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Camino de Santiago
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13 avril 2007

Lleve usted su propia flor

Ayer se fallaron en Santiago de Chile los premios Altazor a la mejor producción artística del 2006. Concurría  Declaración jurada, de Rodrigo Lira.  El premio fue a dar a otras manos. Lo celebramos entonces publicando este convite redactado por RL treinta años atrás, preciosamente conservado por Claudio Tardito.

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Hace aproximadamente / 2 años/ en la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura, Chile, planeta Tierra, fue expedido el siguiente Boletín "Durante el día consagrado a Venus, vigésimo de este mes de Junio, desde las veinte horas en adelante y los días consagrados a Saturno y el Sol, vigésimos primero y segundo del mismo mes desde las dieciséis horas en adelante rodrigo lira permanecerá dispuesto a, sino bien avituallado para Recibir a sus Amistades Dentro de las Paredes de un Departamento Propiedad de su Señora Madre ubicado en avenida Grecia en el número veintidós de un edificio que tiene a su vez el número 907 y del cual rodrigo lira entró a profitar, digo, que rodrigo entró a usufructuar desde el miércoles dieciocho de junio del año de Gracia (Sic) de 1975 Respetando el Toque de Queda, el Orden Público y las Buenas Costumbres se estaría celebrando en el lugar y ocasiones señaladas el Solsticio de Invierno, el fin del Otoño. La segunda fiesta estacional de 1975, el día más corto del año, la entrada del Sol en Cáncer, la inmortalidad del cangrejo. La inminencia de otra Luna llena -el Lunes, ayuno desde las 11.54- La próxima reapertura de salón y, last but not least, el hecho de que rodrigo lira disponga de un departamento. Lleve Ud. su propia flor. La función comienza cuando Ud. llega. Habrán locos, sabios, santos, genios, héroes, artistas para todas las animales el Papa, Lucho Beltrán y Carlos Salazar, Gurú Maharaj Ji, el Maharishi Mahesh, Serge ReYNaud de la FeRriere, I Chazo y toda la GCU (gente como uno) asistirán, al menos como cuerpos astrales. Por ese lugar pasó Atila: no crece allí la yerba No Se Admitirán Personas Extrañas Ebrios Vagos Ociosos Tarados Hipopótamas Palomas Feas Lolas Tontas Vírgenes Necias Gente Durmiendo Gansos Patos Gorriones ni Gatos (a excepción del gato Fritz) El que No Trabaja No Come (Cf. Epístolas de Sn. Pablo) ergo, no habrá comida id est, lleva tu colación" Otra: De un año en que para el sujeto en cuestión (SEC) parecía estar rigiendo la temática y la problemática de la casa XI del horóscopo (Amici benefacta) o como determinada gente prefiere expresar el SEC estaba "pegándose un año acuario" se ha pasado a otro en que el funcionamiento de la presencia general del SEC parece estar regido por la casa I (vita) o sea que como que el SEC estaría comenzando otra Rota otro ciclo ("año aries") (casi) todo (re)comienza algunas cosas que se pretendía se celebraran entonces correspondería celebrarlas el próximo martes 21; salón no se reabrió pero se construyó cierto templete en el Chaco (N.E. de Argentina) entre otras cosas pero el departamento (el depo) aún existe -a pesar de todo y de algunos- y el SEC aún existe en él -a pesar de todo, gracias al todo- Están creciendo, el depo al menos está quedando pulento pero hay pega -Trabajo- para rato y ahora tal vez haya comida, aunque los aportes nutricionales nunca están demasiado de más Vosotros sabréis si aparecéis El viernes 17 desde las 18 -fiesta del Sagrado Corazón, toque a las dos o/y el sábado 18 desde las 17- día de San Efrén, toque a las tres- u os buscáis otras maneras de aprovechar, o matar, o torturar vuestros valiosos tiempos. Stgo, Junio 9, 1977 P.D. Los OVNIS que quieran asistir deberán identificarse para ser admitidos.

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31 août 2021

El río San Francisco

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En el plató de Heysel en Bruselas se levantó en 1958 un curioso monumento, a medio camino entre la escultura y la arquitectura: la representación de un átomo a gran escala, el famoso atomium. Allí, al aire libre, entre el atomium y el palacio de exposiciones, fue el concierto de Caetano Veloso anoche.

Al aire libre se sentía el fresco de Bruselas, pero las canciones de Caetano no tardaron en templarnos. Por el cielo surcaban los aviones y, por un efecto óptico, uno de ellos pareció inscrutarse en el atomium iluminado. La gente no prestó atención al fenómeno, pendiente como estaba de la aparición de Caetano. Éramos muchos, un poco de todo había y sobre todo brasileras jóvenes, movedizas y locuaces.

Caetano apareció en el escenario con la mascarilla puesta y, viendo que el público no la llevaba, se la quitó, al revés de lo que suele ocurrir cuando uno se da cuenta de que no lleva la mascarilla al ver la del prójimo. El protocolo permitía estar a cara descubierta por tratarse de un espacio abierto, por el pasaporte sanitario y los tests de antígenos.

Yo soy caetanista viejo y me conozco las canciones que Caetano canta siempre en los conciertos pero las que más me gustan son aquellas que no canta nunca, o muy rara vez. Esta vez fue el turno de O ciúme, una canción tremenda que habla desde el puente sobre el río San Francisco, que une las ciudades de Juazeiro y Petrolina y separa dos estados, Bahia y Pernambuco. Un puente sobre el que estuve alguna vez cavilando —supongo que es imposible estar allí y no cavilar. Aliento a quien quiera escucharla a seguir el texto: basta con saber que «o ciúme» son los celos y que «o velho Chico» no es otra cosa que el propio río San Francisco.

De regreso a casa por las autopistas belgas, el río de autos fluía como el agua por el río San Francisco. Dos horas de canciones de Caetano —que acabaron con los consabidos gritos de «Fora Bolsonaro»— nos habían puesto otra vez a cavilar desde ese puente en pleno río San Francisco y ya tan lejos de él. 

