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Camino de Santiago
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23 février 2014

Les enfants de Marx et Coca-Cola

Masculin, féminin. Años que no veía una de Godard.

Esta es del 65. La Francia de entonces, su gaullismo de cartón piedra que, como el franquismo, cedía frente al neón americano. Otro planeta visto desde ahora. Y sus personajes. Un joven periodista se convierte en encuestador para un empresa de sondeos y unas chicas que no tienen opinión o no quieren darla. Y una cantante ye-ye que se deja seducir por el periodista-encuestador siempre y cuando el seductor no se convierta luego en emmerdeur, en tocapelotas.

Entonces la gente fumaba constantemente, incluso mientras comía combinaba cucharadas y caladas. Y leía y leía diarios, revistas o libros. Hablaban y hojeaban distraídamente el diario. Ese mundo de fumadores y lectores empedernidos sólo ha desaparecido a medias cincuenta años después. Lo que lleva a pensar que faltan otros cincuenta para que desaparezca del todo.

El resultado es desigual. Hay momentos de gracia en los diálogos improvisados y fingidos de Léaud y las chicas (que los jóvenes pre 68 se tratasen de usted en pleno flirt le otorga a la cosa un cierto morbo retrospectivo). Y abundantes tics, y la manía de la autorreferencia, la moda de entonces, ahora pasada de moda.

Este filme se podría llamar Les enfants de Marx et Coca-Cola, apuntaba Godard. Pues eso, pelos de la barba de Marx flotando en un vaso de la chispa de la vida. 

Con todo, Masculin, féminin se llevó el Oso de plata en Berlín, tan celebradas eran las gracietas de su autor.

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5 juillet 2012

La puttana

To Rome with love se llama la última de Allen, que persevera en la tarea de embarcarnos en sus city trips por la vieja Europa. El envío de postales se le da bien, ese color calabaza de los palacios romanos mejora sobre el celuloide o su sucedáneo.

Las historias de Allen suelen ser siempre las mismas, las parejas jóvenes, maduras o viejas, ricas o menos ricas, gringas o menos gringas se frotan entre ellas con resultado de abundantes equívocos, numerosas risas e incluso alguna arruga en el alma. Marivaudages entre preciosas ridículas y galanes declinantes, o al revés.

Se sabe que Allen produce un filme cada año y que él mismo no los ve tras su estreno, ocupado como está con el siguiente. También, que esta última serie europea ha sido un éxito de público y de crítica.

Este, romano, tras Barcelona, Londres y París, parece el peor de los cuatro filmes. Los costurones que sostienen el entramado de las historias que el cineasta cuenta en paralelo son bastos y, en un par de ellas, los recursos argumentales resultan demasiado gordos. Lo mejor probablemente (mucho más que Begnini haciendo de Allen mediterráneo), sea el propio Allen haciendo de Allen, resistiéndose a la jubilación y a la muerte al precio de darle la tabarra a la concurrencia, perfectamente desenmascarado por su psiquiatra de mujer.

Y, quien lo iba a decir, quien sale mejor parada es la puttana romana, Penélope Cruz en persona. Ya en Volver, de Almodóvar, Cruz componía un personaje directamente sacado de lo mejor del neorrealismo italiano. En To Rome with love da un paso más en su propósito de demostrar que es ella, hoy por hoy, lo más parecido a Sofía Loren de cuanto se mueve por las pantallas. En contraste con las gringuitas sosas o insufribles, Penélope tiene un efecto tónico o, mejor aún, gazpáchico.

16 mars 2012

Mi tío Teo

Días atrás fue liberado el hombre que llevaba en España más años tras las rejas. Leyendo la noticia me acordé del ratoncillo de John Berger y también de Marcos Ana, de cuando lo entrevisté en una vida anterior. Ana estuvo 22 años preso en las cárceles franquistas, entre los 19 y los 41 años. Entró a la cárcel virgen como cuando vino al mundo y seguía estándolo cuando salió. De manera que en cuanto pudo se fue a buscar a una mujer. Como ésta se negó a cobrarle, Ana corrió a comprarle flores. Almodóvar piensa filmar la historia.

Ahora estoy leyendo Una novela rusa, de Emmanuel Carrère, que se abre con la historia del último prisionero de la Guerra en Rusia, un húngaro olvidado de todos en un pueblo perdido de la estepa. Tras la Guerra, el húngaro, un muchacho entonces, se encontraba en un estado catatónio, de manera que ya nadie le hizo nunca más caso. Andando el tiempo fue saliendo de su letargo pero nunca aprendió a hablar ruso ni reclamó nada, de forma que cuando unos periodistas húngaros dieron con él medio siglo después tuvo su cuarto de hora de fama tras medio siglo de olvido. Volvió a su pueblo, donde, hablando con la gente Carrère llegó a la conclusión de que nuestro húngaro era virgen al momento de partir al frente. Y lo seguía siendo cuando fue liberado, cincuenta años más tarde. El único hecho relevante en su hoja médica durante su cautiverio es que sólo había una mujer en el presidio, la dentista. Y nuestro prisionero, al que sólo le quedaban de bueno los dientes, se presentaba a diario a la puerta del consultorio, a ver si la doctora se los arrancaba.

