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Camino de Santiago
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6 avril 2013

La novela de Anya

Esperando su último libro, The Childhood of Jesus, releo Diario de un mal año, de JM Coetzee. Se me agolpan los términos que quisiera dedicarle, tanto así que al final no digo nada.

O apenas esto, que se trata de un ensayo, que su autor llama Opiniones contundentes, y a la vez de una novela, con tres personajes, intriga y desenlace, que yo llamo La novela de Anya, y ambos textos están contenidos en un formato de diario, tal como señala su título.

Para ilustrar la relación entre Anya y el autor (el  señor C, o Juan, como lo llaman Anya y su novio), escojo dos extractos. El primero da cuenta de las impresiones del autor cuando conoce a la joven Anya, al inicio de la historia. En el segundo, la voz de la joven cierra el libro.

«Mientras la miraba me invadió un dolor, un dolor metafísico, que no traté de reprimir. Y de una manera intuitiva ella lo supo, supo que al viejo sentado en una silla de plástico en el rincón le ocurría algo personal, algo relacionado con la edad, el pesar y la tristeza de las cosas. Algo que a ella no le gustaba en particular, que no quería recordar, aunque era un tributo a ella, a su belleza y frescura, así como a la brevedad de su vestido. De haber procedido de otro hombre, de haber tenido un significado más sencillo y directo, podría haber estado más dispuesta a aceptarlo de buen grado; pero viniendo de un viejo su significado era demasiado difuso y melancólico para un bonito día en el que tienes prisa por terminar las tareas».

«Volaré a Sidney. Haré eso. Le sostendré la mano. No puedo irme con usted, le diré, va contra las reglas. No puedo irme con usted pero le sostendré la mano hasta que llegue a la puerta. En la puerta podrá soltarme y sonreírme para demostrar que es un chico valiente y subir a bordo de la barca o lo que sea que deba hacer. Le sostendré la mano hasta la misma puerta, estaré orgullosa de hacerlo. Y luego haré la limpieza».

Como se ve, se trata de La Muerte y la doncella. Sólo que, a diferencia de la obra de Schubert, en este Diario de un mal año no es de la muerte de la joven de lo que se trata, sino de la muerte del narrador.

JMC

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12 février 2013

Entre el carnaval y la cuaresma

CC

Como en la Bruselas de antaño, la de Bruegel padre e hijo, a esta hora se disputan la calle el martes de carnaval y el miércoles de ceniza. El carnaval avanza por la izquierda, alegre y envalentonado, con la panza llena y la maneras sueltas. La cuaresma lo hace desde la derecha, con recogimiento crispado y su tono cerúleo. Entre la taberna, a siniestra, y la iglesia, a diestra, se acaba el carnaval y comienza la cuaresma. Aunque, si se fijan bien, los dos cortejos sólo se disputan el primer plano. Atrás, la vida sigue como siempre, como puede, a medio camino entre la alegría y la tristeza.

7 mars 2013

El clon cool

Inesperadamente, algo bueno en un diario chileno: este cuento de Jaime Collyer, Swingers.

Un relato sobre el clon cool como posibilidad de uno mismo, como fórmula para alcanzar el estado de sosiego que busca todo caballero.

Interés añadido de esta falsa historia de ciencia ficción: asomarse y ver cómo pasaron la tarde de ayer los Ortúzar, una pareja de la clase ascendente en el Chile emergente.

P

Óleo de Peter Ravn

30 avril 2013

El enemigo del aduanero

Luxemburgo es un país tan pequeño que su superficie sólo puede medirse en campos de fútbol.

Es un país rico, dispone del PIB por habitante más alto del mundo. En la clasificación del PNUD en materia de desarrollo humano, sin embargo, sólo ocupa el número 26, tres lugares por debajo de España. Un contrasentido por donde se lo mire. Pasa que hasta hace pocos años (2003), Luxemburgo no disponía de una universidad. Lo que no impedía a los luxemburgueses formarse profesionalmente en París, Bruselas o Berlín, pero le bajaba el pelo al país en estas comparativas internacionales.