28 octobre 2022

¿Qué es peor, tener un hijo asesino o una hija asesinada?

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V13, POR VIERNES 13*, por aquel viernes 13 de noviembre de 2015 en que el terrorismo islamista atacó París por tres frentes —el Estadio de Francia, el teatro Bataclan y las terrazas de varios cafés y restaurantes— con un saldo de 130 muertos y más de 400 heridos, muchos de ellos muy graves porque los ataques fueron cometidos con armas de guerra.

Cinco años después, la justicia francesa enjuició a veinte acusados en calidad autores y cómplices, en un juicio que se extendió por nueve meses y por el que desfilaron cientos de víctimas y testigos y 350 abogados, proceso que Carrère siguió del primer al último día y del que fue publicando semanalmente unas crónicas en varios medios de prensa que ahora reúne en este libro. 

El libro se divide en dos partes: las víctimas y los acusados. Sobre la relación entre unos y otros Carrère formula una pregunta que le surge de la lectura de otro libro que describe el cara a cara entre el padre de uno de los terroristas y el padre de una de las víctimas mortales, una pregunta tremenda: ¿qué es peor, tener un hijo asesino o una hija asesinada?

Los terroristas se repartían en tres grupos de tres individuos teleguiados por el Estado Islámico desde Siria. Un primer comando llegó hasta el Estadio de Francia, donde se jugaba un partido entre Francia y Alemania en presencia del presidente de la República de entonces, François Hollande. Los terroristas pretendían introducirse en el estadio y saltar por los aires entre la multitud, lo que habría provocado una masacre mayúscula. Pero se enredaron por el camino, llegaron cuando el partido ya había comenzado y se encontraron con las puertas del estadio cerradas y unos guardias que les impidieron entrar. Contrariados por el percance, fueron lo suficientemente cons —Carrère dixit— como para activar los explosivos en los accesos al estadio, despoblados a esa hora. Aun así las tres explosiones provocaron una víctima mortal e hirieron gravemente a una decena de personas.

A Marilyn, por ejemplo. Así la describe Carrère: «Marilyn lleva siempre consigo en un pequeño tubo de plástico la esquirla de 18 mm que le extrajeron de la mejilla. La saca de su bolso frente a la Corte y dice: no me importa mostrarla pero no me separo de ella. La guarda y se va, y otros 250 testimonios que vendrán después harán olvidar el suyo, pero aun así, a Marylin alejándose, sola, elegante y triste, tan triste, con su esquirla en el tubo, yo no lo olvidaré».

Hacía buen tiempo en París esa noche de noviembre, las terrazas de los cafés y restoranes desbordaban de gente. «Era como una primavera precoz —recuerda una sobreviviente— y la gente se veía feliz. Yo tenía 27 años y mis amigos 29 y nos preguntábamos qué haríamos para celebrar cuando cumpliéramos los 30». En ese momento tres terroristas descendieron de un coche y comenzaron a tirar a matar. En veinte minutos asesinaron a 39 personas y dejaron 32 heridos graves. Uno de los terroristas activó su cinturón explosivo y los otros dos escaparon y fueron encontrados cinco días después en un suburbio parisino y abatidos por la policía.

Lo peor todavía por venir y lo provocaron minutos más tarde otros tres terroristas en el Bataclan. En medio de un concierto de rock irrumpieron dando tiros y vivas a Alah y en diez minutos mataron a 90 jóvenes e hirieron gravemente a más de 200. Hasta que uno de los terroristas fue abatido sobre el escenario por un policía que tuvo el coraje de interrumpir la masacre pistola en mano, mientras que los otros dos activaban sus chalecos explosivos.

De la masacre del Bataclan se deduce una cosa siniestra. Después de las primeras ráfagas, cientos de personas yacían amontonadas en el suelo, muertos los que estaban encima, vivos los que estaban debajo. Si uno de ellos se movía o se le escapaba un quejido, los terroristas fríamente lo remataban. Si sonaba un móvil también. Y esto es pavoroso porque a esa hora los familiares y amigos de los jóvenes atrapados en la sala comenzaban a enterarse de lo que sucedía y su primer reflejo era marcar el número del amigo o del familiar que estaba allí dentro. Y el sonido de ese celular lo acallaban los islamistas a balazos.

No es fácil resumir un juicio como éste pero Carrère lo consigue dando cuenta de sus grandes líneas y de los detalles reveladores, como este inicio del interrogatorio del presidente del tribunal a Salah Abdeslam, principal inculpado y único sobreviviente del comando terrorista (del que nunca sabremos si el cinturón explosivo que iba a activar se trabó o si lo que se trabó fue su osadía):

—¿Estado civil?

—Alah es grande y Mahoma es su profeta.

—Bueno, ya veremos luego... ¿Nombres de su padre y de su madre?

—Los nombres de mi padre y de mi madre no tienen nada que hacer aquí.

—¿Profesión?

—Combatiente del Estado Islámico.

—...En mis notas dice «interino».

Este intercambio le valió al presidente del tribunal dar con el tono con el que impondría su autoridad durante el largo proceso. Finalmente el tribunal repartió penas un peldaño por debajo de las pedidas por la acusación y lo argumentó de tal suerte que los acusados comprendiesen que si apelaban obtendrían un aumento de sus condenas. La justicia es humana pero funciona. 

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*El viernes 13 en la cultura gala es un equivalente al martes 13 en la nuestra, una fecha marcada por la suerte, mala según la mayoría, que ese día se anda con cuidado, buena según otros, que ese mismo día juegan a la lotería.

16 septembre 2022

Saudade de Mário Mesquita

SEMANAS atrás murió en Lisboa mi amigo Mário Mesquita. 

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 Mário fue el diputado más joven del primer parlamento elegido tras la revolución de los claveles, en 1974. Entonces la precocidad era lo suyo porque un poco antes, a los 23 años, había sido uno de los fundadores del PS portugués. 