A los recordadizos todo nos recuerda Amarcord, el zio Teo subido al árbol. La mejor historia del cine. Por lo menos de las que yo me acuerdo.


Zio Teo

15 janvier 2012

El triángulo

La rivalidad entre Jung y Freud —el discípulo que aspira a adquirir los atributos del maestro y el maestro que los cede con parsimonia— los mueve a distanciarse y se resuelve en su caso en esta cuestión: cuál de los dos se muestra más o menos neurótico.

El niñato suizo —rico, ario, luterano— que busca llevar hacia paisajes metafísicos, heredados del romanticismo alemán, la terapia freudiana y resolver en sus propias carnes el cambalache entre norma y pulsión. O el viejo judío vienés que, tras haber enfocado con su linterna la sexualidad de la burguesía centroeuropea, dedica sus últimas fuerzas a defenderse de lo que vendrá. Y lo que vendrá, como se recordará, no es poco.

El encuentro y el posterior desencuentro entre las dos figuras mayores del psicoanálisis (de la cura por la palabra, The Talking Cure, según la feliz denominación de la obra teatral en que se apoya el filme de Cronenberg al que me refiero, Un método peligroso) cobra cuerpo bajo la forma de la joven Sabina Spielrein, a quien Jung cura de la histeria y encamina hacia su propia conversión en terapeuta.

La rivalidad mimética alcanza en este triángulo una cota sublime —como se debe, teniendo en cuenta a sus protagonistas. Jung y Spielrein se convierten en amantes, contraviniendo el abecé de la terapia analítica. Cuando Jung decide romper con ella, Spielrein responde buscando el alero de Freud. La respuesta del vienés a esta solicitud resulta ejemplar. Se puede entonces ser claro sin dejar de ser generoso —con los demás, consigo mismo—, sin siquiera dejar de ser afable.

La civilización, de haber existido alguna vez, se mudó de Viena a Londres. Está por verse si sobrevivió a la última gran Guerra.


A Dangerous Method - Freud y Jung. Maestro y aprendiz

27 novembre 2011

Otra canción con ukelele

Nueve de cada ocho visitantes llegan a este lugar por el asunto del ukelele. Esto se explicaría porque tiempo atrás colgué un vídeo de un hawaiano, Israel Ole Kamakawiwo, que cantaba una versión estupenda del famoso Somewhere over the rainbow, del Mago de Oz, acompañado solo por un ukelele. 

No me imaginaba yo que el ukelele iba a pasar a ser más importante que mis consideraciones sobre toponimia o palindromía. Lo que me parece bien, la vida sería muy triste sin tocar el ukelele de vez en cuando. De manera que he comenzado a interesarme por el ukelele, y he leído incluso un artículo de la Wikipedia sobre la guitarrilla luso-polinésica. También he sacado en claro que ukelele se dice igual en treinta lenguas, lo que lo convierte en un punto de partida o de llegada para el esperanto.

Pero de lo que se trata no es de hablar del ukelele sino de saber si, además de la canción del difunto Kamakawiwo, hay alguna otra canción potable al son del ukelele.

Pues bien, después de oír unas cuantas, yo diría que hay dos y sólo dos: el Presto tango, de la Orquesta de ukeleles de Gran Bretaña, y la Canción sobre el acné, del ameno Charlie McDonnel. Eso, por ahora.

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9 mars 2010

La historieta

Feria del libro de Bruselas. En un stand un tipo escribe una novela en directo. Más allá, unos historietistas dedican álbumes firmando con dibujos. Un par de monjas se toman un bocadillo entre libros de catecismo. Se transmite un programa de radio en directo. Un presentador de la tele graba unas tomas. Por aquí y por allá, unas figuras conocidas a través de las páginas de cultura de los diarios hablan con desgano a algún desconocido que se bebe sus palabras, esperando a que llegue a saludarlos un visitante de más fuste.

Todo el mundo habla, estar en la Feria del libro consiste en hablar. Abro un álbum que cuenta la historieta de unas monjas salidas. Las historietas tienen eso, que son pegajosas. Es difícil mirar luego a las monjas del stand de catecismo sin ver a las monjas salidas de la historieta.

De pronto me doy de bruces con Andrés Trapiello. Habla sobre su libro Los Amigos del crimen perfecto, recientemente traducido al francés. Hay una intérprete a su lado pero está ociosa, porque AT habla francés correctamente. Si le crime parfait était une métaphore de la Guerre d'Espagne, il faudrait dire qu'on n'a pas encore trouvé le coupable.

Contando en gatos, lo escuchamos cuatro. El animador del debate suelta algunas gansadas, pero llegado el momento formula esta estupenda pregunta:

—¿Es usted periodista?

—Soy poeta, responde AT, nadie es perfecto. Lo que vale la pena es poesía. Cervantes es poeta. Chaplin es poeta. La poesía es la expresión pura de la realidad. El pensamiento profundo se expresa en un lenguaje poético. Yo, incluso cuando escribo en los diarios, escribo poesía. La fotografía de prensa es poesía. La poesía es el centro de las cosas, la médula. Cuando Pessoa descubrió los heterónimos pudo vivir otras vidas, y ésa es la poesía. La doble vida de la realidad es la poesía y ésta transita por un camino solitario.

