasé adelante'.

Villegas, se refiere a su amigo Mario Gómez Heredia, de 63 años, el decano de los 33, y a quien se suele sindicar como líder espiritual del grupo.

Villegas y Gómez se cruzaron en sus respectivos camiones, ese 5 de agosto de 2010, al interior de la mina, y se detuvieron a hablar. 'Y luego, yo seguí mi camino hacia arriba y él hacia abajo'.

C2

Foto de Luis Hidalgo

7 septembre 2010

San Expedito en San José

Los 33 (5)

Teniendo en cuenta la fuerza que ha ido cobrando la cifra 33 en este caso, habrá que escribir 33 y sólo 33 entradas sobre él, al menos hasta el día en que los 33 mineros vuelvan a ver la luz. O sea que no desperdiciaré una de las entradas que me quedan sólo para escribir que llevo varios días sin decir nada, enhorabuena.

Este fin de semana los mineros conferenciaron brevemente con sus familias. Piñera avisó que proyecta construir un santuario sobre la mina. Los mineros enarbolaron rosarios enviados por Benedictus. No todo el tráfico fue confesional, sin embargo. También cupo por la sonda la autoayuda laica. Junto a las biblias, los mineros recibieron los superventas Tus zonas erróneas y Cómo superar la timidez. Ni más, ni menos.

En la superfice se acumulan las efigies de San Expedito, el que hace los milagros ligerito. En materia de velocidad, las dos excavadoras avanzan lentamente, pero el Gobierno se apresura en anunciar que el rescate previsto se adelanta en dos semanas.

Hoy se cumplen 33 días del derrumbe.

46848_1575565306928_1169441134_31711507_4966291_n

Foto de Miguel Ángel Larrea

2 septembre 2010

El porcentaje

Los 33 (4)

Un reciente sondeo de opinión muestra que el nivel de aprobación del presidente de Chile, Sebastián Piñera, sube como la espuma y alcanza el 56%, diez puntos más que antes del caso de los 33 mineros sepultados en la mina San José.

El nivel de aprobación del ministro de Minería, Laurence Golborne, por su parte, se sale de frentón de madre y suma un inédito y staliniano 91% y subiendo. El porcentaje de Golborne es notable porque, antes del caso de los mineros, el hombre sacaba un estupendo puntaje en la rúbrica 'no sabe, no contesta'. Ahora, en cambio, ya es presidenciable, a la espera de que sea Golborne (a la derecha de Piñera en la imagen, de incógnito) quien saque a los mineros de la trampa y a Chile entero del semidesarrollo.

SP_LG

Otro porcentaje: el estado de avance del túnel destinado al rescate de los 33 es, por ahora, bajo. Después de dos días de excavación y habiéndose alcanzado los treinta metros de profundidad, los trabajos están en stand by vistos los riesgos de derrumbe.

Publicité
31 août 2010

El túnel

Los 33 (2)

No sé cuál será el primer túnel del tiempo, si la Caverna de Platón o la cueva de Altamira, lo cierto es que el refugio de los 33 mineros en el norte de Chile no es el único que conecta a la prehistoria con el futuro, a las condiciones de trabajo del siglo XIX con el telemundo del XXI, a la picota con la sonda, al Huis clos sartreano con el focus group. No es el único, pero es el de ahora.

38604_1546737426249_1169441134_31627639_4247759_n

Foto de Miguel Ángel Larrea

30 août 2010

Los 33

Los 33 mineros llevan ya tres semanas atrapados a 700 metros de profundidad en el norte de Chile y su odisea, sin embargo, está aún lejos de terminar.

El 5 de agosto de 2010, mientras trabajaban en las entrañas de la mina San José, en la región de Copiapó, un derrumbe bloqueó la galería de acceso a la mina, de la que se extrae cobre y oro. Tras dos semanas de infructuosos esfuerzos por contactar con los mineros a través de una sonda, los expertos juzgaban mínimas las posibilidades encontrar con vida al grupo de trabajadores.

Pero la sonda obró el milagro, y la alegría de saberlos vivos hizo creer a algunos que el drama terminaba allí. Las autoridades, no obstante, tuvieron que transmitir a los enterrados vivos que el rescate será largo y que, si todo va bien y las previsiones optimistas se confirman, podrían ser subidos a la superficie dentro de cuatro meses, hacia la Navidad. Las máquinas pueden abrir un forado por el que pase un hombre a un ritmo de poco más de diez metros diarios. Lo demás es sacar la cuenta.

Tengo poco que añadir a lo que cuentan los excelentes reportajes que envía Francisco Peregil desde Copiapó. La vida bajo tierra y en el campamento instalado por los familiares junto a la boca de la mina, y los mensajes entre uno y otro. El doble registro de lo privado y lo público, imposible o casi en un caso como éste.  Las grescas entre las señoras 'con papeles' y las queridas. El humor de unos y otros. El minero: Nunca he estado tanto tiempo dentro de una mina (en buen chileno, una mina es una mina y también una mujer). Y el familiar: Gracias por trabajar horas extraordinarias.