En Luxemburgo vive medio millón de personas y casi la mitad (42.9) son extranjeros. En Rumania, por ejemplo, hay un 0,12 de extranjeros y en Bulgaria un 0,33, mientras que en Suiza hay un 21,2. A la luz de estas cifras, uno tiende a interpretar que las sociedades ricas son atractivas para los extranjeros. Lo que es cierto. Pero olvida que las condiciones de acceso a la nacionalidad suelen ser en esos países más restrictivas.

En materia de idiomas, en Luxemburgo la gente practica un trilingüismo rélax. En vez del bilingüismo impositivo que impera en Bruselas, donde cualquier minucia debe estar forzosamente en flamenco y francés, los luxemburgueses combinan el uso del francés y el alemán con cierta naturalidad. Los carteles están a veces en una, a veces en otra. Lo mismo pasa con la comunicación oral: la gente suele hablar en luxemburgués, pero responden en francés o alemán de buen grado si es necesario, sin hacer mayor cuestión del asunto.

En fin, Luxemburgo, es el país del Tío Eustaquio, aquél que lo pintaba todo uno y otra vez. Las casas lucen siempre recién pintadas de colores pastel. Una curiosidad, eso sí: no hay casi casas pintadas de verde. Tal vez porque el paisaje ya es suficientemente verde, o por otra razón que se me escapa.

Escribo estas líneas desde Schengen, en la confluencia entre Francia, Alemania y Luxemburgo, donde se firmó (sobre una barcaza en medio del río Mosela, en cuyas ribas se cultivan vinillos muy alegres) el tratado de libre circulación de personas que lleva el nombre del pueblo, tratado que dejó sin trabajo a una generación de aduaneros.

Lux

Quepis de aduaneros en el Museo europeo de Schengen

18 avril 2013

La otra Bruselas

Te alejas dos o tres estaciones de metro de tus recorridos habituales y todo te parece nuevo o por lo menos raro. Misterio de la transustanciación de las calles. En mi caso, me asomo a unos viejos barrios desertados por los bruselenses y colonizados por la inmigración marroquí. A Bruselas llegan ahora muchos jóvenes españoles, portugueses, italianos, en búsqueda de trabajo. Llegan cargados de realismo y ligeros de esperanza. Si consiguen echar raíces, tal vez colonicen a su turno esas calles, porque esos espacios que albergaron otras formas de vida estarán incubando ahora vaya uno a saber qué. Tiempo atrás leí un libro, Elogio de Bruselas, que describe con gracia la Bruselas de los funcionarios europeos, la que ha sido hasta ahora la cara de exportación de la ciudad. Hay otra ciudad, contigua con ésa, que espera a ver si algún día le cae también algún elogio.

M

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6 février 2013

El abono

Lo de ser gregario y propenso a las adicciones le viene al ser humano de muy atrás. Lo veo a diario cuando remuevo la compostera del jardín. Si entre los desechos va borra de café, las lombrices se precipitan y montan una fiesta (un malón, un brillo, una bum). Si tuviesen patas bailarían pogo. Como no tienen, se contentan con embriagarse y enredarse unas con otras como rabos de rata.

Por lo demás, me parece bien que se den ese gusto. Son leales y laboriosas y convierten los desperdicios malolientes en perfumado abono.

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Hoy es el primer miércoles del mes y la entrada al museo es libre. Nunca me gusta tanto el museo como cuando puedo entrar sin pagar. Voy por la calle, entro a dar una vuelta, me quedo un rato mirando esto o lo otro y luego me voy. No me cuesta nada ir ni tampoco irme. Es otra forma de abono. Hoy me di cuenta de que le han cambiado tres letras al nombre de este estudio de Rubens. Antes se llamaba Quatre études d'une tête de nègre y ahora se llama Quatre études d'une tête de maure. Mientras no le tiñan el pelo, no pasa nada, se entiende lo mismo.

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6 décembre 2012

Porqué habría que acabar con los comentarios en los diarios

Hace ya tiempo que dejé de leer los comentarios en los diarios.

Días atrás murió el redactor en jefe de un diario parisino. En la necrológica que publicó en seguida otro diario madrileño, el primer comentario no tardó nada en venir y era de una pestilencia extrema. Me lo hizo notar un amigo y por eso lo vi. Al día siguiente, fui a ver si lo habían borrado y allí seguía.