Esto de la poesía todoterreno ya se lo he oído a alguien antes y confieso que me gusta pero no acaba de convencerme. La historieta, sin ir más lejos, ¿es poesía? De pronto al animador se le acaban las preguntas y mira al público pidiendo socorro. Al público, o sea a mí. Estoy a punto de pisar el palito, pero mi tío me da un codazo y me recuerda que no. Dejo pasar así la oportunidad de asomar por el Diario del año 2010 en tanto que Z, el de la pregunta sobre la historieta.

19 décembre 2009

La nieve (2)

Paisaje con nieve. Los gatos debajo y los pájaros encima, a prudente distancia. Cuando los gatos se van, sobre las huellas que han ido dejando otros gatos, los pájaros (los carboneros, los petirrojos y los mirlos) bajan y se dan baños de nieve fresca. Hasta que aparece el perro con el hocico negro y lo pone todo perdido.

26 janvier 2006

Salame y flan de huevo

Circulan por la Red tres poemas renombrados, Instantes, de Borges, La Marioneta, de García Márquez, y Muere lentamente quien, de Neruda. Mi tío Pepe los recibió respectivamente como saludo navideño, para su cumpleaños y para el día de su santo (él se suele celebrar para San José castísimo y algunos años también para San José de Costa Rica).

Usted sabrá que esos poemas son falsos, le digo.

De falsa atribución, querrás decir, apócrifos, de autor oculto. Los tres poemas dicen más o menos lo mismo: ahora que me estoy muriendo, me doy cuenta de que debería haber vivido de otra manera… Son poemas de «autoayuda» y, en contra de su apariencia cooldon’t worry, be happy» o su equivalente en castellano «si quieres ser feliz, no analices»), son bastante mandones, imperativos: «sé esto, haz esto otro».

¿Tiene un ejemplo?

«Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar», advierte el falso Neruda. La Marioneta, tal vez el más bobo de los tres, redunda: «Si yo tuviera un trozo de vida, no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor».

Parece haber sido escrito por San José castísimo...

Poco importa saber quién los escribió, continúa. Textos apócrifos han existido siempre. La obsesión por la firma es un atributo del romanticismo. Antes, el arte solía ser anónimo. Y la fuerza del apócrifo en la historia es considerable, baste recordar que Cervantes escribió la segunda parte del Quijote para salir al paso de una versión apócrifa que había comenzado a circular.

¿Y cómo es que la gente se cree enormidades tales como que Neruda haya escrito: «Muere lentamente quien no cambia nunca de marca»; o Borges: «Si pudiera volver atrás, trataría de tener sólo buenos momentos y comería más helados y menos habas»?

Tal vez porque no han leído ni una línea de uno y de otro (que también dijeron y escribieron memeces, no creas que no). Tampoco debería sorprender que de poco hayan valido las iniciativas tendentes a demostrar el timo. García Márquez, el único de los tres que aún se puede defender, sostuvo en su momento que menos le dolía el cáncer que el hecho de que lo creyesen autor de esa paparrucha.

¿No es internet el que crea todos estos enredos?, le pregunto.

Como tantas cosas de este bajo mundo, los apócrifos existían antes de internet, pero es verdad que la Red ha aumentado y acelerado su difusión. Por fortuna, también en internet se puede encontrar el único antídoto a tanta tontería, un buen puñado de humor. En la bitácora del escritor trasandino Hernán Casciari se propone un experimento sociológico «muy serio», mandar a diestra y siniestra el siguiente poema apócrifo de otro escritor «arrepentido». Te lo leo:

Si pudiera (por Ernesto Sábato)

Si pudiera empezar todo de nuevo
Comería muy pocos carbohidratos
Por ejemplo salame y flan de huevo.

Me cambiaría el nombre por 'Batato'
Y correría riesgos tan salvajes
Como dejarme arañar por un gato.

Si pudiera volver atrás el viaje
Iría en tren desde Estación Pompeya
Hasta Santos Lugares (sin pasaje)

Con un disfraz de la Rubia Mireya
Pero ya ven, tengo 87 años
Y uso anteojos con culo de botella.

A tal propuesta, otro internauta (mi tío Pepe asegura que no fue él) responde : «Me lo rebota el antivirus, dice que Mireya no rima con botella».

La Nación de Santiago de Chile, 26 de enero de 2006

30 juillet 2006

Swissair (cauda)

El sobrecargo (aquél que sirvió la cena a la mujer y al niño), desde que una brusca disminución de personal de la Swissair lo dejó en tierra, vive y trabaja en una isla griega. Una noche, tras varias copas de ouzo, le confesó a un isleño que había tomado esa decisión después de haber releído la historia de Marini en La isla al mediodía.

La azafata (aquella que recogió los restos de la cena) está casada con un químico industrial y vive en Basilea. Da algunas horas de clases de inglés para adolescentes pero no ha conseguido un trabajo estable. Últimamente le han ofrecido presentarse en las listas electorales por el partido de extrema derecha y se lo está pensando. El piloto del aparato se jubiló hace ya algunos años y se instaló desde entonces en una amplia casa a orillas del lago de Constanza.