Andando la vida y para mantenerse fiel a su ideario, Mário se apartó de la política contingente y se dedicó al periodismo y la docencia. Fue el director más joven del más que centenario Diário de Notícias y más tarde dirigió el Diário de Lisboa. Escribió unos cuantos libros. Uno de ellos, una summa de sus saberes en materia de periodismo y comunicación, O Quarto Equívoco. O poder dos media na sociedade contemporânea, tuve el privilegio de traducirlo al español. El último de sus libros lleva un título que resume su actitud: O Estranho dever do cepticismo.

En su funeral coincidieron el presidente de la República portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro, António Costa. En su homenaje, Rebelo destacó que la vida de Mário Mesquita fue una permanente y apasionada lucha por la libertad.

En enero del 2020, justo antes de la pandemia, Mário celebró su antepenúltimo cumpleaños en mi casa. Ese día, el de Reyes, la tradición manda que el que encuentre la figura escondida en la tarta de mazapán sea coronado rey. Mário siempre fue republicano pero aceptó la corona con su humor proverbial. Ese mismo 2020, cuando recibió el doctorado honoris causa por la Universidad de Oporto (estas coisas só servem para contentar aos amigos e chatear (fastidiar) aos inimigos, me dijo, sonriendo), sus discípulos organizaron un homenaje en forma de libro, A Liberdade por princípio, en el que escribí un breve texto sobre la pandemia en la prensa, siguiendo unas claves de lectura que aprendí con él.

He tardado en escribir estas líneas porque no me acostumbro a la idea de que Mário ya no esté con nosotros, ni llame para comentar la insólita actualidad, ni nos demos una vuelta por Lisboa y mirando el mar compartamos un silencio insular (Mário era azoriano) viendo ese barco que no termina de acercarse. 

Como dijo el cantor, a saudade dói como um barco que aos poucos descreve um arco e evita atracar no cais.

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Foto de Nuno Ferreira Santos

18 janvier 2023

El poder de la imagen

1950. Un matrimonio de franceses de edad media cenan en un hotel en Tailandia. Hace años que ella no se siente atraída por él. Se aburre y le reclama diversiones. El se arrepiente de haberla invitado a este viaje. Sale del hotel a buscar algo que pueda divertirla. Se le acerca un dealer y le ofrece muchachas. El declina. Muchachos, entonces. Tampoco. Películas francesas. OK, eso puede ser. Vuelve al hotel e invita a su mujer a vivir esa experiencia. Siguen al dealer que los lleva hasta una casa donde se instalan a ver las proyecciones. El premier filme es francamente malo. No sólo es malo, es asqueroso, dice ella. ¿Quieres irte?, pregunta él. Esperemos un poco a ver el siguiente... En el siguiente el joven protagonista está de espaldas pero al marido le basta con verle un lunar para reconocerlo. Cuando se vuelve y deja ver su rostro ella exclama: ¡Pero si eres tú! Es verdad, lo había olvidado. Vámonos, dice él. Claro que no, responde ella, ahora lo tienes que ver hasta el final. De regreso al hotel ella lo llena de reproches. Pero, ¡cómo pudiste! Me presté a hacerlo porque ella lo necesitaba, explica el hombre. Además, eso pasó cuando era joven y aún no te conocía. Suben a la habitación y, para sorpresa de él, la mujer se le acerca seductoramente y le dice al oído que se veía muy atractivo en la película. Por primera vez en mucho tiempo ella alcanza el orgasmo.

Graham Greene, Blue Film, 1954

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10 janvier 2023

Amor mío, Zumurrud

ENTRE risas, Zumurrud desviste a Nuredín. El es novato, ella lo guía. Le lee un cuento que él escucha atentamente. Y hete aquí que ahora Nuredín y Zumurrud están dentro de ese cuento. Ella le encarga que vaya al mercado a vender una tela que ha bordado. Que la venda a cualquiera salvo al hombre de la chilaba azul. Y justamente allí está el hombre de la chilaba azul que le ofrece a Nuredín por el bordado más de lo que Nuredín hubiese podido imaginar. Nuredín no puede negarse pero le pide al hombre de azul que se mantenga lejos. El hombre de azul lo sigue sin embargo hasta su casa y le tiende una banana. Nuredín la come y se duerme profundamente. Cuando despierta, ve con espanto que Zumurrud ya no está, que ha sido raptada. Nuredín la busca por doquier desesperado.

Amor mío, Zumurrud...

Entretanto, un rey ha sido coronado en su palacio. Hasta donde llega Nuredín hambriento y agotado por la búsqueda incesante. En el palacio hay ricas viandas a las que Nuredín se acerca. Un hombre le previene que se abstenga de comer pero Nuredín no se puede retener. Lo hacen prisionero y lo llevan a la habitación del rey. El rey le lee un poema erótico y le dice que de allí en adelante Nuredín será su amante. Nuredín se resiste pero comprende que no tiene escapatoria y entre sollozos le pide al rey que al menos no le haga daño. El rey se acerca y mientras lo acaricia se quita la máscara y entre risas le dice: Nuredín, ¿no me reconoces?

Amor mío, Zumurrud...

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De Las Mil y una Noches

26 décembre 2021

Otro 26 de diciembre

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Hoy hace cuarenta años que murió Rodrigo Lira. 

He contado antes lo que recuerdo de ese día. También es verdad que buena parte de la obra de Lira ya está publicada. Faltan algunos pecios pero a saber en qué fondos abisales descansan.

Así es que prefiero recordarlo poniendo aquí una de las traducciones de sus textos que he ido haciendo y una entrevista virtualmente desconocida hecha por Maura Brescia en la primavera de 1981 pocas semanas antes de su muerte y en la que se escucha con fidelidad su expresión.

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CACHORRO

Perdonad la pelada y las chuletas
(esta calva es de tanto más turbarme).

Perdonad las patadas en las canillas.