La violencia oscila desde siempre entre mímesis y catarsis. La mimesis la reproduce a través de la imitación, la catarsis la evacúa por la vía de la expresión. Cuando la escalada mimética supera a la dimensión catártica -cuando la cantidad de violencia que se evita a través de la expresión catártica es menor que la violencia que se agrega por el camino de la mímesis- me parece que va siendo hora de parar las máquinas.

Me temo que sea esto lo que ocurre con el invento de la prensa 2.0 Tras una cierta canalización de la violencia verbal vía la expresión colectiva empieza a producirse un desborde mimético y esa expresión no disminuye la violencia existente sino que la potencia.

Leo este reportaje sobre el trabajo de mediador de debates en la prensa en línea. En la mayoría de los diarios se trata de un trabajo en manos de gente exterior al periódico regrupada en pequeñas empresas que prestan ese servicio a varios medios simultáneamente.

Ese oficio los lleva a estar con la mierda hasta el cuello buena parte del tiempo, a limpiar una y otra vez el mismo flujo negro. Porque el magma destilado no viene sólo de los aficionados. Lo ponen también, y en cantidades industriales, los servicios de propaganda de las potencias envueltas en los asuntos polémicos. Y como el día no alcanza para todo, siguen por la noche. De la mediación noctura se ocupan mediadores que pueden estar al otro extremo del mundo, en las antípodas, cobrando tarifa diurna.

Me parece que tanto movimiento de aguas servidas sin verdadero desagüe empeora los asuntos, que ya van de suyo suficientemente mal. Una solución a la camboyana consistiría en cerrar los espacios de comentarios de todos los medios a la vez. Al otro extremo, una solución liberal consistirá en poner en el mercado el primer medio limpio de comentarios, al que acudirá el público complacido por evitarse tanta cutrez.

Cualquiera de las dos soluciones me va.

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31 octobre 2012

El patio de la escuela

En un libro reciente, Cuestiones reales, un periodista de la televisión pública belga asegura que el futuro rey de los belgas dejó a su novio para casarse con la princesa. Hasta ahí todo bien. En Bélgica el matrimonio entre hombres es legal y el primer ministro sale con un señor. O sea que podríamos invertir la afirmación y decir que el príncipe dejó a la princesa para casarse con su novio y a nadie debería darle un acceso de tos.

Pero, claro, tratándose de la corona, la cosa se complica. La cuestión real es sensible. El primer Leopoldo fue importado de Coburgo, el segundo se adueñó del Congo, el tercero se acoquinó con los nazis. En los años cincuenta, la mitad sur del país, Valonia, votó mayoritariamente en contra de la monarquía y, en el presente, el líder del partido mayoritario en Flandes suele llamar al rey el señor Alberto.

Aclaro que no he leído el libro, ni ganas tengo. Me refiero a lo que veo en la prensa. Donde leo que el supuesto exnovio del príncipe se propone llevar al autor del libelo ante el Consejo deontológico de la profesión. No por él, dice, sino por sus hijos. Y leo también que dos connotados psicoterapeutas acusan al periodista de marras de envenenar el futuro de los hijos del príncipe. En ambas argumentaciones, el terreno señalado como aquel en que los niños de uno y otro serán agredidos con el rumor sobre sus padres será el patio de la escuela.

El patio de la escuela. El único lugar en que estarán lejos de la protección de la familia, de cara a la crueldad de los demás. Cuando llegué a este civilizado reino, el primer trabajo que conseguí fue el de vigilante de un patio de escuela. O sea que entiendo de qué hablan.

En cuanto al periodista en cuestión, su línea argumentativa es ésta: no soy yo, son los otros. Ahora bien, también es cierto que los otros a veces deberían tener un poco de por favor. En esta entrevista, por ejemplo, lo que dice el titular no aparece luego en el cuerpo de la entrevista.

Cuestión subsidiaria, para terminar: ¿cómo habrá sido el periodista en el patio de su escuela? No sé por qué, pero me voy haciendo una idea.