La odisea de los mineros es puro y duro drama mítico: las puertas del averno se cierran detrás tuyo y la prueba comienza sin saber cuándo ni cómo terminará. Y pura telerealidad: la sonda no permite extraer a los mineros pero sí su imagen y sus voces, y una comunicación relativamente fluida entre los enterrados vivos y el público exterior, multiplicada a través de los satélites. Con los 33 encerrados, la tele tiene al fin el verdadero reality, dice con razón Manuel Lahoz.

La mitología es escueta y la telerealidad redundante. Entre ambas media la República y sus símbolos. El primer mensaje que enviaron los mineros consistió en corear el himno nacional chileno, la única canción que nos sabemos todos. También porque viene al caso. Puro Chile es tu cielo azulado, puras brisas te cruzan también, dice el himno y es eso exactamente a lo que los mineros aspiran. Y en su verso final propone esta oposición radical: la libertad o la tumba, el asilo contra la opresión. La República, la solidaridad republicana, es el todo o nada de los mineros, la única que puede sacarlos de allí, con una ayudita de la tecnología.

Como los futbolistas en el Mundial, los mineros cantan la canción nacional con una mano en el corazón, y como las víctimas del 8.8 de hace seis meses se envuelven en la bandera tricolor. Chile lleva un año con la bandera a tope y nadie quisiera que lo acabase con ella a media asta.

La empresa estatal del cobre, Codelco, cuenta con pundonor los años, los meses y los días en que la extracción cuprífera estatal no registra accidentes fatales. En la mina San José, la salida de emergencia, que los propietarios de la mina se habían comprometido a construir cuando obtuvieron la autorización del Estado chileno para reabrir la explotación minera, tras varios derrumbes en el pasado, no estaba disponble en el momento del accidente. Cuatrocientos euros les  hubiese costado habilitarla a los dueños de la mina. Habrá que ver cuál será la factura al final de la aventura. Y quién la pagará.

SJ

Foto de Miguel Ángel Larrea

18 août 2010

Como cantaba Ringo Starr

Hay que ser muy pasmado para seguir hablando del pulpo Paul un mes después de terminado el Mundial. Pero cada cual sigue su camino y el mío es empedrado. Así es como me propongo profundizar en el asunto.

Théodore Monod decía que, tras la explosión atómica, el candidato mejor calificado para sobrevivir y enseñorearse por el chamuscado mundo es el pulpo. Tiene tres corazones, ocho brazos y nueve cerebros, y vive en las profundidades abisales.

Se cuenta también que Ringo Starr compuso su famoso Octopus Garden en Cerdeña, una vez que ordenó su consabido fish and chips y le trajeron pulpo. Lo probó de mala gana y acabó gustándole. Luego, el capitán del barco le contó una historia según la cual en los fondos marinos los pulpos recogen piedras preciosas para construir su jardín. Con eso y tres acordes, Ringo hizo su contribución a la historia de la música submarina.

Pues bien, que los pulpos son inteligentes ya lo sabíamos. Los científicos son más proclives a trabajar con monos, conejos y ratas, pero quienes lo han hecho con pulpos ya han dado su veredicto: los pulpos son inteligentes porque aprenden rápido.

Y no han ido más lejos hasta ahora por una triste condicionante biológica. Hacia los tres años de vida los pulpos se aparean y reproducen. La madre pone sus huevos en una grieta y los cuida hasta que se abren. Durante ese periodo no come ni duerme, de tal forma que en cuanto los pulpillos se echan a nadar la madre muere de agotamiento.

No hay así posibilidad de socialización, de transmisión del acervo de la especie. Los pulpos comienzan una y otra vez la historia desde cero. O sea, se dejan atrapar por redes y arpones y acaban en el plato de Ringo Starr.

Si las madres pulpo pudiesen enseñar a su descendencia lo que ellas han aprendido, el jardín del pulpo sería más grande y más prolífico. Y tendría, como todos los jardines, un enano a su cuidado, un enano que cantaría al piano esta bonita canción:

Oh what joy for every girl and boy
Knowing they're happy and they're safe
.

O

4 mai 2010

Cómo aprender a escuchar según el método del doctor Sordo

Esta tarde en la librería, conferencia. ¿Cuántos de ustedes conocen a una persona feliz?, pregunta el autor conferenciante. Levantan tímidamente la mano dos o tres. ¿Cúantos de ustedes conocen a dos personas felices?, insiste el autor. ¿Por qué consentimos en dedicarle tiempo a asuntos superfluos y no a la búsqueda de la felicidad?