De los numerosos pasajeros, que se dispersaron por Ginebra ese 29 de julio de 1986 o se embarcaron en alguna combinación aérea hacia otros aeropuertos europeos o incluso asiáticos, no se tienen mayores noticias. Se sabía que dos hombres solos, tocados con sombreros de vaquero, se dirigían a una plataforma petrolera en el mar del Norte. Una pareja con una niña en brazos seguía viaje hasta Bruselas. La niña llevaba en brazos una muñeca.

18 juin 2020

Las ventanas

No llevo mal el encierro pero prefiero salir y abrazarme con la gente que me espera. Lo cierto es que durante semanas los vecinos desde las ventanas fueron el único estímulo mimético. Y ya sabemos cuánto necesitamos de eso. En los primeros días del confinamiento, no sé si por iniciativa propia o copiando lo visto en otros barrios, una vecina comenzó a cantar a la hora de los aplausos. Y cantaba de maravilla. Así se fueron animando esas veladas confinadas. Y un día a la semana otra vecina leía un poema. Como eran bien traídos los fui poniendo traducidos en Twitter. Los pongo ahora aquí, ahora que se abren las fronteras y se acercan los abrazos. Vengo de dar una vuelta por el pueblo y veo que los muchachos ya beben de la misma botella.

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MÁS ALLÁ DE LA CURVA DEL CAMINO

Fernando Pessoa

Más allá de la curva del camino
tal vez haya un pozo y tal vez un castillo
y tal vez haya sólo la continuación del camino.
No lo sé y no pregunto.
Mientras voy por el camino antes de la curva
sólo miro al camino antes de la curva.
De nada me serviría mirar para otro lado
ni para aquello que no puedo ver.
Me importa sólo el lugar donde estamos.
Hay bastante belleza en estar aquí y no en cualquier otro sitio.
Si hay alguien más allá de la curva del camino
que se preocupen ellos por lo que hay más allá de la curva del camino
ese es el camino para ellos.
Si tuviésemos que llegar hasta allá, cuando lleguemos sabremos.
Por ahora sólo sabemos que allá no estamos.
Aquí sólo hay un camino antes de la curva
y antes de la curva hay un camino sin curva ninguna.

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LOS NABOS AZULES

Pierre Autin-Grenier

Como cantos de pájaros en los árboles
O alguien que a lo lejos toca el piano
El llanto de un niño en la cocina
El salto sordo de un gato en alguna parte
El alcance discreto de un voz mutilada
Casi un suspiro
Un ahogo
Sensaciones ligeras a fin de cuentas
Que hacen creer que tal vez pase algo
Que hacen que finalmente uno entorne la puerta
Sin creer pero aun así
Y por cierto no pasa nada, nada real
Y uno continúa
Y da gusto
O hace daño
En fin, algo.

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ANGINA DE PECHO

Nazim Hikmet

La mitad de mi corazón está aquí, doctor
pero la otra mitad está en China
en el ejército que baja hacia el río Amarillo.

Cada mañana con el alba
mi corazón es fusilado en Grecia.

Y cuando el sueño vence a los presos
cuando se alejan de la enfermería los últimos pasos
mi corazón se va, doctor
se va hacia una vieja casa de madera en Estambul.

Además, doctor, hace más de diez años
que no tengo nada en mis manos
para ofrecer a mis hermanos

Tan sólo una manzana
una manzana roja: mi corazón.

Por todas estas cosas, doctor
Y no por culpa de la arteriosclerosis
ni de la nicotina, ni de la cárcel
tengo esta angina de pecho.

Desde mi cama contemplo la noche detrás de los barrotes
y a pesar de todos estos muros que me aplastan el pecho
mi corazón palpita con la estrella más lejana.

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CANCIÓN XIV

Maurice Maeterlinck

Las tres hermanas querían morir
Se pusieron sus coronas de oro
Y fueron a buscar su muerte

Fueron al bosque:
Bosque, danos nuestra muerte
Aquí tienes nuestras tres coronas de oro

El bosque les sonrió
Y les dio doce besos
Que les mostraron el futuro

Las tres hermanas querían morir
Y fueron a buscar el mar
Tres años más tarde lo encontraron

Oh mar, danos nuestra muerte
Aquí tienes nuestras tres coronas de oro

Y el mar se puso a llorar
Y les dio trescientos besos
Que les mostraron el pasado

Las tres hermanas querían morir
Fueron a buscar la ciudad
Y la encontraron en medio de una isla

Oh ciudad, danos nuestra muerte
Aquí tienes nuestras tres coronas de oro

Y la ciudad abriéndose al instante
Las cubrió de besos ardientes
Que les mostraron el presente.

19 septembre 2015

Mahler y el cachorro

Muerte en Venecia vista hace tantos años desde el tercer mundo... Impresionaba ver con qué gran clase Europa exhibía su decadencia. Y la música de Mahler, a qué distancia insalvable quedaba de  la música que salía de la radio de la cocina o de los parlantes del estadio en el medio tiempo. Me refiero a la película de Visconti, en la novela de Mann Mahler no asoma.

En Le Dernier coup de marteau hay también un muchacho que escucha a Mahler por primera vez. Y un hombre mayor que se acerca porque no puede evitarlo. Y el mismo mar y la misma muerte, que nunca anda lejos. Pero ahí se acaban los paralelos y comienzan los meridianos. En este Ultimo golpe de martillo no hay muerte en Venecia sino abundante vida en Montpellier.