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El príncipe y su hijo camino de la escuela

16 octobre 2012

Una epifanía

(Diario de Madera, 4)

Más de una vez le he oído a Roberto la palabra epifanía. Como no estoy seguro de qué significa pero me gusta mucho, suelo pensar que ciertas situaciones en que el ánimo se me queda por el cielo podrían ser llamadas epifanía. Así días atrás en el Jardín tropical de Monte. Estábamos tomando té y unos trozos de queque en un mirador. A la vista de las migas se aproximó un pinzón. Había que ver su estrategia de acercamiento. La manera como nos domesticaba. Ya sé que esta materia la agotaron el zorro y su principito pero es lo que el pinzón hacía, y con qué gracia. Cuando ya estaba seguro del terreno que pisaba dio el salto hasta la mesa y se metió dentro del plato. En vista de tanta camaradería, llegó toda la tribu. Todos eran guapos y buenos comedores, y para todos alcanzó el queque. Pero la epifanía propiamente se la debo al primero. Al pionero.

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15 octobre 2012

Ah, meu fado, meu fado

(Diario de Madera, 3)

Sol en la costa, lluvia en el monte. Este diario se moja con esa lluvia y se seca con este sol. El resultado es que se ha borrado un tercio de lo escrito. Lo medular. Queda la calderilla. Lo que sigue:

La diosa de los viajeros evitó enviarme a Madera durante los aluviones mortíferos del invierno de 2010. Ahora, en este otoño, la isla parece estar tranquila, a salvo de cualquier intemperancia. Entran en el puerto los cruceros, se despliegan por las calles y los parques los viajeros, y luego siguiendo la misma cadencia se recogen y los barcos se alejan. Todo parece estar pautado.

Los isleños trabajan para que los visitantes descansen. Y viceversa. No es difícil distinguir a unos de otros. Los maderenses son pequeños, morenos, llevan pantalón largo y fuman abundantemente. Los visitantes son grandes, rubicundos y visten ostensibles calcetines. Las señoras septentrionales en la medida en que envejecen se vuelven canosas. Las señoras meridionales en esa misma medida se van volviendo rubias.

La unidad de medida del turismo son las camas. El progreso de una isla como ésta se cuenta en número de camas. El turismo tiene estas cosas. Te paras a escuchar las explicaciones de una guía sobre la floración de la jacarandá y están en finlandés.

Tanto ajetreo sosegado cansa y despierta la gana. Así que al ponerse el sol en el Atlántico hay que recogerse en un restorán regional que propone cena regional amenizada por un grupo de cantos y bailes regionales. Lo mejor de la noche es que no cantan fados.

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23 février 2012

Cling, cling, cling

El Deutsche Bank disponía hasta ayer de un fondo de inversiones que especulaba sobre la muerte de gente mayor. El periódico Expansión explica así su funcionamiento: El cliente apuesta sobre la esperanza de vida de un anciano y si la persona en cuestión vive más tiempo, gana el banco. En caso contrario, gana el inversor. Así se pusieron en juego más 200 millones de euros.

El DB lo acaba de cerrar. No porque lo juzgase inmoral, no. Lo ha cerrado por su escasa rentabilidad.

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Óleo de Quentin Metsys

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El Gobierno italiano de Mario Monti hizo público ayer el patrimonio de sus miembros, operación bienvenida sobre el plano de la transparencia. Sin novedad, los más ricos son los ministros a cargo de la economía, sólo superados por la ministra de Justicia, una connotada abogada de negocios. El menos rico (no se puede decir que sea pobre) es el ministro de cooperación e integración. Todo muy interesante, tanto como enterarse de que Monti es propietario de la mitad de un piso en Bruselas. La otra mitad pertenece a su señora esposa. En el plano locomotor, asoma uno que otro Jaguar y alguna Harley Davidson.

Imposible no reconocer, a la vista de las cifras, que los tecnócratas son los gobernantes ideales. La partitocracia permite a sus representantes enriquecerse en el ejercicio de las funciones de gobierno, donde se gana varias veces más que haciendo oposición. Los tecnócratas, en cambio, son ricos de antemano y aceptan gobernar ingresando bastante menos de lo que ganaban en sus negocios privados.

Yo creo que se siguen organizando elecciones sólo por el gusto de pegar carteles.

9 janvier 2012

La agenda

El diario se ha convertido en una revista ilustrada. Hoy trae un reportaje sobre la relación de los belgas con su agenda.

El tiempo, dice Parra, se hizo para que todos los acontecimientos no ocurrieran de golpe. La agenda también.