La semana pasada, la autora conferenciante trataba sobre el arroz y su relación con la persona integral. Bastante público también. Por lo visto, la librería se ha ido especializando en la organización de  encuentros con autores de libros de autoayuda, y tal y cual.

Intento concentrarme en la lectura de la chaqueta del libro que he ido a buscar (Las curas milagrosas del Dr. Aria), pero alguna atención hay que prestarle al entorno. Tanto así que me siento súbitamente contagiado por la atmósfera y me digo que hace falta otro libro de autoayuda, el libro de la autoayuda definitiva: La autoayuda y otras ayudas, o Cómo transpirar miel a cada instante, o Cómo vivir cien años y no morir en el intento, o Cómo aprender a escuchar según el método del doctor Sordo, o, incluso, Cómo acudir a la cita con la calva (y esto último va en serio).

G

Goya atendido por el doctor Arrieta

7 juin 2010

El acantilado

(Tres días en Inglaterra, y 5)

Pasé tres días en Inglaterra, en el condado de Kent, sin ir más lejos, y llevo ya siete días contándolo. Pero acabo ahora mismo.

El barco es un avión que flota y en el que se puede pasear por la cubierta. Desde allí, el capitán y su adjunto son igualmente admirables dirigiendo la maniobra. Los acantilados están tan blancos como suelen. En algunos puntos la forma de la isla es tal que pareciera que fuese a arrojar al mar lo que le sobra. Es comprensible que el último en tomarla lo hiciese hace mil años. Sin exagerar. Es que la isla es así, como se la ve por el catalejo.

Los prisioneros napoleónicos mataban el hambre en las mazmorras de Rochester esculpiendo en huesos de cordero reproducciones de la flota inglesa, que los carceleros negociaban fuera. La leyenda quiere que cuando se les acababa la materia prima se mataban entre ellos.

Salimos a la superficie y buscamos el mar. Cuesta hablar mal del mar, pero no hay más remedio. Este mar oscuro, este mar hediondo.

En Sissinghurst, en Knole, en cambio, huele a wisteria. Llevados por el perfume, nos embarcamos en este diálogo:

-Las plantas atraen a los insectos con el olor, el color y la forma de sus flores.

-Y el ruido.

-¿Qué ruido?

-El que provoca el viento entre las hojas. Si el color y la forma existen gracias a la luz, el olor y el rumor existen gracias a la brisa.

-Mmm.

Hablando de vientos, en el salón toca un quinteto (flauta, oboe, clarinete, trompa y fagot). Están vestidos de riguroso terno de color marengo, con camisa blanca y zapatos negros, pero los calcetines los llevan de diez inflamados y diferentes colores.

Con esos acordes decimos adiós a las blancas chimeneas de Kent y reaparecemos en Calais. En torno al puerto, a sus industrias feas como enormes radiadores oxidados, pululan grupos de hombres jóvenes, iraquíes, afganos (vaya, qué curioso, justamente de allí donde combate el ejército británico). Nadie sabe qué hacer con ellos, aparte de impedirles el paso. Ellos sí saben qué quieren: entrar en Inglaterra.

Inglaterra está más densamente poblada que la India. Pero a ellos, a los que consigan cruzar el Canal y trepar el acantilado, no se lo parecerá. Les deseo buena suerte. Esa noche duermo en casa.

DSC06743

 

5 juin 2010

La vuelta al mundo

(Tres días en Inglaterra, 4)

Un viaje siempre es otro viaje. Cuando la Tita era una niña, la emprendimos un día rumbo a la isla grande. Entonces los barcos eran lentos y los trenes puntuales, de manera que dormimos esa misma noche en Hastings. La dueña del hotel era chipriota. Un viejo cartel que colgaba en el pasillo mostraba un espectáculo llamado Greek Stravaganza. Cuando la señora nos ponía el desayuno, la imaginábamos danzando entre las mesas.

En la parte alta de la ciudad, en el East Hill, los libreros cerraban temprano pero dejaban junto a la puerta una caja con libros viejos y una hucha donde depositar el importe. Así fue como nos hicimos con un ejemplar de La Vuelta al mundo en ochenta días, con esta dedicatoria: Presented to Benjamin Read for good conduct and attention. R. L. Lambert, Teacher. St Edmun's Sunday School, 30th November 1919. Benjamin Read, el que leyó joven, el lector precoz.

Al anochecer, después de pasear por la playa y los acantilados, la Tita miraba su ejemplar de Angelina Ballerina y yo leía el libro de Verne y luego se lo iba contando. Capítulo tras capítulo, hasta la última frase: And in truth, reader, would not you go round the world for less than that? // En vérité, ne ferait-on pas, pour moins que cela, le Tour du Monde ? // Y, en verdad, lector, no darías por menos que eso la vuelta al mundo?