Soy travieso, lo confieso: perdonadme
El escupo en la escudilla —el vómito—.
El arañazo en los ojos: los eructos y
Los gases; el asalto al despoblado, la
Avaricia y el despojo al descubierto.
Perdonadme
El balazo por la espalda —el mordisco— y los
Insultos, las injurias y calumnias
Venenosas, estas bromas tan pesadas y
Estos chistes tan re' fomes, los estupros
Traicioneros, el culatazo en los dientes
La estocada al moribundo y —además— las
carcajadas.

Soy inocente de todo, mas también soy mentiroso
Pero, en cualquier caso, os imploro
¡Perdonadme!

 

CHIOT

Pardonnez la calvitie et les favoris 
(cette tête chauve est d'autant plus perturbante)

Pardonnez les coups de pied dans les tibias

Je suis coquin, je l'avoue : pardonnez-moi 
Le crachat dans le bol —le vomi
Le coup de griffe dans les yeux : les rots et
Les pets ; les assauts en rase campagne, la
Cupidité et le dépouillement au grand jour
Pardonnez-moi
La balle dans le dos —la morsure— et les 
Insultes, les injures et les calomnies
Vénéneuses, ces plasainteries si lourdes et
Ces si mauvaises blagues, les viols
Traîtres, la crosse dans les dents
Le coup porté au mourant et —en plus— la
Rigolade

Je suis innocent de tout, mais je suis aussi menteur
Mais, en tout cas, je vous prie
Pardonnez-moi !

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Rodrigo Lira en 1950 en brazos de su madre y cadete en la Escuela Militar en 1965

SER SOLTERO ES UN PROBLEMA

¿Qué recuerdas de tu niñez?

Nací el 26 de diciembre de 1949, a las 11.30 horas, en la Clínica Santa María, datos que sirven para levantar un «cielo de nacimiento», carta astral u horóscopo. En algunos círculos se le asigna importancia, como hace Sabato en Abaddon, el exterminador. En la fe de bautizo me pusieron Rodrigo Gabriel Juan Esteban. Mi padre es un coronel retirado del arma de Ingenieros del Ejército, dado de baja en 1966. Mi madre, Elisa, dueña de casa y jubilada de la Caja de empleados particulares, con años revalidados en Copec y el Senado de la república. Tengo tres hermanos: Ignacio, máster en física nuclear; Sebastián, músico; y Gonzalo, estudiante de geología. Cuando niño asistí a los entrenamientos de la brigada premilitar Eleuterio Ramírez del Ejército, cuyos ejercicios consistian en juramentos a la bandera, desfiles en la plaza de armas para el 21 de mayo y fiestas patrias. También tuve un premio al mérito de castellano, obtenido en un concurso histórico literario conmemorativo del Voto nacional en 1960, y participé en el grupo de lobatos y en la legión misional, organismo rival de los scouts. Cursé mis primeras letras en establecimientos de Tejas Verdes y Rancagua. De vuelta a la capital, estuve en el Verbo Divino, después un año en un colegio de Iquique, para volver a Santiago a cursar cuarto y quinto de humanidades en la Escuela Militar, y el sexto año en el Liceo 11 de Las Condes. Soy de un nivel cultural bastante elevado y poseo cierto don de lenguas. Hablo, leo y escribo inglés correctamente; leo francés fluidamente y me puedo dar a entender en esa lengua; puedo también leer en voz alta en alemán, sin entender casi nada pero pronunciándolo con corrección, y eso es también es válido para el portugués y el italiano, comprendiéndolos bastante mejor.

¿Cómo llegaste a la poesía?

Fue una vuelta bastante larga y rara. Primero estudié sicología, luego filosofía y después artes de la comunicación, todo en la Universidad Católica. Me salí para entrar al Departamento de publicaciones infantiles y educativas de la Editorial nacional Quimantú. De ahí me fui al norte para integrarme al grupo Arica. Más tarde ingresé al Centro de estudios de la realidad nacional de la Católica. Trabajé en la Librería de ciencias sociales y en el proyecto Mahuida, un parque nacional al interior de Santiago. Seguí con estudios de sicodanza con Roland0 Toro, además de siloísmo y filosofías orientales. Después entré a la Facultad de Bellas artes de la Universidad de Chile, inscribiéndome además en un curso de biología. En 1978 hice el programa de Bachillerato en lingüística, en el campus Macul de la Chile. Ahí participé en una notable cantidad de lecturas en público de poesía y varias publicaciones, como en las revistas Letras y Cactus. De ahí vendrían publicaciones en el Cuaderno de poesía joven, publicado con ocasión del primer Encuentro de arte joven, en 1979; en la revista Cuadernos marginales, en septiembre de 1980; en la Panorámica de la poesía chilena actual de Ganymedes; y en la revista La Bicicleta.

Se te percibe como alguien especial y solitario...

Esto de vivir solo y ser soltero es un problema. Los primeros versos que hice se los dediqué a una musa juvenil, pero no me hizo caso. Me considero un esteta: me atraen las mujeres armoniosas y cultas. No he tenido suerte porque, cuando me gustan, el interés no es recíproco y viceversa. Asistí a terapias de grupo y sesiones de psicoterapia y una vez que se dictaminó mi recuperabilidad me trasladé a vivir solo al departamento que aún ocupo. Mi historia tiene bastante que ver con mis dificultades para el contact0 personal directo, pero no tengo una personalidad agresiva. La dedicación que brindo a la poesía no ha tenido repercusiones de orden material, y a veces mi situación personal se ha deteriorado debido a la estagnación mundial y a las restricciones en el mercado ocupacional. Este año ordené mis textos poético-literarios. Por otra parte, he estado estudiando técnicas de vocalización. Creo que esto me puede dejar en buen pie para desempeñarme como locutor publicitario o radiofónico, como modelo para spots o fotografía publicitaria, como traductor inglés-español, francés-español o español-inglés. Como corrector de pruebas o editor, preparación y diseño de impresos, guía de turismo e intérprete para viajeros, clases de inglés a nivel avanzado (conversation o brush up), jardines, decoración de exteriores y producción de plantas. Lo que se llama creatividad es, en mí, más bien excesiva, y en tanto que no se canaliza puede lograr resultados impredecibles. Esto que puede resultar interesante en el terreno de las artes, puede ser incómodo en el de las técnicas de la comunicación o en otro campo en que la creatividad deba estructurarse por canales más ceñidos.