Uno de los entrevistados, Gérard, 48 años, da una clave de comprensión del funcionamento mental de mucha gente en plena modernidad septentrional. El hombre admite que su agenda es su doudou, su peluche, su objeto transicional. El placer que extrae de él se materializa en dos momentos. El primero, cuando ve las páginas en blanco y siente una suerte de pavor al vacío. Para compensarlo, se da la tarea de llenar la agenda con toda clase de citas y actividades. Le sobreviene en seguida una especie de angustia porque no queda ni un intersticio destinado el descanso. Se da entonces a la tarea de sacarse de encima apuntamientos y compromisos, y a borrarlos de la agenda. Segundo momento de placer, cuando reaparecen por fin unos espacios vírgenes, unos oasis en blanco.

El mecanismo es similar al que se activa en vísperas de las vacaciones y de los puentes, ese stress que se instala entre la gente que se prepara para descansar. Porque para descansar después hay que cansarse antes. Lo he visto también a pequeña escala: alguien avanza a grandes zancadas para llegar al rincón del parque en el que extiende un chal y se relaja.

Hay cuatro tipos de utilizadores de agenda, afirma Caroline Guillot, doctora en la cuestión: el programador, el espontáneo, el rutinario y el improvisador. No lo dice, pero infiero que habrá también subtipos: el programador rutinario, el espontáneo improvisador, y así sucesivamente.

Yo pertenezco a todos esos subtipos alternadamente, pero confieso que cuando llegué a este país usaba como agenda cualquier cuadernillo en el que escribía al revés lo que se me pasaba por la cabeza. Confundía, por lo visto, agenda con pense-bête. No tardé en desconfundir. Mi placer consiste ahora en comprarme una agenda con ilustraciones y en mirarlas detenidamente.

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Óleo de Gabriel von Max

22 avril 2012

Los niños

Tengo el fin de semana antropológico, de manera que ahora que François Hollande tiene ya medio camino hacia el Elíseo andado (y su rival, Sarkozy, medio camino salido), me da por recordar a los parientes del candidato en punta, a su ex, a los niños, que perdieron con la madre pero probablemente ganen con el padre, y al tataranieto de Shakesperare.

H

 

8 janvier 2012

Chile y algo +

Diario de Chile (10 + 1)

ASOCIAR LOS TÉRMINOS Parra y Chile es un ejercicio probablemente ocioso. Todo lo que Parra ha escrito está asociado de antemano a Chile, al habla chilena y, por consecuencia, al espíritu de Chile, que, de existir y de estar en alguna parte, estará en la antipoesía. Incluso cuando Parra traduce poesía rusa o inglesa se está refiriendo a Chile, así se refiera al Olimpo o a los quintos infiernos.

Sin embargo, no debe de haber otro autor en Chile más cosmopolita que Parra, que ha aguzado su brújula en los cuatro puntos cardinales a la búsqueda de Lao TsE y de Cervantes, de Shakespeare, Nietzsche, el Martín Fierro y las Páginas Amarillas.

Por eso mismo precisamente, cuando Parra escribe la palabra Chile hay que prestar particularmente atención a lo que sigue. Lo hace a menudo. Memorable es el poema con ese título que cierra la Obra gruesa, uno de aquellos que varias generaciones de nativos nos sabemos de memoria.

A fines del 2o11 se publicó el segundo tomo de las Obras completas y algo +, consistente trabajo editado por Ignacio Echevarría y Niall Binns, que reúne el conjunto de la obra parriana entre 1975 y 2006. El volumen se cierra con las Obras públicas, expuestas ese último año en Santiago. Como se recordará, en ese sonado evento Parra colgó la imagen de los presidentes de la República en el propio palacio de Gobierno bajo el título de El pago de Chile.

P

De los textos contenidos en Obras públicas, que son lo último publicado por el poeta de Las Cruces, reproduzco aquí aquellos en que Parra dice explícitamente Chile. Y algo +:

NADA DE QUE ADMIRARSE / Estamos en Chile / La puñalada siempre por la espalda.

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NADA DE QUE ADMIRARSE / Estamos en Chile /La ley se acata pero no se cumple.

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—MAMÁ / yo sé que usted me desprecia / —Qué tiene eso de particular / en Chile todos nos despreciamos mutuamente.

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TU NO ERES NADA / tú no eres mapuche ni español.