Hastings

2 mai 2010

El hombre que confundía a su amante con un violín

CT

Tras Infancia (África del Sur) y Juventud (Inglaterra), John Maxwell Coetzee describe la vida que llevaba a su regreso a Ciudad del Cabo a comienzos de la década de los setenta, cuando tenía treinta años.

Para hacerlo, se da por muerto y envía a un biógrafo a entrevistar a cinco personas importantes en su vida de entonces. Cuatro de ellas son mujeres. Todas, menos una, viven ahora en Europa y América. El propio Coetzee, como se sabe, vive desde 2002 en Australia.

El libro se llama Summertime. Se entiende que la treintena es el verano de la vida, más o menos el tiempo del ardor, del sol por todo lo alto, el tiempo de la reproducción, el que precede a la cosecha. En el que el sexo tiene un lugar cenital, el sexo o su ausencia. De las cuatro mujeres del relato, dos fueron sus amantes, la tercera se negó a serlo, y la cuarta es su prima, con quien, cuando niño, pensaba que se casaría.

Coetzee no duda en mostrarse, a través del relato de quienes lo conocieron, como un hombre disminuido o desfasado frente al embate del instinto. Desmañado en el terreno de las relaciones sociales, tironeado entre el calvinismo de sus ancestros, la ambigüedad de su generación y su propia gana y desgana. No duda en mostrase muchas veces risible. El hombre que confundía a su amante con un violín, El hombre que dejó olvidado un condón usado en la cama de su amante, El hombre que obligó a su prima a pasar la noche en el desierto de donde los rescató un viejo con un burro, El hombre que perdió la dignidad porque se enamoró podrían ser unos cuantos títulos alternativos para el libro.

Poniéndose en primer plano, Coetzee, en un calculado ejercicio literario, lleva la atención del lector hacia quienes en una biografía convencional quedarían ensombrecidos, y convierte a Summertime en un libro sobre las mujeres que lo amaron, mucho, poquito o nada, y sobre la sociedad sudafricana, que vivía por entonces el apogeo y el comienzo del fin del apartheid. Summertime es también un libro sobre su padre viudo, cuyo final, del libro y del padre, es doblemente triste.

Summertime es una obra maestra. ¿Maestra? La mayor emoción contenida dentro de la forma precisa.

Undated fragments: It is a Saturday afternoon in winter, ritual time for the game of rugby >

16 avril 2010

El río

'Avistado en territorio rebelde el médico secuestrado en Congo', titulaba EP el lunes 12 de abril 2010. (Buen título, por lo demás, asaz sinóptico).

Unos días antes el médico español Mario Sarsa había sido secuestrado por insurgentes mientras navegaba por el río Congo, al norte del país, y al día siguiente del avistamiento fue liberado. Indemne y depilado. Porque, según el ministro de Información del Gobierno congoleño, Lambert Mende, no hubo pago de por medio para conseguir su liberación: el médico habría sido secuestrado por los pelos y, por lo tanto, completamente afeitado por un dirigente rebelde que cree en amuletos mágicos hechos con pelo de blanco para protegerse en el combate.

Los secuestradores han estado sembrando el pánico entre los habitantes de la región y de la ciudad de Mbamdaka (cuna del extinto tirano Mobutu). El 4 de abril, un ataque en Mbamdaka se saldó con 36 muertos. En Congo River, la película de Thierry Michel, puede vérseles en acción (minuto 1).

A

14 mars 2010

Sobredosis de kriptonita

Elvira Lindo escribe hoy que las personas que pretenden ser originales suelen ser una copia exacta de otras personas que quisieron ser originales antes. Nada original, por lo demás. Eso se lo he oído decir yo a mi tío desde que éramos pequeños él y yo. Pues bien. En el mismo momento en que la Lindo escribía eso, unos periodistas georgeanos mostraban por la tele un supuestamente original engendro según el cual Rusia volvía a invadir Georgia.

No falla, cada tanto un seudo original de la redacción necesita cifras de audiencia y que hablen de él, para todo lo cual se le ocurre la original idea de soltar un bulo campanudo. Un documental de ficción. Lo hizo la BBC hace casi un siglo, Orson Welles con sus meteoritos y sus marcianos puso a NY patas arriba en 1936, y hasta la televisión pública belga mandó a su rey al exilio en el Congo hace tres años a cuento de la falsa declaración de independencia de Flandes. Superman es periodista y a veces abusa de la kriptonita.

Su

Lo único real en la falsa noticia de la segunda invasión rusa a Georgia es el infarto que mató a una telespectadora.

15 juin 2015

Manifiesto dos estaciones

Lleno el tren de mañana, camino de Bruselas. Lleno de manifestantes contra la prolongación de la edad mínima para jubilarse que en Bélgica pasará a ser de 65 años hoy a 66 en 2025 y a 67 en 2030, vía la reforma en curso impuesta por el Gobierno de nacionalistas flamencos y liberales.