2 novembre 2021

Una de Picardía

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Tiempo atrás me encontré un libro llamado Pour en finir avec Eddy Bellegueule. Me gustó el título, me lo traje y lo dejé por ahí olvidado. Hasta hace unos días, cuando escuché en la radio una entrevista con su autor. 

Que alguien se llamase Bellegueule, algo así como Jetabonita, me hizo creer que se trataba de una ficción cómica. Y no. Bellegueule es el nombre del autor, que decidió cambiar de vida y se autobautizó Edouard Louis, un nombre que suena respetable, al contrario del anterior, Eddy Bellegueule, que parece un nombre de vodevil, de feria de atracciones.

Se trata de un relato autobiográfico. Louis cuenta la infancia de Eddy Bellegueule —él mismo, cuando aún se llamaba así—  en un pueblo perdido de Picardía, en el noreste de Francia. Un pueblo más o menos como aquellos que describió Zola un siglo antes, con la diferencia de que ahora hay una tele encendida en todos los cuartos emitiendo programas de telerrealidad.

Todo bien con la autobiografía, con lo que cada cual quiera contar sobre sí mismo, lo mejor de la literatura pasa a menudo por la activación de ese mecanismo.

Un problema estriba en que es imposible contarse a sí mismo sin que entre en escena el prójimo, la familia, los seres más cercanos. Y cuando estos no salen precisamente bien parados (¿quién sale bien parado a corta distancia?), ¿qué hacer? ¿Maquillar a los personajes y descafeinar el relato o acabar en los tribunales?

Hasta donde llevó a Bellegueule su familia, descontenta de verse retratada gorda y grosera.

18 janvier 2021

La multiplicación del yo

Difícil hablar de L'Anomalie sin destriparla. Hasta ahora nunca me había preocupado destripar o no una historia, me hago viejo. Pero en el caso de esta novela de Hervé Le Tellier, premiada con el Goncourt 2020, destriparla es delicado porque opera por sorpresa.

Sólo un par de cosas à coté, entonces. Además de que me gustó mucho, como todos los libros de HLT, por lo demás, libros divertidos y muy bien pensados en los que hay una estructura sopesada que no los hace pesados sino que los aligera, prodigios de la física.

Es un libro escrito, en parte al menos, durante la pandemia o más bien durante el encierro (no sé si adivino o si proyecto) que da cuenta de otra forma paradójica de encierro, que podríamos llamar la multiplicación del yo. Que presenta e ilustra algunas cuestiones fundamentales del presente y lo hace por la vía de la invención. Porque L'Anomalie es un libro de ciencia ficción inmediata, en el sentido de que la acción transcurre en un futuro inminente, el primer semestre de este 2021.

También es cierto que algunos personajes son entrañables (una personaja que parecía tan amable y acaba por ser una petarda y, sobre todo, una niñita que cría una rana). Y sobre todo una niñita que cría una rana.

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12 juillet 2021

Tomás Marías, Javier Nevinson

El mejor libro de Javier Marías es el último. Lo digo cada vez que cierro una de sus novelas, y ya van unas cuantas. También porque Marías escribe una y otra vez el mismo libro y lo escribe cada vez mejor. Lo que no impide que más abajo actualice la lista de las mejores novelas de Javier Marías y la siga encabezando Mañana en la batalla piensa en mí, inamovible cima del novelista madrileño.

Tomás Nevinson es la continuación de la historia que se cuenta en la novela anterior, Berta Isla, y algunos de sus personajes y lugares ya estaban en la trilogía Tu rostro mañana. Algo ha cambiado, eso sí, con el paso del tiempo: «Ya no creo en la pulcritud de la democracia, ni en la asepsia del Estado, ni en nada, o tan sólo en la evitación de desgracias que recaen sobre la población inocente y desprevenida», dice el protagonista. Que por ese camino tiene que pasarse una temporada en una ciudad del noroeste peninsular, una ciudad con río, que Marías llama flaubertianamente Ruán, adonde nos lleva a conocer de cerca la fauna local y en particular a tres mujeres: Inés Marzán, Celia Bayo y María Viana. Una de ellas, doble militante ETA-IRA.

No pienso destripar la novela, descuiden, pero aviso de que hay un momento divertido y es más divertido aun si uno piensa que Marías no lo inventó. Están Nevinson y su jefe Tupra tomándose unas patatas bravas en una terraza madrileña un día 6 de enero, con frío, cuando se sienta en la mesa del lado un grupo en el que lleva la voz cantante uno de esos españolazos que propagan sus necedades dando grandes voces. Como éste desconcentra a Tupra, que lo tiene a sus espaldas, y está intentando convencer a Nevison de algo importante para él, decide hacer callar al vociferante apoyándole el tenedorcillo en las costillas y diciéndole al oído en inglés que si no se calla de una vez se lo enterrará hastas las entrañas. No he podido dejar de pensar que Marías haya podido presenciara algo similar protagonizado por su amigo Pérez Reverte en uno de sus conocidos encuentros.

Conté en Twitter el chascarrillo con la vendedora de la librería de un centro comercial en Las Palmas adonde fui a comprar el libro. Cuando le pregunté si tenía Tomas Nevinson de Javier Marías, se quedó pensando un momento, fue a buscar al ordenador y me preguntó a su vez: «¿Cómo me dijo que se llama el autor, Tomás Nevinson?».