4 janvier 2012

El zygocactus

Diario de Chile (y 10)

Atravesar el mundo según el eje suroeste - noreste consiste en dejar atrás la luz. Una operación que cuesta un par de lagrimones en Pudahuel y un largo pasaje por el túnel estrecho del Iberia. Cuesta olvidarse de los días sin nubes de San Esteban, de la luz poniente sobre el Manquehue, de las alamedas en los valles transversales y concentrarse en los patinazos sobre el hielo, en el pago de las facturas, en los imperativos randevús. No somos para despedirnos, me dijo una vez Joaquina, y nos pasamos la vida despidiéndonos. Con todo, no se trata de quemar la nave, una felicidad belga se mantiene abierta y posible, está disponible.

Se quedan unas cuantas anotaciones en el moleskine que no alcanzo a transcribir aquí. Sobre la prensa local, sobre el humor y el habla de nanas y patronas, de emprendedores y emprendidos. Algunas irán apareciendo al ritmo de los días y otras preferiría que no. Como he contado alguna vez, tengo dos blogs: uno que no lee nadie y otro que ni siquiera escribo.

Lo cierto es que estoy desde hace cinco días en Bélgica y es hora de que cierre este Diario de Chile. Voy a lo esencial, entonces, al zygocactus. Cuando lo dejé a inicios de diciembre se disponía a florecer. Y eso hizo en la soledad del despacho. Un mes más tarde luce una tristeza como de sauce y en el piso quedan unas cuantas flores con sus pistilos cargados de polen seco, una mancha rosa pálida escapada del celo de la brigada de la limpieza.

El viaje ha servido también para saber que en la naturaleza (iba a decir en libertad) el zygocactus crece en la copa de los árboles, parasitándolos. Que lo suyo es florecer sin que lo vean.

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Pintura de Muñoz Vera en la estación La Moneda del Metro de Santiago

18 septembre 2011

Bongós y yembés

El exhombre de mano de Chirac en materias africanas, Robert Bourgui, cuenta como los mandamases africanos, Bongo, Mobutu, Gbagbo, financiaban las campañas electorales chiraquistas a punta de maletas cargadas de dólares. O, a falta de maletas, de yembés rellenos de billetes verdes.

Se trata, por cierto, de un ajuste de cuentas del sarkozismo en contra de Chirac y de Villepin, su brazo derecho de Chirac y acérrimo enemigo de Sarkozy. Todo muy elíseo, folklórico y perrofláutico, en atención a los instrumentos en juego.

Chirac, por su parte, sufre de anosognosia: no se acuerda de sus olvidos, o sea.

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Bernadette Chirac: Vamos a ver, un congoleño con gorra de piel de leopardo... Las maletas, ¿dónde las metiste?

Viñeta de Kroll.

25 novembre 2011

La llamada

Ahora mismo se reúnen en Santiago quienes eran mis compañeros cuando fuimos colegiales. No he podido estar con ellos, pero he seguido los preparativos a través del correo. Habrá misa, oficiada por el que se hizo cura, aperitivo, cena y bajativos en el casino del colegio. 

No han sido las redes sociales las que han reunido al grupo de veteranos sino la voluntad de celebrar la fecha y el recurso al correo electrónico. A través del intercambio de mensajes, me he enterado de un par de fragmentos de la vida de unos y otros. B tenía un hermano, también llamado B, que acaba de morir. B está muy triste, naturalmente, y además está en la bancarrota, que es otra forma de tristeza. Como dice el sambista, tristeza é uma coisa sem graça mais sempre fez parte da canção.

Años atrás, por estas mismas fechas, hubo una celebración equivalente. A la hora de los bajativos, a los presentes les dio por recordar a los ausentes y decidieron hacer uso del teléfono. Sería la medianoche en Santiago, las cinco de la madrugada en mi casa. Cuando el teléfono suena a esas horas, el soñoliento no puede impedirse imaginar tragedias. Me tranquilizó, por lo tanto, escuchar esas achispadas voces remotas. Por suerte, después de hablarme durante una media hora tenían todavía que llamar al negro U, que vive en Australia, así que me dejaron solo frente a la ventana viendo el amanecer.

Ese sábado fui el primer cliente de la panadería. Compré magdalenas.