Hablo un poco con los manifestantes en el tren, manifiesto dos estaciones hasta llegar a la mía. La manifestacion transcurriría luego en el centro de la ciudad al mediodia.

Source: Externe

Frank Vandenbroucke, entonces joven ministro SPA —socialistas flamencos— decidió hace veinte años dedicarle un doctorado en Oxford a la cuestión y afirma que sí, que es imperativo posponer la edad de jubilar, aumentar el tiempo de cotización a la seguridad social para mantener a flote el conjunto de las prestaciones sociales. No voy a contradecir. También es cierto que si los jóvenes consiguieran trabajar algo de equilibrio aportarían a las finanzas públicas.

En fin. No había jóvenes en el vagón como para prenguntarles su opinión. Los sindicalistas eran todos cincuentenarios. En los hechos, la edad media de jubilación en Bélgica es de algo menos de sesenta años. Los manifestantes del tren probablemente se jubilarán antes de los 65. En cambio, los jóvenes que hoy buscan su primer trabajo sí veran su derecho a la pereza pospuesto cuando decaiga la fuerza física.

Bueno sí, había un joven, al fondo. Al bajarme vi su imagen repetida, ya que se miraba en el espejo de la pantalla del móvil. Probablemente corregía su peinadillo o la línea de las cejas. Como si el vagón fuese un yate y los añosos manifestantes fuésemos su grupito de amigos. 

3 janvier 2016

Coronando el Roque Nublo

Gran Canaria, 2

En una isla volcánica, decir que has alcanzado su centro y coronado su punto más alto es incurrir en una redundancia. Desde el Roque Nublo de Gran Canaria, su punto central y cenital, puede verse además a la distancia el Teide, de modo que ambas islas, Gran Canaria y Tenerife, parecen una sola, y tal vez lo sean.

Source: Externe

_______

Las Canarias están frente a África pero tienen poco que ver con África. Son el extremo sur de España y tal vez sean el extremo norte de América del Sur. En el sentido de que tal vez sean lo que sería América si fuese española. Qué idea tan grasiosa la tuya, qué idea tan reacsionaria. Llevas aquí 48 horas, y ya sueltas campanudeses cohonudas.

____________

El modelo de negocio de este hotel donde pernoctamos es propiamente insular: los dueños son canarios, el personal filipino.

2 janvier 2016

El Teide

Gran Canaria

Extremo occidental de la Tierra conocida, a las Islas Afortunadas sólo llegaban los héroes tras haber vencido las trampas que les tendía el dios del mar Nereo. Por nuestra parte, nosotros llegamos en Ryanair. En la antigüedad sólo llegaban también hasta aquí las almas en busca del eterno reposo, tal como hacen los jubilados en el presente.  

Entre los héroes que nos precedieron, el más notorio es Hércules, a quien le fue ordenado coger tres manzanas de oro del jardín de las Hespérides, las hijas de Atlas, el que sostiene el cielo. El jardín de las Hespérides, se entiende, es este desde donde escribo, nombre mítico estas islas eternamente primaverales, como Campos o Jardines Elíseos.

El árbol que daba tres manzanas de oro puntualmente al incio de cada nuevo año estaba al cuidado del dragón Ladón, que echaba fuego por sus cien bocas para alejar a los importunos. Hércules le atestó un tal mazazo que las gotas de sangre del dragón salpicaron las siete islas del archipiélago y de cada una de esas gotas de sangre creció un drago, al árbol emblemático de las Canarias.

Source: Externe

Hay quien dice, nunca falta, que el fuego, más que de las cien bocas del dragón, salía de la boca del volcán Teide, el punto más alto de Iberia, al que presentamos nuestros respetos desde la ventanilla del avión. Y claro que un volcán en erupción o un dragón iracundo serán un espectáculo comparables a los fuegos de artificio del año nuevo en Bruselas, anulados por amenaza terrorista, o a los fuegos aficionados de mi pueblo, puntuales en su celebración modesta. Maneras todas, como estas líneas, de desear un feliz año nuevo.

1 janvier 2016

Voy vuelvo

Voy camino de G C.

Anoche la luna salió puntualmente a medianoche. Nunca había visto asomar la luna en el momento justo del cambio de año. Detrás de ella vinieron los fuegos artificiales aficionados. Una novedad este año, unos farolillos rojos que surcan el cielo perdiéndose a lo lejos, como si fuesen drones. O aviones.

Poco más. Unos niños que asoman a las ventanas en piyama y la sombra de la madre que los manda de vuelta a la cama. Después de los fuegos, las calles del pueblo quedaron tranquilas como cualquier noche de invierno. 

Comienza un año más. Que sea bueno para todos.