Antes o después de escribir algún un comentario, suelo leer lo que dicen los críticos. A veces comparto, otras no. Esta vez me ha sorprendido el argumento del crítico del Monde: la película no es mala pero desmerece porque se parece mucho a la anterior de la misma directora... Pero si los cineastas hacen una y otra vez la misma película, que van mejorando o empeorando, según. O bien saltan de una cosa a la otra justamente para que no se diga que hacen siempre la misma película.

28 juillet 2014

La buena, la mala y la fea

Más cine.

Las mejores intenciones, la vida de Ingmar Bergman desde que sus padres se conocen hasta que el cineasta nace. Suena raro esto de contar la vida de alguien antes de nacer, pero el resultado se consigue contando la historia de la familia. No sería simple ser el hijo de un pastor luterano iconoclasta en el norte sueco y convertirse en un gran hacedor de imágenes. Bergman escribió el guión y el filme lo dirigió el danés Bille August. El relato es lineal y su factura impecable. Las palmas de oro que se llevó en Cannes 1992 -a la mejor película y a la mejor actriz, Pernilla August, en el papel de la madre de Bergman-, parecen muy merecidas dos décadas más tarde.

Otra cosa acontecerá dentro de veinte años, creo yo, con La Gran belleza, el filme de Pablo Sorrentino, muy premiado en 2013. La propia encargada de la mediateca de mi pueblo me tendió el DVD diciendo: grand film. Y no creo que una película tan fatua aguante bien el paso del tiempo. Confieso, eso sí, que aguanté sin moverme del asiento las dos largas horas que dura, no me dormí, ni me ahogué en bostezos. Porque el filme está hecho sobre la base de una estética publicitaria y abunda en guiños culturetas, fellinismos y allenismos comprendidos. Tiene, así, todo para atrapar la atención. Y le sobra pretensión, por lo que derrocha kitsch. Le doy la razón al amigo Sámuel que hace unos meses la calificó de mejunje infumable.

Esas eran la buena y la mala. La fea es Post mortem, de Pablo Larraín. Que es, también, a su manera, buena y mala. La autopsia de Allende la firman dos médicos conocidos y una tercera persona, un tal Mario Cornejo. La pregunta del filme entonces es ésta: quién es Mario Cornejo, el funcionario de la morgue que transcribe los resultados de las autopsias. Post mortem nos lo presenta enamorado de su vecina, una bailarina del Bim Bam Bum, un cabaret del centro de Santiago. Los diálogos entre Mario y la vedette son tal vez lo mejor del filme, en el registro del cine que hacía por entonces Raúl Ruiz. Hay unas cuantas imágenes que suenan justas, también. Pero no es difícil entender que cadáveres acumulados y autopsias en cadena compongan un cuadro inevitablemente feo.

19 janvier 2014

La mejor película de Woody Allen no la hizo Woody Allen

Después del apocalipsis, los sobrevivientes suelen preguntarse: ¿y ahora qué? Le ocurrió a Francis Coppola, tras su versión del Corazón de las tinieblas, conocida como Apocalypse now.

Lo que siguió fue otra sobre corazones, One from the heart (Corazonada o Golpe al corazón).

La vemos ahora, treinta años después de su estreno, y disparamos los fuegos artificiales. Una historia de menos que nada (una pareja se ama y se detesta, ella sueña con unas vacaciones en Bora Bora y él con comprarse la casa donde viven, y echan, cada uno por su lado, una cana al aire, ella con un camarero sudaca, él con una eslava circense, para acabar abrazados en un final feliz), tratada a punta de cartón piedra y de neón colorido, de trompe l'oeil descarado, a punta de pura ilusión, con una maestría total.

El resultado es que la mejor película de Woody Allen no la hizo Woody Allen.

Un ejercicio de estilo impecable de cabo a rabo, en el que sólo desentona en parte la música melosa de Tom Waits.

La película tiene el valor añadido de haber sido un estrepitoso fracaso de público y de crítica y haber llevado a Coppola a la quiebra. Como se sabe, su obra es una sucesión de taquillazos y de patinazos. A ver si las veo todas para confirmar lo que presumo. Que las malas de Coppola son tan buenas como las mejores.

12 avril 2009

El perro

En Caos calmo hay una historia con un perro negro. No voy a contarla porque es larga y difícil de resumir y, sobre todo, porque la gracia no está en la historia sino en la manera cómo está contada.

Leyéndola, me acordé de la historia de un muchacho amigo de mis hijos que fue a vivir a Rio de Janeiro donde pronto se encontró una novia. La primera vez que fue a buscarla a su casa, un departamento en un veinteavo piso, ella lo hizo pasar y le presentó a sus padres y a su perro. A continuación fue a su habitación a arreglarse y el muchacho quedó en el salón jugando con el perro. El juego consistía en tirarle una pelota que el perro atrapaba. Así, hasta que la pelota dio un bote en falso y salió despedida por la ventana, el perro saltó detrás de ella y desapareció en el vacío. De más está decir que el noviazgo no sobrevivió a la prueba de la pelota.

18 mai 2008

Propiedad privada

Este video, de Mariano Maturana, artista chileno afincado en Barcelona, es de su periodo holandés, de 1986. Almodavariano avant la lettre.