El joven antes conocido como M puso entonces este comentario: «Javier Marías» de Tomás Nevinson, una boutade con trasfondo. Marías habla de sí mismo, claro, a través de Nevinson, que es su alter ego mejorado: oxfordiano, buen conocedor de Shakespeare y Baudelaire, considerativo pero volcado a la acción y, como buen alter ego, más joven, más guapo y con pelo —como el Gerard Philippe que fuma en la portada del libro. Porque mucho se fuma en estas novelas de espías de Marías. Berta Isla y Tomás Nevinson aparecen en sus portadas respectivas fumando y en sus páginas a menudo alguien tiene que sacudirse las cenizas que le han caído en la manga. 

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En los reconocimientos, en fin, Marías agradece «una mínima idea debida, creo, a John Le Carré». Sospecho que tan mínima no será. Pero no seré yo quien dé con ella. Dejo esa tarea a los finos Lecarreristas, que son muy buenos buscando y mejores encontrando.

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Lista de las últimas diez novelas de Marías ordenadas según la preferencia de este lector:

Mañana en la batalla piensa en mí 
Así empieza lo malo 
Tomás Nevinson 
Berta Isla 
Negra espalda del tiempo 
Tu rostro mañana 
Los enamoramientos
Corazón tan blanco
Todas las almas
El hombre sentimental.

15 janvier 2021

Té con azúcar

El té marroquí es una de esas tradiciones que uno cree que existen desde la noche de los tiempos. La usanza de juntarse a beber algo caliente, eso sí viene de lejos, pero la infusión de té verde con menta y azúcar, la bebida ahora emblemática del Magreb, no tiene más de dos siglos.

A fines del XVIII, cuenta Bellakdar, los negociantes de té ingleses no sabían qué hacer con el excedente. Lo descargaron entonces en los puertos marroquíes donde quedó en manos de los comerciantes locales, judíos en su mayoría. Hay quien dice que el affaire es incluso posterior y dataría del final de la guerra de Crimea, a mediados del XIX.

Lo cierto es que el islam prohibía el vino, el café era caro y las infusiones tradicionales no tenían swing. Lo demás ya eran ganas de tomar té.

Acertó el que propuso mezclar té verde con menta fresca y azúcar en una tetera. La gente hizo el resto al convertirlo en un rito que ganó rápidamente el resto del Magreb por el este y las tierras del Sáhara por el sur. 

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En Marruecos entendí por qué el Pan de Azúcar se llama así. El azúcar tradicional viene en panes que tienen la forma del famoso morro carioca, panes que se despedazan con martillo o guillotina.

12 octobre 2019

Por dónde cortaría Salomón

Una descendiente de Mariano Benlluire reclama a la justicia que exhumen a su abuelo para establecer su filiación vía el famoso ADN y la justicia acepta y ejecuta. Un dilema bien redondo, creo yo. ¿Qué privilegiar en un caso así, no digo ya la justicia sino cada cuál: la exigencia de la identidad reconocida (y lo quede de la herencia) o la paz debida a tus muertos? ¿Por dónde cortaría Salomón?

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20 octobre 2019

Quebra-quebra en Chile

Impresiona ver un estallido social cuando y donde no se lo espera. En Brasil dan un nombre muy sonoro a estos reventones: «quebra-quebra». Una multitud pasa delante del supermercado con toda normalidad y súbitamente entra y lo rompe todo.

Es el caso de Chile ahora mismo, lo fue el de Ecuador hace unos días y el de Francia hace unos meses. En los tres casos, la causa inmediata, la chispa que provocó el incendio, fue el aumento del precio del combustible o de la tarifa del Metro, el encarecimiento de la movilización. En los tres casos también, los gobiernos no demoraron nada o casi nada en anular la medida en cuestión. Con resultados diversos. Inmediatos, en el caso ecuatoriano y relativos en el caso francés. Pero en Ecuador la anulación de la medida fue el resultado de una negociación directa con los líderes de los grupos movilizados, lo que en Francia sólo se dio a medias e indirectamente. En cuanto a Chile, es muy pronto para saber por dónde irá la cosa.

Para explicar el estallido chileno se abre camino la teoría según la cual en los países con ingresos medios las demandas sociales van más rápido que el crecimiento económico que permitiría cumplirlas. Apoyan esta idea muchos datos. Uno, para ilustrar: «Un 70% de la población gana menos de 770 dólares mensualmente y 11 de los 18 millones de chilenos tienen deudas». Es decir que si bien la mayoría adhiere al modelo (lo que llevó a esa mayoría a elegir como presidente a un empresario que prometía modelo para todos), el modelo no adhiere a la mayoría.

Puede que el modelo no alcance para todos, pero la minoría en el poder insiste en decirle a la mayoría que sí puede vivir como ella con la condición de que se levante más temprano y sepa comprar. Esto es lo que declararon recientemente sendos ministros chilenos: uno dijo que la gente podía levantarse más temprano para tomar el Metro con tarifa baja y el otro que no todo subía de precio, que las flores estaban más baratas. «Si quieren pan, denles tortas», habría dicho María Antonieta la víspera de la revolución.

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Foto de Claudio Reyes

PS/ Si te explican lo que ocurre en Chile y lo entiendes es que te lo han explicado mal.

14 septembre 2019

El apego

El diario gratuito que leo en el tren trae un crucigrama tan fácil que no dura dos estaciones. Así que entre la tercera y la cuarta estación leo una entrevista al autor de unos libros llamados Sexo y amor y ¿Por qué el amor es tan complicado?

Dice cosas interesantes: Que lo que llamamos pareja en Occidente es un fenomeno reciente, no tiene cincuenta años. Antes viviamos en familia más que en pareja y el hombre solía estar fuera y la mujer en casa. Hoy en cambio el hombre y la mujer pasan más tiempo juntos y las mujeres esperan que los hombres las escuchen, las comprendan, las sostengan. Antes las mujeres encontraban todo eso en el espacio de las mujeres. Ahora con la pareja nuclear somos la primera generacion en que hombres y mujeres estamos cara a cara.