Source: Externe

3 octobre 2015

El pestillo

Domingo de otoño en el Jardin de Luxemburgo, en París. La multitud se despliega como si estuviera en el salón de su casa. Se leen novelas, el diario, el tablero del scrabble, se hacen selfies junto a la fuente de los Medici. Los niños juegan a acumular castañas. 

A dos pasos de allí, la exposición Fragonard. Dudo si entrar o no, así es que entro. «En París, en medio de esos marquesillos, me siento pesado», decía Claus. Por mi parte, quiero ver cómo me siento en medio de esas marquesillas que pintaba Fragó justo antes de que las pasaran por la guillotina.

Allí están sobre los muros. Naricillas, pezoncillos, sexos imberbes, cachetes sonrosados en caras y culos. Todo en tonos pastel de crema —bocado-rosa-celeste—. Decoración de tocador, entre muebles lacados y divanes. Cialis para amadores pudientes y potencialmente impotentes. 

Y allí en medio de esas naderías, quién lo diría, un chef d'oeuvre.

Jean-Honoré_Fragonard_009

Dos gestos cuentan la historia de la escena.

El del hombre es unívoco, como la fuerza que lo levanta sobre sus pies para echar el pestillo.

El de la mujer es ambiguo, porque su cuerpo se despliega y se repliega a la vez, su apertura se combina antagónicamente con el apartamiento de su cabeza. Lleva una mano a la cara del hombre como si quisiese apartarlo y alza la otra tras el brazo masculino no se sabe si para empujarlo a echar el pestillo o para retenerlo. Para que la escena tenga o no tenga lugar.

Porque el famoso pestillo es una doble llave que cierra la puerta a los testigos por detrás del cuadro, mientras que lo abre por delante para los espectadores.

Bueno, y tanto más: la continuidad de las telas, la manzana sobre la mesa, las flores por el suelo...

28 janvier 2010

Ragú de perro rubio

Diario de Uagadugú (5)

Escucho en la radio la noticia de la muerte en un incendio de una de las esposas de un joven rey aldeano. El fuego se declara en unos pastizales y se viene sobre la corte de este rey. Mientras todos intentan proteger la arboleda sagrada, la mujer, madre de tres niñas y embarazada de seis meses, queda atrapada por las llamas. Cuando el joven rey es puesto al tanto del drama intenta matarse, pero se lo impiden. Pobre rey aldeano, ya no decide ni si vive ni si muere.

Hablando de poder de decisión, ayer estuve en el despacho de la máxima autoridad del Estado en una provincia. Qué comediante, qué zalamero. Cuánto debe de detestarnos por tener que conformarse con nuestra visita, él que se sabe ministrable y se sentirá relegado en aquel agujero. Cuando entrábamos a su despacho, en fila india y saludando como escolares obedientes, corrió muro arriba una salamanquesa (otra), se metió detrás de un mapa administrativo y se puso a dar chasquidos a su curiosa manera.

Ahora es el crepúsculo, asoma la luna creciente y vuelan los murciélagos. Mis vecinas cocinan: en el patio las pobres, las pudientes en la cocina. Huele a leña y a puré de mijo.

Le pregunto a E a qué sabían las presas de perro que se almorzó ayer. Dice que a carne de caza. Que es un sabor fuerte, que no necesita salsa, sólo un poco de sal y de picante. Le pregunto si se trata de cachorros o de perros viejos, y dice que todo perro en buen estado vale para un ragú, que del perro se come todo, que no se lo desuella sino que se lo pela al fuego, porque también la piel está muy buena. Los perros africanos son de talla media y rubios. No todos los burkineses los comen, hay que descontar a los musulmanes y a algún que otro tabú, e incluso a algún  renuente al plato. Me olvidé de preguntarle cómo anda el perro de precio.

También pude preguntarle si come también ratas, culebras u otros bichos por el estilo, contenidos en la rúbrica carne de caza. Lo dejé para más tarde porque se acercaba la hora de la comida. Pusieron conejo, y estaba bueno, mejor que la carne de esos pollos atletas que corren moviendo las patas como si pedalearan, y aquí llaman ciclistas.

Por cierto, si la vida de la gente es dura, hay que ver cómo es la vida de los animales. De un camión cuelgan por todo el borde exterior de la carrocería decenas de gallinas vivas, cabeza abajo. En otro camión se aprietan las vacas, y como sobran patas y cuernos, sus celadores las apisonan. Así con todo. Los animales corren libres por calles y caminos en plena divagation, provocando sustos y trastazos. Pero cuando les llega la hora, la peor es la hora previa. Suerte que tienen las salamanquesas de ser intragables.

DSC05216

 

12 octobre 2009

El strip tease

Un programa de televisión belga, Strip tease, impuso una manera de mostrar a la gente de este país en toda su asombrosa banalidad (y en toda su banal asombrosidad). Después de haber visto unos cuantos episidios de Strip tease, los belgas hacen lo posible por reproducir la emisión a diario, por no salir jamás del encuadre del camarógrafo.