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'A pesar de los problemas y de la desazón, hagamos como si la prensa fuese inmortal'.

Jean Bensaïd, dit Jean Daniel, fundador del Nouvel Observateur.

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Ha muerto David Turkeltaub. 'La muerte tiene protecciones en las altas esferas', decía uno de sus poemas. Que recordó Lira en el funeral de Armando Rubio. Cuando ya no quedaba nadie, como corresponde.

 

21 mai 2014

Temporada de peluqueras

La gente que no està à la page va una guerra por detrás. Yo lo que voy es varios festivales de Cannes por detrás y, a falta de poder ver la última de los Dardenne en la Croisette, veo la penúltima en la tele, El niño de la bicicleta, que, realismo social mediante, hace pensar desde el tìtulo en Ladròn de bicicletas, de De Sica (salvo que la italiana trata de un padre que asume y la belga, de lo contrario).

Las películas de los Dardenne (sin música, o casi) son regularmente premiadas en Cannes, lo que les da un sello de calidad ganado a punta de inspiración y de trabajo. Los cineastas belgas han patentado una manera de contar historias a través de pelìculas que parecen hechas a la rápida y con pocos medios, pero estàn, al contrario, muy pensadas y bien calibradas. Esto ùltimo es un elogio, claro.

Tan redondo es el resultado conseguido que, tras haber visto unas cuantas, el espectador puede acercarse a la sensación circular de haber visto ya antes la misma película. Porque los filmes de los Dardenne se parecen mucho entre ellos. Por lo demas, todo bien con El niño..., salvo que los actores que representan al padre dimitido y a la madre de substituciòn, Cécile de France et Jéremie Renier, resultan demasiado bien parecidos en relaciòn a sus personajes, es decir que los actores no dejan ver, en parte al menos, a las personas que encarnan. Màs en el caso de Renier que en el de De France (otra peluquera, temporada de peluqueras).

Espero que eso de ver màs al actor que al personaje no me ocurra también con Marion Cotillard y la protagonista de la ùltima y ya muy celebrada Dos dìas y una noche, que compite por estos dìas en Cannes, y espero ver el fin de semana, figure o no en el palmarés.

19 février 2013

El radioescucha

Los Caballos de Dios es un filme marroquí de Nabil Ayouch que cuenta cómo un grupo de muchachos de una barriada de Casablanca se convierten en terroristas kamikazes y desatan una matanza en el barrio cosmopolita de la ciudad, barrio que algunos de ellos ven por primera vez el día de su explosión suicida, en mayo de 2003.

El filme sigue de cerca a dos hermanos y a su familia. Un tercer hermano es sólo parte del decorado y no tiene más protagonismo que el de pasarse los días pegado a una radio portátil escuchando las noticias. En inglés, francés y árabe, precisa él. Así, cuando en su casa se viven momentos cruciales en el camino que lleva a sus hermanos al terrorismo islamista, el filoautista de la radio portátil exclama: ¡Los rusos han invadido Grozny!

Recordándolo, me digo que no la tenemos todas con nosotros los lectores de diarios. Creo que era Borges quien decía que de haber habido periódicos el día del nacimiento de Cristo no hubiesen dado esa noticia. Pero no sólo por eso lo digo, sino también porque apegarse tanto a la actualidad tal vez sea una manera como otra cualquiera de huir de la realidad.

La realidad es una sala de espera y el periódico es un caleidoscopio que alguien ha dejado a mano para que te entretengas mientras tanto. Mientras tanto.

También el estado anímico de la madre de los terroristas resulta preocupante. Qué contenta se pone viéndolos abandonar los vicios modernos y entrar en las órdenes del yihadismo. El caso de esta familia da para otra cita, ésta de Sabato: Mientras se derrumba su casa siempre habrá un hombre preocupado por el estado del mundo y mientras se derrumba el mundo siempre habrá una mujer preocupada por el estado de su casa.

30 mai 2015

Corre que te pilla Sorrentino

Vemos Mahler, de Ken Russell. Vida y obra del austriaco decoradas según los tópicos de cierta psicodelia al uso en el Londres de comienzos de los años setenta.

De Russell vi años atrás Tommy, de los Who, y una biografía de Chaikovsky. A cuál de las dos mayor mamarracho. Me temía lo peor con ésta sobre el austriaco y así no más es, mamarracho consumado. Y sin embargo, tratándose de Mahler, genio absoluto de la música fin de siècle, católico converso para alcanzar el puesto de director de la Opera de Viena, marido contrariado y padre funesto, la vemos hasta el fin. Su música, que es ilustración de sí misma, aguanta cualquier engendro visual que le caiga encima.

Tenía a Russell por el rey del kitsch cultureta. Corre que te pilla Sorrentino.

26 avril 2015

Una hacienda rodeada de montañas boscosas

Anoche vimos Los Trasplantados, de Percy Matas. Qué buen personaje compuso Nemesio Antúnez. Lo mejor, o lo «único mejor» de la película.

Mi tío me cuenta que participó en una proclamacion presidencial de Antúnez en Mendoza. «Nemesio / Antúnez / orgasmos hasta el lunes» era la consigna coreada una noche de sábado en esa ciudad de los Andes.