El autor entrevistado hace a continuacion una referencia al desfase sexual que produce el hecho de que el hombre suele estar más dispuesto al comercio carnal que la mujer. En cambio la mujer es multiorgásmica y el hombre no. Todo esto en referencia a un comportamiento sexual más o menos primate.

Más adelante dice que la estadística muestra que 90% de las separaciones se dan por iniciativa de la mujer. Las mujeres se interrogan constantemente sobre la pareja, cosa que los hombres no hacen. El apego no es el mismo. Para los hombres éste es inamovible: eres tú quien yo quiero. Punto.

Lo ultimo es lo mejor: Los escritores exitosos suelen ser huérfanos de padre mientras que los matemáticos suelen ser huérfanos de madre.

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16 février 2019

Las cenizas

Diario de Chile, y 4

Por todos lados se ve que la demografía le está cambiando la cara a Chile. Se ve y también se escucha. La demografía o el optimismo antropológico.

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Uno de los deportes nacionales consiste en contar espeluznantes historias de atracos. La más tremenda de las que he escuchado últimamente es la de un hombre que llega a su casa y encuentra la puerta forzada. Entra, recorre y va comprobando que los ladrones se han llevado todas las piezas de valor. Hasta que descubre con espanto que también se han llevado el ánfora que contenía las cenizas de su madre.

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Otra historia de cenizas la ponen dos volcanes, el Calbuco y el Chaitén, que entraron en erupción en los últimos años y llevaron la nube de humo y cenizas por el borde atlántico, bloqueando aeropuertos argentinos y brasileños.

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Después de enterarme de la historia del robo del ánfora, creo que puedo ahorrarles mis lagrimones de aeropuerto. Y mis quejas por la baja calidad de la banda de sonido. Sobre esto último he llegado a pensar que el optimismo antropológico que mueve a Chile junto con la demografía se alimenta también de los raguetones.

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Sigo hablando de Chile en presente y hace ya dos semanas que estoy de vuelta en el invierno belga.

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15 décembre 2018

Parió la abuela

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En la foto son cinco y hay que sumar a la abuela que mira la imagen. Una familia japonesa de seis personas. Al final de la historia descubrimos que entre los seis no hay ningún lazo sanguíneo, y las circunstancias que los han reunido y convertido en una familia son el asunto de la película, Un asunto de familia, de Hirokazu Koreda, Palma de oro en Cannes este 2018.

La primera parte del filme muestra en un tono de comedia neorrealista italiana el hacinamiento de la familia, donde lo sórdido se mezcla con lo humano. En la segunda parte, la cosa se pone seria porque aparece el Estado a poner orden.

¿Por qué le enseñó a robar al niño?, pregunta el policía. El hombre se lo piensa un momento antes de responder: Porque algo tenía que enseñarle...

17 novembre 2018

El ángel

Si yo fuera pintor —y bien que me gustaría serlo— pintaría el Descanso en el jardín de Getsemaní a la manera del paso de Salzillo. Con tres apóstoles durmiendo a los pies de Jesús: el joven Juan a pierna suelta, Santiago con el sueño pesado y el viejo Pedro con un ojo abierto. Las tres edades del hombre.

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Entiendo que la escena tiene lugar la noche anterior a la Pasión. Jesús siente que llega su hora y se recoge en Getsemaní. «Aparta de mí ese cáliz, reza, pero hágase tu voluntad y no la mía». Y mientras los apóstoles duermen, un ángel baja a reconfortarlo.

No le falta nada a esta escena, pensé mirándola hace un par de días en Murcia, es pura humanidad concentrada y desplegada.

Creo que el ángel no está en los evangelios, pero no vamos a poner en duda su presencia, sobre todo cuando vemos que Salzillo hizo de él el punto alto del conjunto, tanto así que es por el ángel que se conoce este paso. No lo sé a ciencia cierta, pero presumo que al ángel lo han añadido los pintores. Si yo fuera pintor, por lo tanto, al ángel lo pintaría vestido con un chándal rojo.

18 février 2018

La maleta

Iba de noche en autobús al sur. Se echó encima la chaqueta para dormir un rato. Cuando despertó sintió un poco de frío. Le habían robado la chaqueta.

Se lo recordé días atrás, hablando del año que vivió en Chile. Ese robo no fue nada, me dijo. Espera a que te cuente éste. Mi novia se iba de viaje y fui a despedirla a la Estación central de Santiago. Nos abrazamos al pie del vagón. Sabiendo cómo las gastan, tuvimos buen cuidado de poner la maleta entre sus piernas y las mías. El abrazo fue intenso y emocionado. Cuando nos separamos la maleta había desaparecido.

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22 avril 2018

Se muere un nuevo rico

Se muere un nuevo rico y los herederos se destripan. Nada nuevo. El hombre era un cantante famoso, la gente seguimos el folletín por la prensa rosa y de sucesos y los notarios no dan abasto con tantos que queremos ahora testar o cambiar el testamento.

El cantante era un perno y por mí que el Estado se quedase con la herencia y reparase los goterones en los techos de los coliseos. Igual me pregunto qué vamos rebuscando en la vida de las vedetes. Ópera, probablemente, cuchilladas y música bailable. Pero también y sobre todo información que enseña a vivir.

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Fotograma de «Manche hatten krokodile», filme de Christian Hornung 

29 mars 2018

El guano

Comienzo a leer el Atlas del bien y del mal.

Como el mundo, el libro tiene cinco partes. Empiezo por la última, Oceanía. El primer capítulo de esta última parte trata de los pascuenses. Cuenta el autor que a mediados del siglo XIX los negreros raptaban a los pascuenses para venderlos en la costa peruana como mano de obra esclava destinada a la extracción del guano. El guano, como se sabe, es la mierda acumulada de los pájaros, un excelente abono para la agricultura. A punto estuvieron los esclavistas de acabar definitivamente con los pascuenses con ese tráfico.