Así, la elección de Miss SDF (sans domicile fixe, homeless). La ganadora es la del perrillo.

Miss_SDF
____________________

Le Petit Robert 2010 se pone hoy a la venta. Trae, como cada año, unas cuantas palabras nuevas. La cara cambiante del mundo, como quien dice, o su maquillaje reciente: bling-bling, buzz, sex-toy, zénitude.

29 avril 2007

Descalzo por el camino

06_renato

EL MÉDICO CHILOTE Renato Alvarado prefiere caminar descalzo. Y así anduvo el Camino de Santiago, de Roncesvalles a Compostela. El periodista que lo entrevista hoy en LUN entiende que hizo el camino de oeste a este. Y, seguramente por inadvertencia,  se inventa el peregrino al revés.

Conocer a Renato en 1974 fue una de las pocas alegrías de ese horroroso año. La clandestinidad lo obligaba a llevar alpargatas, pero en cuanto podía se descalzaba. Ese mismo año lo atrapó la Dina, la policía política de Pinochet. En Villa Grimaldi, cuenta, se le acercó una vez un torturador y le hizo esta pregunta: «Doctor, ¿cree usted que este trabajo me puede afectar la salud?».

21 janvier 2023

Azul que es pura memoria de algún lugar

AL PASAR del portugués al español dar con lo que se acerca y se asemeja no es difícil si se hace con esmero. No digo que yo lo consiga pero aquí lo dejo.


TREM DAS CORES
Caetano Veloso

A franja da encosta cor de laranja
Capim rosa-chá
O mel desses olhos luz
Mel de cor ímpar
O ouro ainda não bem verde da serra
A prata do trem
A lua e a estrela
Anel de turquesa


Os átomos todos dançam
Madruga
Reluz neblina
Crianças cor de romã entram no vagão
O oliva da nuvem chumbo ficando pra trás da manhã
E a seda azul do papel que envolve a maçã


As casas tão verde e rosa que vão passando ao nos ver passar
Os dois lados da janela
E aquela num tom de azul quase inexistente
Azul que não há
Azul que é pura memória de algum lugar


Teu cabelo preto
Explícito objeto
Castanhos lábios
Ou pra ser exato lábios cor de açaí

E aqui trem das cores
Sábios projetos
Tocar na Central
E o céu de um azul celeste celestial.

treno_2

TREN DE LOS COLORES

La franja de la ladera color naranja
Capín rosa de té
La miel de esos ojos de luz
Miel de color impar
El oro aún no bien verde de la sierra
La plata del tren
La luna y la estrella
Anillo turquesa


Los átomos todos danzan
Madruga
Reluce la niebla
Unos niños color granate entran al vagón
El oliva de la nube gris va quedando atrás en la mañana
Y la seda azul del papel que envuelve la manzana


Las casas tan verde y rosa que van pasando al vernos pasar
A los dos lados de la ventana
Y aquélla en un tono azul casi inexistente
Azul que no hay
Azul que es pura memoria de algún lugar


Tu cabello prieto
Explícito objeto
Castaños labios
O para ser exacto labios color de azaí


Y aquí el tren de los colores
Sabios proyectos
Entrar en la Central
Y el cielo de un azul celeste celestial.

 

(La pintura es de Sandra Chinelate

7 septembre 2006

Grecia 907

 

La inminente publicación de «Declaración jurada» (Ediciones Universidad Diego Portales) pone de manifiesto la capacidad del mítico poeta para literaturizar las declaraciones judiciales, los currículum laborales y el peculiar género de las cartas abiertas.



Roberto Merino

A mediados de 1981 —el año en que murió— , Rodrigo Lira estuvo empeñado en darles un orden a sus trabajos poéticos. Por un lado agrupó, bajo el título de «Marginalia», los textos de juventud que no alcanzaron a ser divulgados en revistas ni en presentaciones públicas y de cuyo destino literario no estaba muy seguro. En otro montón quedaron los poemas cuya selección fue la base del «Proyecto de obras completas», a estas alturas los más conocidos por los lectores.

Fuera de programa, sin embargo, han subsistido otros escritos suyos de naturaleza ocasional. Estos son, en su mayoría, los que conforman «Declaración jurada», este nuevo libro póstumo. Aparte de un poema angustioso («Grecia 907») y de una aventura de escritura colectiva en la que nos embarcamos Lira, Antonio de la Fuente y yo en 1980 («San Diego ante nosotros»), lo que nos muestra «Declaración jurada» es la inclinación del autor por literaturizar los formatos funcionales: el de las declaraciones judiciales, el de las cartas al director, el de las cartas abiertas («relativamente abiertas», en su caso), el de los currículum de quienes buscan trabajo.