Los Trasplantados, viajeros que quieren volver a  ser sedentarios y no lo consiguen del todo. Dice Ostiz, según el diario de Uriarte, que el ánimo del sedentario tiende a la rumia mientras que el del viajero se exalta. Los campesinos son melancólicos y los viajantes de comercio forzosamente entusiastas.

En el pueblo de mi tío, los campesinos eran mayoritarios, luego estaban los comerciantes y funcionarios y luego los viajantes de comercio. Mi tío habla de su pueblo como Antúnez habla de la hacienda de su abuelo en el sur de Chile, «rodeada de montañas boscosas». Puro romanticismo telúrico, del que no escapan ni los ricos ni los pobres, por mucho que hayan escapado de Chile.

8 janvier 2015

El perro

He ido poniendo en Twitter cosas y otras que me han llamado la atención sobre la masacre de Charlie Hebdo. Como contado en brevísimo, en cambio, el detalle que sigue -un pelo de la cola en relación a la enormidad de lo ocurrido- se puede malinterpretar, lo cuelgo aquí para poder explicarme.

También porque cuento a veces en este blog historias de perros, aunque yo mismo no tengo uno y más bien padezco los ladridos ajenos. Será porque he visto que en los diarios populares suele haber historias de perros o con perros. Es, de hecho, en un diario popular, 20minutes, un diario sin editorial -salvo para las ocasiones, y hoy fue una-, donde he leído la historia que paso a contar.

Un auto se detiene en medio de una calle ayer al mediodía en París. Dos hombres vestidos de negro, uno de ellos armado de un lanzagranadas, se precipitan sobre otro auto y obligan al conductor a bajar. «Diga que ha sido Al Qaida-Yemen», le espetan, a modo de explicación sobre el expolio. El conductor responde: «Pero esperen a que baje al perro». Y los mismos canallas que acaban de masacrar a toda la redacción de Charlie Hebdo y de rematar en el suelo a un policía, apenas unos minutos antes, acceden a que el perro se quede junto a su dueño.

No quiero decir con esto que los terroristas tengan un corazón sensible a los animales, no. Lo que quiero decir es que esta es la realidad, y no hay otra.

Source: Externe

Courbet, Autorretrato con perro

13 janvier 2014

Una película recomendada por Coetzee

Le hacemos caso a Coetzee y vemos Le Temps qui reste, de François Ozon. ¿Qué hace un hombre de 30 años cuando se entera de que le quedan tres meses de vida? Es el caso de Romain, fotógrafo de moda parisino, y bien equipado con todos los tics que se suelen asociar con el perfil.

¿Qué hace? Intenta recuperar el contacto con el niño que fue. Va a visitar a su abuela -privilegio suyo, su abuela es la Jeanne Moreau. Durante el viaje, una pareja le hace una proposición inesperada, que termina por aceptar. Parece, por esa vía, distanciarse de su narcisismo algo primario pero tal vez no haga más que aferrarse a él, como un náufrago al mástil que sobresale.

El estilo de Ozon es efectista, ciertamente resultón. No es lo que prefiero en estas materias. Pero la película venía muy bien recomendada.

27 décembre 2013

La piedra

Ese espacio de tiempo que media entre una herida de muerte -una bala alojada en la cabeza- y la muerte definitiva. Una mujer procura mantener con vida a su marido, herido de muerte, sacarlo del coma en que está sumido en una barriada de Kabul. En el intento, va descubriendo que, por una vez, puede decir lo que siempre ha debido callar porque el hombre está inane y no la puede interrumpir ni acallar. Se trata de una tradición, la de cargar a una piedra con los secretos inconfesables hasta hacerla estallar.

Syngué sabour (Piedra de paciencia) se llama la novela del afgano Atiq Rahimi que lo cuenta. La novela tuvo una recepción mayúscula en Francia, al punto de que ganó el Goncourt en 2008. El propio Rahimi la lleva ahora al cine, con el apoyo de Jean-Claude Carrière, con quien escribe el guión. La película, filmada entre Casablanca y Kabul, es una buena historia que tiene mucho de intemporal -el hombre es crístico, la mujer es magdalénica- y está a la vez plenamente anclada en los años sombríos que viven Afganistán y el mundo musulmán.

24 août 2013

Superciudadanos en góndola

En cuanto cumplían 18 años, los chilenos solían inscribirse en los registros electorales y participar activamente en los periodos de elecciones. Como se sabe, en septiembre de 1973, hace ahora cuarenta años, el ejército chileno bombardeó el palacio presidencial y destruyó esos registros.

El país recuperó la democracia en 1989 y los registros electorales fueron reconstituidos. El derecho a voto reconquistado sólo han podido ejercerlo, sin embargo, quienes viven en Chile. Los chilenos del extranjero siguen sin poder votar.

Desde entonces, todas las iniciativas legislativas tendentes a reconocer el derecho a voto de los chilenos en el exterior -un derecho que ejercen, por lo demás, no sólo los ciudadanos de las democracias con cierta raigambre, sino también ciudadanos de países con menos tradición democrática que la chilena- han sido abortadas en el Parlamento: por tratarse de una modificación constitucional, ésta exige una mayoría cualificada, de manera que la capacidad de bloqueo está al alcance de un grupo parlamentario minoritario.