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22 novembre 2011

La vaca

Un otoño con sol y sin lluvia casi, una curiosidad, un veranito de San Martín. Aprovechando que tarda el hielo, en la tarde del domingo fuimos a saludar a las vacas. Un grupo de tres componía un retablo: el ternero mamando, la vaca rumiando y el toro echando la siesta. La sagrada familia.

El toro belga es una bestia prominente, muy diferente del toro ibérico, ese negro salvaje. El toro belga es rubio y sonrosado, descomunal y domesticado, con el pelo muy corto, salvo en la verga, donde lo lleva largo. En una corrida con un toro de estos, el torero debería azuzarlo con un paño rosado.

En la mitología nórdica el primer hombre, Ymir, un gigantón, fue amamantado por la vaca Auombla, que lamió el hielo para liberarlo. Oyendo estas historias que contaba mi tío, las vacas se echaron a mugir y no había quien las callara. 

A

Óleo de Nikolai Abraham Abildgaard

16 novembre 2011

Mi primer palíndromo ilustrado

Se suele acusar a la palindromía de antojadiza. Ilustrar un palíndromo equivaldría así a agregar arbitrariedad ahí donde ya sobra. No lo veo así. El palíndromo agrega sentido al que ya traen consigo las palabras. Es probable que cuando alguien lee un palíndromo se imagine algo. Y es posible que esa imagen se asocie luego con ese juego de palabras de manera más o menos circular.

Pruebo entonces a ilustrar algunos palíndromos. Me los imagino con la ayuda de las imágenes que otros han creado pensando en otra realidad, más o menos próxima o lejana.

Comienzo por este: Ta bête te bat (Tu bestia te gana o bien Tu animal te golpea). La ilustración es de Walter Crane y está tomada de una edición infantil de las Fábulas de Esopo.

TA BETE TE BAT

W

20 août 2011

Depilada tarántula

Creía que habría que poner la última de Almodóvar, La piel que habito, junto con Kika, entre sus peores películas. Pero no, estará al centro mismo de la lista. Es un filme sobre el cambio de sexo, sobre el sexo como imposición, una historia de madres e hijos desquiciados ('llevo la locura en mis entrañas'), recubierta de suspense y de manipulación, una telenovela en una entrega con el envoltorio habitual del manchego, una pincelada brasilera y las referencias culturetas al gusto de la gente como uno: Agustín Lara, Louise Bourgeois, Alice Munro.

Un efecto secundario del filme es que Toledo parece una ciudad suiza. No hay trazas de arcaísmo manchego en el filme. Incluso la monstruosidad, o su asomo, es moderna, limpia, luminosa. Almodóvar se ha instalado a sus anchas en una suerte de línea clara, a la imagen de la tipografía de sus títulos.

Y, por cierto, Mygale (Tarántula), el nombre de la novela de Thierry Jacquet que Almódovar adapta, es mucho mejor título que La piel que habito, un nombre asaz blandengue. Pero la tarántula es animal peludo y Almodóvar presenta en su pipeta un bicho depiladito. 

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9 novembre 2011

Otros lo llamarán desorden

Bélgica reclama a Francia la devolución de un Rubens. O, para bajarle el perfil al asunto: Tournai reclama a Nantes la devolución del Triunfo de Judas macabeo, de Rubens, robado por las tropas napoleónicas de la catedral de Tournai en 1794 y cedido por el pequeño mandón corso al museo de Nantes.

Un diputado belga, comentando la noticia, se ha apresurado a declarar que se trata de una demanda específica y excepcional. No vayamos a dar ideas genéricas y ordinarias a los congoleños y comiencen a exigir la devolución del Museo de África central con elefante incluido. Esta, la de las reclamaciones y devoluciones, sería la vía rápida para un reordenamiento general del mundo. Otros lo llamarán desorden.

Los griegos podrían reclamar al Museo Británico la devolución de medio Partenón y mi tío Pepe a otro vejete una novia que tuvo.

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Rubens, Autorretrato con Isabella Brandt 

21 octobre 2011

Las fieras

Terry Thompson vivía en Ohio -en el Oyó, como dicen los franceses- junto con sus fieras. Nada raro en Norteamérica, donde mi libertad es también la de mis vecinos. Hace unas semanas, su mujer lo dejó por otro y el martes Thompson decidió suicidarse. No sin antes liberar a sus regalones. Dieciocho tigres de Bengala, veinte leones, diez osos, unos cuantos lobos y un pobrecito mono. 