La intención de estos textos es evidentemente paródica, si bien están pensados para lograr propósitos definidos: en la carta al director de El Mercurio, Lira pretende rectificar un cúmulo de informaciones aparecidas en un artículo de Enrique Lafourcade sobre el panorama poético nacional del año 81; en la carta a Raúl Zurita, solicita de éste que le ceda su lugar en un recital a realizarse en el contexto del Segundo Encuentro de Arte Joven (1980); por medio de «Currículum vitae», en tanto, contestaba un aviso clasificado en que se ofrecía empleo en una agencia publicitaria. Por último, el trabajo que da título al libro «Declaración jurada» (1977) es a la vez la narración realista de un malentendido callejero y una forma de ponerse el parche ante las eventuales consecuencias que el episodio podría acarrearle en una época de omnipotencia policial.

Me da la impresión de que lo que resulta emocionante en estos textos es el modo en que se deslizan —por detrás del telón de fondo— las huellas de la vida: la del propio Lira y la del país en general. La cesantía, el agobio, la situación existencial de un tipo que se dedica a la poesía son los subtemas de estos constructos en los que Lira no abandona su permanente labor de bricoleur sobre la materia del lenguaje. Queda a su paso, como un sedimento, una imagen borrosa de la ciudad en la que todos rendimos por entonces nuestros huesos y nuestras energías.

Este sería, en principio, una especie de efecto poético ajeno por completo al que asociamos habitualmente a la lírica. Los textos delatan —por parte del autor— una necesidad que lo acompañó siempre: la de escribir y reescribir como fuera, al margen de las circunstancias pero con notoria atención a ellas. Son textos de emergencia, proyectados y realizados para exorcizar una realidad que siempre parecía ir a contrarritmo de los deseos.

pixel

LiraDeclaracionJurada
Grecia 907 (1975)

De repente
no voy a aguantar más y emitiré un alarido
un alarido largo de varias horas
previamente habrá que tomar precauciones-
habré electrificado mi balcón
cerrado la puerta con llave
(se me olvidaba que he de instalar una reja
en la ventana del baño)
sembrado mis paredes con amuletos fabricados
en noches de viernes a sábado
de tal manera que los tanques
queden atascados a varios cientos de metros de distancia
los pilotos de los jocker panthers
no puedan controlar sus lúpings y se estrellen
justamente encima de los camiones de soldados
que justamente habrán chocado con los tanques
que estarán atascados en el asfalto
que empezará a derretirse
a los pocos minutos
del alarido que emitiré cuando
no aguante más.

De repente
no voy a aguantar más:
ya no bastará con las pajas mías de cada noche
con los pitos nuestros de cada día
y cuando ya no basten los opiáceos
los sicofármacos
los tranquilizantes mayores o menores
las botellas de vino cerveza pisco o agua mineral.

Previamente
me habré mesado los cabellos y las barbas
las cejas, las axilas, los vellos pubianos
me habré dado largos baños de tina y extensas duchas
y cuando todo eso ya no baste
emitiré un largo y potente alarido.

Entonces
las ventanas del edificio Diego Portales
estallarán en varios miles de pedazos
llorarán las guaguas las monjas las doncellas y los ancianos
los profesores deberán suspender las clases
los teléfonos comunicarán con números equivocados
pero no importará porque nadie podrá hablar por teléfono:
mi alarido impedirá que se escuche
lo que tenga que decir la gente que llame desde Mendoza
desde Arica San Vicente de Tagua Tagua o desde las Antípodas
preguntando qué pasa
qué es ese zumbido extraño
que parece provenir desde Santiago de Chile
Y la gente que pasa por la calle Ahumada
tendrá que correr a refugiarse en los agujeros del Metro
y los niños que cantan en los micros
cantarán más fuerte que nunca
quizá si por primera vez con alegría
al ver que las ventanas
primero se trizan
las trizaduras se extienden por las carrocerías de hojalata
y el techo cae sobre los pasajeros
sin causarles daño alguno y permitiéndoles respirar
pues mi alarido hará que el smog se disipe
es decir se concentre en las oficinas públicas
por donde entrará a través de las ventanas rotas (...)

(fragmento)

12 février 2018

Un día me fue bien en la vida

Este 2018 se cumplen cien años de la muerte de Debussy. A mí Debussy me cae bien porque gracias a él un día me fue bien en la vida. Yo era un jovencísimo postulante al conservatorio. Pero no era el único, por lo que había que pasar por una exigente entrevista con la dirección del conservatorio en pleno.  ¿Qué música le gusta a usted?, me pregunta a boca de jarro la directora. Para mí la música comienza con Debussy, contesto. Está aceptado, me dice. Llevo entrevistados a doscientos candidatos y a todos les gusta la música barroca.

Debussy

Debussy en el conservatorio

Publicité
Camino de Santiago
Publicité
Sobre el nombre de este blog
Publicité
Derniers commentaires
Publicité