Las fuerzas políticas que han bloqueado esas iniciativas lo han hecho movidas por un cálculo electoral. Como la dictadura de Pinochet supuso la salida del país de miles de chilenos, el frente de los antivoto cree que de poder votar los chilenos del extranjero lo harían como un bloque contra los pinochetistas de entonces. También en eso se equivocan. El cálculo electoral es legítimo, lo impresentable son los argumentos con que lo presentan. El presidente del partido del presidente Piñera, Carlos Larraín, resumió una vez así su postura: ¿por qué van a tener que decidir los destinos de Chile los que se pasean en góndola por Venecia?

A tal solidez argumental se suma ahora este razonamiento expuesto por John Müller en el diario El Mercurio: si los chilenos en el extranjero pudiesen votar en Chile, se convertirían en superciudadanos, puesto que muchos de ellos ya votan en los países donde residen. Si votasen también en Chile votarían dos veces, o sea. Parece un argumento con más peso que el de la góndola, pero en rigor se trata de una actualización de la teoría de la navegación veneciana.

En los hechos, la mayoría de los chilenos de fuera viven en países como Argentina, Estados Unidos, Canadá y Australia, donde las condiciones de acceso a la nacionalidad son restrictivas, por lo que la capacidad eventual de ejercer el doble derecho a voto es muy limitada. De reconocerse alguna vez el voto a los chilenos en el extranjero, quienes podrían votar dos veces son aquellos que viven en países que aceptan la existencia de la doble nacionalidad. España y alguno más.

Por otra parte, la góndola ya no es lo que era y, a causa de algún gondolero cabeza loca, votar en un consulado resulta harto más seguro que pasear en góndola.

7 janvier 2013

Renoir, el padre, el hijo y el espíritu pelirrojo

Visto Renoir, de Gilles Bourdos.

El filme cuenta la últimos días del pintor Renoir en la Costa Azul, desde la muerte de su mujer y la llegada de la que sería su última modelo, Dedée. Su hijo Jean, quien se convertiría más tarde en el célebre cineasta, es herido en el frente de los Vosgos durante la Primera Guerra y vuelve a la casa paterna para recuperarse. Ese triángulo, padre, hijo y modelo, es el ojo de la historia. 

El padre, el hijo y el espíritu no tan santo de la modelo. El viejo pintor no se interesa más que por la textura de su piel (le velouté de la peau de la jeune fille), no está disponible para confidencias y a falta de la modelo pintaría manzanas o limones.

El hijo pronto dará el paso de la imagen fija de la pintura paterna a la imagen animada del arte del futuro, el cine. El viejo reserva sus ya escasas fuerzas para pintar e intenta mantener lejos el horror de la guerra y la inminencia de su propia muerte. El hijo, en cambio, en cuanto se recupera decide retomar el combate, contra la opinión del viejo. Pero el enfrentamiento entre padre e hijo se resuelve en el abrazo del adiós y, para ambos, para el viejo pintor y el joven cineasta, Dedée, la modelo, será la egeria. 

De este triángulo se queda fuera Coco (Claude), el hijo menor, adolescente, y no por falta de ganas de participar. No le falta espíritu ni lucidez al zagal. «Vives en una casa donde cuelgan las más hermosas telas del mundo y tú pegoteas en las paredes de tu cuarto horribles imágenes de la guerra», le reprocha Jean a Claude, quien le devuelve a su hermano el reproche con una descripción de su situación que resume la paradoja de la guerra: «Estás en casa porque estás herido. Si estuvieses sano, ya estarías muerto».

Conforta saber que después de los años Claude tuvo una buena vida. Experto en la obra paterna, fue resistente durante la ocupación alemana y terminó sus días como ceramista, el primer oficio de su padre.

28 novembre 2012

El periodista tímido

Ha muerto el director de la redacción de Le Monde, Erik Izraelewicz. Estaba trabajando en el diario, ayer por la tarde, cuando sufrió un infarto.

Le Monde tardó varias horas en informar del deceso. La noticia apareció hacia las diez de la noche en el portal Terra y luego en El País a través del corresponsal en París, Miguel Mora. Libération, el primer diario francés que publicó la noticia, reproducía un despacho de AFP. La necrología de Mora en El País terminaba con esta línea que podía entenderse como una explicación al hecho de que Le Monde tardase en informar: la redacción del diario se encontraba en estado de choque.

Es una paradoja explicable. La redacción del diario era quien estaba más cerca de la noticia, quien podía por tanto informar antes y mejor y, al mismo tiempo, la situación le imponía una forma de retención.

Este domingo, sin ir más lejos, colgué un mensajillo que apuntaba a ese momento curioso cuando el periodista se deja ganar por la timidez. Izraelewicz tal vez fuese tímido, a la luz de su cuenta en Twitter. Pocos mensajes, pocos seguidores. El último, de hace diez días, ironizaba sobre la manera como Sarkozy y Hollande disfrutarían del espectáculo de la guerra de jefecillos que asuela a la derecha francesa, esa máquina de perder elecciones. De serlo, sería un tímido qui se soignait.

La que tal vez sea una de las muchas formas de definir a un periodista. Un tímido que se supera.

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