El sheriff de la localidad se armó de rifles y de impaciencia y organizó el safari. Uno a uno fueron cayendo las fieras, unas bajo las ruedas de los coches, otras bajo las balas del sheriff. El único que se mantiene en sitio desconocido es el pobrecito mono. Alcancé a alegrarme por él hasta que oí decir que probablemente se lo comieron los leones. Escaparse y correr por las autopistas abre el apetito.

Los trinos que ha sacado el affaire corren también por las autopistas de la Red. Que si los derechos de los animales, los de los vecinos, los del sheriff. Mejor nos llevábamos con los búfalos.

O

El informe de ABC News.

26 septembre 2011

Donde caben seis, caben siete

Por estos días, la población mundial alcanza la cifra de siete mil millones.

El NG publica unos esquemas según los cuales la mayoría de la población (4/7) es de clase media baja.

Y, según muestra este otro esquema, 6/7 de la humanidad vive en Asia, donde China e India alcanzan casi la mitad de la población mundial.

P

Tantas cifras y tan altas impresionan. 

'Cuando yo era niño, la Tierra contaba con dos mil millones de seres humanos; cuando me nombraron profesor ya eran cuatro mil millones; y ahora que estoy jubilado ya somos más de seis mil millones', se inquietaba tiempo atrás Christian de Duve, Premio Nobel de Medicina, nacido en 1917. Pero no termina ahí la cuenta. Donde caben seis, caben siete.

'No veo para qué tanta alharaca, ya sabemos que el mundo se acabó. ¿Culpables? El lingam y la yoni', apunta Nicanor Parra.

15 septembre 2011

Soy yo, naturalmente

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Piñera le pide un consejo a Obama. ¿Cómo recuperar el liderazgo? Rodéese de gente inteligente, responde Barack, y nombre ministros a los mejores. Pero, ¿cómo puedo saber que alguien es inteligente?, insiste Piñera. Se lo voy a mostrar, dice Obama, levantando el teléfono.

-Hillary, un consulta: si tu madre y tu padre tienen un hijo y ese hijo no es tu hermano, ¿quién es?

-Soy yo, naturalmente, responde Clinton.

Piñera agradece la demostración y regresa a Chile a aplicar el método. Llama a Lavín y le transmite la pregunta. Lavín queda perplejo y pide unos días para encontrar la respuesta. Reúne a su think tank, pero no llegan a ninguna conclusión. Desesperado, llama a Michele Bachelet y le hace la pregunta.

-Soy yo, naturalmente, responde Bachelet.

Lavín corre hasta donde Piñera a darle la respuesta:

-Ya lo sé, dice. ¡Es Michele Bachelet!

-Lavín, no seas pelotudo, le corrige Piñera. ¡Es Hillary Clinton!

3 septembre 2011

La bragueta

Mi tío Pepe pasó de ser un niño precoz a ser un señor mayor que lleva la bragueta abierta. Yo creo que no se abotona más por pereza o descuido que por exhibicionismo, aunque quién sabe. Lo cierto es que ese detalle sólo se lo representan los extranjeros. Un día estaba con un grupo de señoras de diferentes continentes y fue una coreana quien lo interpeló de esta suerte: We can see your penis. Mi tío todavía no sale de su estupefacción. Todo lo que creía saber sobre el alma oriental se fue al traste en una frase. Hoy iba por la calzada y desde un coche estacionado un señor de tipo bantú le hizo un gesto para que se acercase. Como el coche estaba lleno de bantúes y el barrio no era de cinco estrellas, mi tío sintió una ligera aprensión, pero la curiosidad mató al gato y se aproximó. Votre fermeture n'est pas fermée, le repitieron.

¿Hay que concluir que que los extranjeros son extravertidos y los locales miran para otro lado? Pasa que los locales no conocen la vergüenza ajena, sostiene Pepe. Y, como la saudade portuguesa (que es una forma de empatía con aquél que fuimos), nuestra entrañable spanish shame está en vías de extinción, al igual que el lince ibérico, la sandía melchora y la bragueta de botones.

B

Óleo de Domenico Gnoli

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