Leer esto lleva a recordar que los pascuenses practicaban un ritual que consistía en una competencia entre los jóvenes isleños para ver quién se hacía con el primer huevo estacional de un pájaro de la isla. Tras sortear peligros varios, el ganador de la prueba se convertía en el hombre-pájaro, el puto amo. Así fue como los aspirantes a hombres-pájaro acabaron esclavizados por el guano. A todas luces empiezo el libro por el final, por el Atlas del mal.

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9 janvier 2018

El Angliru

No soy yo muy de whatsapps y sé que me estoy perdiendo los chistes sobre los mozos que subieron al Angliru en una noche de tormenta calzados con playeros.

Lo cierto es que la amplitud del cambio climático y antropológico operado en dos generaciones ya es tal que hace que un grupo de muchachos viendo cómo arrecia el temporal tiren pal monte vestidos con ropa deportiva. Y cuando no pueden seguir ni dar la vuelta, aprieten un botón para pedir que alguien suba a rescatarlos.

Yo me acuerdo de mi viejo abriéndose paso en la nieve a punta de pala para ir a la escuela o a recuperar un jato perdido y de la manera como hablaba del monte, no digamos ya de la noche en el monte, y me digo que a estos mozos alguien se olvidó de contarles algo. Porque la nieve que cae es la misma nieve que vuelve a caer, antes cuando 2+2 eran cuatro y ahora que 4x4 ya son dieciséis.

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14 octobre 2017

Penélope en su isla madrileña

Justo antes de leer el desenlace de Berta Isla, cerré el libro y me dije que Marías podría haberse atrevido a terminarlo en ese punto, dejando a la protagonista sumida en la indefinición y la melancolía de la espera en su isla madrileña, como buena Penélope que es.

Cuando leí por fin el desenlace tuve que admitir que éste está bien llevado y que la novela, impecable hasta ese momento, se gana también el derecho de atar los últimos cabos y de cerrarse sobre ella misma.

Impecable conjunto, ya digo. Pero no hay que hacerme mucho caso, para mí la mejor novela de Marías suele ser, mientras la leo, la última. Con todo, he dejado pasar unos días antes de escribir esto, a ver si pasada la emoción asomaba la decepción. Y no.

Como otras veces, las abundantes citas que apoyan la historia no las malgasta Marías en epígrafes sino que las integra con bien en la propia narración. Como otras veces, también, en esta historia he vuelto a ver la vieja renuencia de los personajes masculinos de las novelas de Marías a asumir la paternidad, las vueltas que se obligan a dar para convertirse en padres.

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4 février 2017

La colección de postales

Cerrar una cuenta de Facebook es más difícil que morderse un codo. Tuve una y la creía muerta y sepultada y hete aquí que ayer abrí una vieja tableta que daba por perdida y para mi sorpresa andó y abrió Facebook que estaba donde mismo en su agua estancada con sus renacuajos y sus hedores penetrantes y, sin embargo, también había esto de mi amigo Miguel Ángel Felipe sobre la colección de postales de su abuelo Goyo.

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31 mars 2017

Los días de Davíd en la escuela

Le pregunto a la persona a la que tengo por responsable de las constantes escapadas de Coetzee al Cono Sur qué le ha parecido la novela y me dice que le ha parecido que no.

Que no debería Coetzee ir por allí sino por allá. Pero como es precisamente por allí que Coetzee ha ido creo incluso que  perseverará y espero que alcance a contarnos la pasión del protagonista, David, cuando cumpla 33. Por ahora, el niño tiene cinco años en la primera entrega, La infancia de Jesús, y siete en esta segunda, Los días de Jesús en la escuela.

En ambas novelas la vida de David transcurre en un país en donde se habla español. El niño aprende a leer con un ejemplar del Quijote y así por delante. Incluso algún crítico sostiene que la sentenciosa prosa que utiliza Coetzee parece un inglés traducido del español. Y sobre eso hay un detalle que me encanta porque yo por esos detalles vivo y es que en su empeño por hispanizar seres y cosas el nombre del niño, David, Coetzee lo escribe así: 

Davíd.

Te lo juro.

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21 juillet 2016

El más largo palíndromo jamás cantado

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«Dios debería permitir a cada cual decidir cómo quiere moverse, si sobre piernas o sobre ruedas». Robert Wyatt esconde la tristeza detrás de fórmulas como esa o esta: Si tuviera que vivir para siempre moriría. O no la esconde y la deja salir en esa voz de niño cascado, de hombre joven que cayó desde la altura, a los 28 años, y desde entonces se mueve en silla de ruedas.

La caída supuso el fin del Wyatt líder de las bandas del rock más de punta en aquel tiempo, y desde la batería nada menos, y el nacimiento del Wyatt músico casero, operario de una música que parece despareja e inacabada y sin embargo está pulida y trabajada con esmero. 

La caída supuso también la boda con Alfreda Benge y la progresiva radicalización política de ambos, que los llevó a militar en el difunto PC británico y cantar loas a Stalin. Pasamos por todo aquello destacando lo mejor que pudo tener el periodo, al Wyatt que pasaba pellejerías y no obstante apoyaba con sus royalties la huelga de los mineros. De todo eso se sale con uno de sus habituales chascarrillos. Obligado a mudarse a un pueblo de provincias, Louth, habida cuenta de la carestía de Londres y de las dificultades para circular por él en silla de ruedas, Wyatt decía que lo único que echaba de menos de la capital era no tener una embajada a mano donde ir a manifestar de vez en cuando.

Su mejor música estaba aún por llegar. Y donde yo quería llegar era a lo del título, al más largo palíndromo jamás cantado, por Wyatt, en el álbum de unos músicos amigos: «Peel's foe, not a set animal, laminates a tone of sleep». Un palíndromo sólo puede ser traducido por otro palíndromo, así que mientras lo voy traduciendo dejo la ilustración que lo motiva para que se entienda el conjunto.

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Charles Willson Peale, Exhumando al primer mastodonte americano, 1806

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